Por Graciela Vázquez Moure
San Martín de los Andes hace más de una década que se perfiló como ciudad accesible. En el 2007 se presentó el Plan de Accesibilidad para personas con discapacidad.Rampas en las esquinas del casco céntrico, rampas de acceso en algunos locales comerciales, baños para personas con discapacidad en los restaurantes y bares, alguna habitación disponible en los hospedajes, aunque no sucede lo mismo en los edificios institucionales. Por ejemplo, el salón municipal no es accesible.
Mientras que lo que se refiere a actividades deportivas y turísticas, se ha avanzado notablemente.
Hay falencias, y es bueno resaltarlas. Caminando por el casco céntrico, pude ver el estado de las veredas, algunas inexistentes, otras en pésimo estado. Esto es responsabilidad del frentista y nadie reclama.
Entonces es bueno que los funcionarios que visitaron la ciudad, también lo vean. Si no nos quedamos con un slogan que no es la realidad total.
El grupo que visitó la localidad indicó en un comunicado:
“Visitamos la ciudad de San Martín de los Andes para conocer las acciones que se vienen realizando en materia de accesibilidad e inclusión.
Con el intendente Carlos Saloniti acordamos trabajar articuladamente en la capacitación del personal de salud, en la revisión de la normativa local y hablamos de la posibilidad de abrir un canal directo de consulta”.
También recorrieron las instalaciones del Hospital Dr. Ramón Carrillo para saber cómo es el trabajo que realizan desde una mirada social de la discapacidad.
Y tomaron contacto con la sede del Parque Nacional Lanín para conversar sobre los servicios de turismo accesible que funcionan en el parque. Allí también encontraros personas con discapacidad para escuchar sus demandas y reflexionar sobre desafíos del colectivo en el acceso a derechos.
Hay cuestiones que hace años que no se encaran, entre ellas como destaco al inicio, el estado de veredas, y la condición de edificios públicos municipales, provinciales y nacionales, incluso algunas veredas que pertenecen a centros médicos de la ciudad. Sería bueno que las barreras urbanísticas realmente no existan después de tantos años de posicionar a la ciudad como accesible.








