Se cumplen 115 años de la soberanía en las Islas Orcadas y Hugo Acuña fue protagonista con solo 18 años. Su nombre quizás no tenga la relevancia que debiera tener en nuestro país. Estuvo íntimamente ligado a San Martín de los Andes

Por Graciela Vázquez Moure

 

Es que este joven  que a los 18 años llegó a las Islas Orcadas del Sur para izar la bandera argentina y habilitar la primera estafeta postal, vivió este hecho de soberanía el 22 de febrero de 1904.

Se cumplen 115 años este mes desde que el Correo Argentino envió a Acuña a pesar de su juventud. Tuvo que ver en esta designación Francisco P. Moreno  que conociéndolo, vio en él a la persona indicada para este hecho histórico.

Pero además Hugo Acuña tuvo  una estrecha relación con San Martín de los Andes, porque sus nietas Ana María  y Nieves Núñez, nacieron en este pueblo cordillerano y su madre  Raquel, era hija de Acuña. El padre fue el Dr. Ernesto Núñez, otro hombre relevante en este caso en la historia de esta localidad cordillerana. Fue el responsable de la Salud Pública en el pueblo en 1932. El Dr. Núñez tuvo directa intervención en la creación de la sala de primeros auxilios, basamento inicial  que luego derivó en la sala de atención de salud pública, lo que dos años después se convierte en la Asistencia Pública.

Volviendo a Hugo Acuña, ese 22 de febrero flameó por primera vez en la Antártida Argentina nuestra bandera, en la isla Laurie del grupo de Islas Orcadas, al ser inaugurada la actual base que lleva el nombre de la isla, manteniendo allí nuestra permanencia ininterrumpida.

La historia cuenta que Hugo Acuña con sus 18 años, llevaba casi un diario de viajes. Era una libreta de tapas negras en la que describe el momento histórico:

hugo acuña orcadas 1904

“A pesar del frío, vestimos traje de paseo, como en Buenos Aires. Hay 5 grados bajo cero. La bandera asciende en el modesto mástil y comienza a flamear. Ya tenemos listo el pabellón azul y blanco. Ya estamos en nuestra propia casa” dice con una excelente caligrafía,  propia de aquellos años.

Hugo Acuña llega a esos confines de esta tierra, en el bergantín “Scotia” junto a un alemán y un uruguayo.

Hugo vuelve a esta isla un año después y también lo registra.

Claro vuelve a lo que ya era desde aquél 22 de febrero de 1904,   territorio argentino.

Lo esperaba una  cabaña de 14 m2, construida con piedra, forrada con lona y con techo de cumbrera: “Nuestra cabaña -relata en su diario- tiene dos ventanas pequeñas. Todo su moblaje es una biblioteca chica, una cómoda, una mesa y cuatro banquitos.

Esa misma construcción precaria fue volada por un temporal un mes después de haber izado la bandera argentina. Fue en la madrugada del 8 de marzo de 1904 y él lo relata de esta manera:

El 8 de marzo de 1904 el despertar fue un poco feliz. El mar, con olas gigantescas, violentas, deshizo una barranca de nieve que había contra la cabaña. El único bote estuvo a punto de perderse. El mar también se llevó la defensa de piedra que tenía la casa. Diez días después terminamos el nuevo parapeto, hecho con grandes piedras que acarreábamos desde la montaña. Muchas veces hubo que interrumpir el trabajo por nevadas y vientos.

Hugo Acuña ( en la estancia Harberton (sentado)

hugo acuña en harberton

El 4 de abril de 1904 volvió la furia del mar. Se llevó de nuevo la muralla. Por momentos, la cabaña quedaba cubierta por las olas. La temperatura habla descendido. Estábamos enteramente mojados. Nuestra ropa pronto se cubrió con una espesa capa de hielo. La pared había quedado en pie, curiosamente, gracias a que las piedras están unidas por el hielo.

Así fue esta historia de hace 115 años, en la que un argentino con tan solo 18 años cumplió con su misión que perduraría en el tiempo.

Hugo Acuña, pasó veranos en San Martín de los Andes, junto a su hija Raquel, que fue una de las maestras pioneras en la localidad y luego a sus nietas Ana María y Nieves Núñez.

hugo acuña

Un hecho histórico, el del 22 de febrero de 1904,  que debería tener un recuerdo afianzado  en las generaciones más jóvenes, porque se logró soberanía en una tierra lejana, en la Antártida, en una isla rodeada de un mar embravecido.  Fue con el esfuerzo y coraje de un grupo de  hombres, entre ellos este argentino.

Fotos: gentileza Nieves Núñez

 

 

Murió Faustina Carrizo. Silenciosamente partió, como vivió desde 1932 en San Martín de los Andes cuando llegó en un camión de encomiendas

Por Graciela Vázquez Moure

faustina mirada

Este domingo 17 de febrero falleció Faustina Carrizo, Pitina, como la conocían en este pueblo cordillerano, tenía 92 años y su vida se apagó acompañada por Susana Paye y su esposo, ambos fueron su sostén desde hace unos años.

No era muy conocida  por la mayoría de los habitantes de la ciudad, solo por aquellos que compartieron momentos especiales junto a ella. Y la recuerdan por haber sido la esposa del maestro Antonio Mari, un español llegado a finales de la década del 20, luego de haber vivido en San Luis.

De esa provincia era Faustina y llegó a los cinco años en un camión de encomiendas, desde Zapala, vino para vivir con Mari y su madre Angela Piquet.

 

Faustina a los 9 años junto a Antonio Mari

faustina niña

Vivió hasta  hace pocos años en la casa del maestro en la calle Rivadavia y Perito Moreno, ahora reformada y con una reciente historia, que no vale la pena recordar.

En esa casa guardó celosamente todos los recuerdos de Antonio Mari a quien amó profundamente y cuidó hasta el momento de su muerte en el año 1965.

Mari  se había recibido de maestro en la mencionada provincia y asumió su compromiso de traerla a San Martín de los Andes, era parte de la familia Carrizo que tenía 9 hijos.
Corría el año 1932 cuando la pequeña llegó entre las cartas y grandes paquetes que venían desde la ciudad de Zapala.
No es fácil imaginar los sentimientos que este hecho dejó en Faustina. Hace unos años cuando todavía podía expresarse me contó su historia que la recordaba  como una marca imborrable, sensación que inmediatamente desdibuja buscando una foto “del finadito” como llamaba a quien muchos años después fue su esposo.
No tuvo la infancia de otros niños y entre los perdidos recuerdos  aparecen los fríos inviernos, los juegos  que compartía en  el pequeño pueblo cordillerano, su continua presencia en la parroquia San José, espacio en el que se refugió durante sus años adultos.

Cuadernos y libros del maestro la acompañaron hasta sus últimos días, ya que Susana quien la cuidó hasta este domingo, guardó también celosamente.
En el 2011 el Concejo Deliberante de San Martín de los Andes  le entregó una distinción resaltando esta actitud que por años esta mujer silenciosa llevó a cabo, protegiendo los bienes que han pasado a ser ahora, elementos históricos de la vida de uno de los antiguos pobladores del pueblo, vivencias  que se  desplegaron a orillas del lago Lácar.

Faustina ya casada con el maestro Mari

faustina grande

Antes de morir, Mari decide contraer matrimonio con Faustina, le deja de esta manera sus bienes, principalmente su casa emplazada en un enorme terreno lindante con el arroyo Pocahullo, hoy ubicada en pleno casco céntrico.  Esa casa ya no le pertenecía, por cuestiones legales  en las que no me voy a centrar, porque en realidad lo que se lleva Pitina ahora ya en el otro plano, es la protección y el recuerdo del maestro que fue el gran amor de su vida.

Guardaba su muñeca, testigo de una infancia poco feliz, esa que peinaba como si todavía fuera una niña.

La vida de Pitina, es un pedacito de la historia de esta ciudad cordillerana que se fue, en silencio, como vivió, con la compañía de sus recuerdos.

 

La evolución del campo magnético terrestre desconcierta a los científicos. Está desplazando el Polo Norte magnético a una velocidad inusitada de 55 kilómetros por año

Por Graciela Vázquez Moure

Si bien esta realidad hace décadas que se observa y se preveía un agravamiento de este desplazamiento, ahora cobra más importancia por ser una evidencia científica y estar aprobada esta situación por investigaciones  con gran sustento.

Foto Ubicación del Polo Norte Magnético desde 1900 hasta 2010. La situación en 2015 aparece en rojo y la de 2020 es la predicción que debe ser actualizada. Fuente: World Data Center for Geomagnetism, Kyoto.

campo magnetico

 

El campo magnético terrestre se extiende desde el núcleo interno de la Tierra hasta el límite en el que se encuentra con el viento solar,  una corriente de partículas energéticas que emana del Sol.

En esos extremos de la superficie terrestre se encuentran los polos magnéticos, que debido al campo magnético de la Tierra, ejercen atracción sobre los elementos imantados y sirven de orientación gracias a las brújulas.

Desde 1904 los científicos saben que el campo magnético es dinámico y que desplaza constantemente a los polos magnéticos. Sin embargo, su evolución reciente está adquiriendo un comportamiento errático que desconcierta a los científicos: el Polo Norte magnético se está desviando desde Canadá  hacia Siberia a una velocidad insólita.

Los polos magnéticos no coinciden con los polos geográficos: la ubicación de cada polo magnético señala un desplazamiento frente al eje geográfico del planeta. El ángulo que se crea entre dicho eje y el eje magnético es representado por la letra delta (del alfabeto griego) y se conoce como declinación. La declinación actual es la que sorprende a los científicos.

El polo magnético se está moviendo tan rápido que ha forzado a los expertos en geomagnetismo del mundo a actualizar el Modelo Magnético Mundial, que describe el campo magnético del planeta y sirve de ayuda a toda la navegación moderna, desde los sistemas que dirigen los barcos en el mar hasta el Google Maps que tenemos en los teléfonos inteligentes.

foto de la tierra

La versión más reciente del Modelo salió en 2015 y se suponía que duraría hasta 2020, pero el campo magnético está
cambiando tan rápidamente que los investigadores tienen que actualízalo antes de lo previsto.

“El error aumenta todo el tiempo”, explica a la revista Nature,  Arnaud Chulliat, geomagnetista de la Universidad de Colorado Boulder y de los Centros Nacionales de Información Ambiental de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Origen del problema

El problema radica por una parte en el polo móvil y por otra parte en otros cambios ocurridos en las profundidades del planeta. La agitación líquida en el núcleo de la Tierra genera la mayor parte del campo magnético, que varía con el tiempo a medida que cambian los flujos profundos.

En 2016, por ejemplo, parte del campo magnético se aceleró temporalmente en las profundidades del norte de Sudamérica y del Océano Pacífico oriental.  A principios de 2018, se descubrió incluso que el Modelo Magnético Mundial era tan inexacto que estaba a punto de exceder el límite aceptable para evitar errores en la navegación.

El motivo: los desajustes de la aceleración de 2016, que ocurrieron un año después de la anterior actualización y ocasionaron cambios imprevistos. La inexactitud se debió también al errático movimiento del polo magnético, que ha aumentado su velocidad desde 1990 hasta alcanzar los 55 kilómetros por año, frente a los 15 kilómetros que se había desplazado con anterioridad. Ahora va directo hacia Siberia.

Los expertos no están seguros de poder explicar lo que está pasando. Estudian los pulsos geomagnéticos, como el que interrumpió el Modelo Magnético Mundial en 2016, que podrían ser el resultado de ondas “hidromagnéticas” procedentes del núcleo de la Tierra, para determinar su influencia sobre los movimientos del campo magnético.

Aventuran sin embargo una hipótesis plausible para explicar el corrimiento del polo magnético: “la ubicación del polo magnético norte parece estar gobernada por dos parches del campo magnético a gran escala, uno situado debajo de Canadá y otro debajo de Siberia”, señala a Nature Phil Livermore, geomagnetista de la Universidad de Leeds del Reino Unido. “El parche siberiano estaría ganando la batalla a la competencia”, concluye.

 

(fuente  Tendencias Científicas)

San Martín de los Andes cumple 121 años desde su fundación y muchos dejaron su huella

primera foto

 

Por Graciela Vázquez Moure

En estos 121 años muchos son los que poblaron este pueblo y  dejaron su huella. Cada uno en su tarea cotidiana, en sus obras, en sus logros,  plasmaron su impronta.

En la cultura, en la producción, en la educación, en las instituciones,  en los trabajos,  en aquellas ideas que desarrollaron una historia que formó parte de un pueblo que pasó a ser ciudad, y más tarde  aldea en la década del 90, para luego volver a su esencia de ciudad pujante, hoy con más de 37 mil habitantes,  una proyección  del  2010 con 30 mil habitantes , hasta que el próximo año se realice el nuevo censo.

imagenes del pueblo

Y es entonces cuando recordamos a solo algunos, de esos habitantes que dejaron su huella en cada tarea, en cada acción.

Y los recordamos con  cariño y con respeto, porque cada uno de ellos amó este rincón de la cordillera, descubriendo aún en los primeros años de vida,  que el paisaje iba a ser lo que permanecerá a pesar del paso de los años.

Lagos, ríos, arroyos, montañas y el volcán Lanín como emblema de una región.

Así Desde el Sur Digital menciona en este homenaje solo a algunos de los elegidos que marcaron un camino, una huella que hoy es imborrable.

Abel Curruhuinca, el cacique que pidió una escuela

ada elflein en quila quina

“Quiero”- y éstas  fueron las palabras de don Abel Curruhuinca, cuando le propusieron una escuela en el paraje Quila Quina. El cacique de la Comunidad Mapuche Curruhuinca dijo:

“Que mi gente sepa leer y escribir para que pueda adelantar y no ser engañada.”

Esta historia sucedió hace un siglo,  y fue en la ribera sur del lago Lácar, donde en aquellos tiempos se asentaba la Comunidad Mapuche Curruhuinca, asentamiento que hoy continúa,  y allí en ese paraje distante 17 km de San Martín de los Andes, comenzó una experiencia que tuvo que ver con la educación y sigue siendo un ejemplo para muchos.

El cacique Abel Curruhuinca, tuvo mucho que ver con este pueblo originario que vivió el avasallamiento y debió firmar para lograr la paz y la buena convivencia.

Al momento de su fundación a fines del siglo XIX, fundada por el Regimiento 3 de Caballería, se le consultó a Abel Curruhuinca, hijo del cacique Bartolomé Curruhuinca, cuál era el lugar en donde el pueblo mapuche pasaba el invierno y se adoptó el lugar señalado: la costa oriental del lago Lácar.

 

Ada Elflein, la escritora que creó una escuela y escribió sobre sus viajes en la Patagonia

ada elflein

Es que la creación de la Escuela 33 de Quila Quina,  tuvo que ver con la visita de esta escritora y periodista,   que se dedicaba a contar historias sureñas Ada Elflein. Ella fue quien unió los deseos del cacique Abel Curruhuinca con el infaltable Francisco P. Moreno, el perito que tanta presencia tuvo en la Patagonia.

En esos momentos Moreno era presidente del Consejo Nacional de Educación y envió a la profesora Sara Abrahan para que conociera el paraje y comenzara a desarrollar esta escuela, que cumpliría el deseo de Abel Curruhuinca, quien al ser consultado sobre qué necesitaba la comunidad no dudó en decir: una escuela.

Cuenta en su crónica Ada Elflein que cuando le informaron al cacique Curruhuinca,  que se gestaba una escuela, no dudó en afirmar : “quiero, que mi gente sepa leer y escribir para que pueda adelantar y no ser engañada”.

Ada María Elflein,  dejó su huella en  “las sendas de la patria” en varias crónicas que publicó en el diario La Prensa y otras cuantas que eran inéditas que formaron luego parte de distintas ediciones. No vivió en el pueblo, pero lo visitó continuamente, dejando plasmada cada sensación en sus crónicas de viaje.

Un año después de que se fundara la escuela de Quila Quina falleció con tan solo 39 años.

 

Ilse von Rentzel de Atkinson la primera mujer en pisar los hielos continentales

 ilse-atkinson-joven-253x404Muchos la conocen como la señora Atkinson, apellido de su esposo, Georg Atkinson. La recuerdan por su hermoso jardín de su casa de Altos del Sol, por haber escrito un libro sobre flora de la Argentina, por pintar los hermosos paisajes, por ser una excelente fotógrafa  y sobre todo por haber sido la primera mujer en pisar los hielos continentales.

Vivió en San Martín de los Andes donde murió en 1985. Fue la primera mujer que pisó los hielos continentales. Una andinista elogiada por otros alemanes que descubrieron en ella una compañera de ley.

Ilse von Rentzell de Atkinson vivió una verdadera aventura en la madrugada del 6 de enero de 1929.

Es que en ese momento estaba en una carpa en el volcán Osorno, junto a Federico Reichert  otro gran andinista, cuando entró en erupción el volcán Calbuco.     Los dos escalaban el Osorno y cuentan  la tremenda experiencia.

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La señora Atkinson dejó su huella con sus flores, con su incursión en la literatura, con la pintura, por su vida como andinista  y por haber sido una buena vecina de esta ciudad cordillerana.

 

 

 

 Max Reiner el  hombre que construyó la Municipalidad de San Martín de los Andes y su emblemática torre

 max reiner

 

(Recorte del diario La Prensa  del Archivo Histórico Provincia)

nota de la prensa municipalidadSu nombre no es muy recordado a pesar de que tuvo una gran participación en la vida del pueblo. Fue uno de los responsables de la construcción del edificio municipal que se inauguró entre  1959 y 1960. Su estilo racionalista en lo conceptual y con la impronta de Parques Nacionales, con sectores de piedra y madera, fue inaugurado a dos años de asumir el primer intendente del pueblo: Leopoldo Rodríguez, los anteriores eran titulares de la comisión de fomento. Uno de los detalles por los que se lo recuerda es por haber construido la torre de piedra con estilo románico, con gran personalidad que permite que el edificio sea uno de los ejes paisajísticos del centro cívico de la ciudad.   El artículo del diario La Prensa es completo en cuando a la obra que acababan de terminar que era el Municipio del pueblo. La distribución sigue siendo prácticamente la misma que hace 60 años.

Carlota Thumann la mujer pionera de la fotografía

 carlota thumannFue una de las mujeres pioneras que dejó su legado en imágenes que aún hoy en un mundo tecnológico sorprenden, por su nivel artístico.

En ella recordamos a quienes dejaron su huella y este es el caso de la primera mujer fotógrafa que tuvo San Martín de los Andes.

Era ella Carlota Thumann, así la conocimos aunque su verdadera identidad era Lotte Fróhlich.
Nació en Colonia, Alemania y llegó a San Martín de los Andes en la década del 40.

Vivió hasta su  muerte en este pueblo donde además tuvo la principal casa de fotografía Foto

Thumann.

(Carlota junto al Dr. Rodolfo Koessler- década del 60)

carlota y koesslerLe gustaba la música clásica, leer, salir al campo, charlar con Mario Gentile otro maravilloso personaje de nuestro pueblo, el que juntaba insectos, para muchos, en realidad era entomólogo y  conformó el museo que muchos de nosotros conocimos. Un personaje genial con el que compartí horas de charlas.

Carlota,  todo lo que quiso lo hizo. Esquió en el Chapelco de aquellos años, cabalgó, ascendió al Lanín en la década del 60 buscando la imagen ideal.

Dejó su huella eternizando la imagen.

 

Coro “Tallil”  (cantar)

primer coro

Fue el primer coro del pueblo, nació en 1974 y fue dirigido por Nantlais Evans, quien años después fue intendente del Parque Nacional Lanín.

Una imagen recuerda a sus integrantes que seguramente al ver la foto podrán descubrir cada nombre.

 

Antonio Mari un maestro recordado por muchos

 Nació en Barcelona el 14 de noviembre de 1903. Llega a la Argentina con su madre Angela Piquet en la década del 20, vivieron en la provincia de San Luis donde se recibió de maestro.

La actividad docente fue el eje de su vida desde su arribo a la localidad cordillerana, fines de la década del 20.    Antonio Mari ya en el año 1931, con solo 28 años, era integrante de la comisión directiva de la Biblioteca Popular 9 de Julio.

antonio mari en la plazaSu participación en la vida cultural de San Martín de los Andes, fue notable, debido a su cultura general, el permanente estudio y su afición a la lectura.

Adoptó   la nacionalidad argentina, y  su actividad docente en la Escuela N° 5  es lo que más recuerdan quienes lo conocieron como alumnos y como compañeros de aula.

Siempre impecable en su aspecto personal, los recuerdos lo muestran como una persona amable, cordial y culta, esto permitió también que al jubilarse como maestro el 30 de abril de 1961, comienza su tarea como profesor en el recientemente fundado ISSMA (Instituto Secundario San Martín de los Andes).

Allí dictó distintas materias como lengua, pedagogía, práctica didáctica, política educacional e historia de la educación.

Fue profesor desde el año 1961 al año 1964, poco tiempo después se enferma gravemente de cáncer y fallece el 19 de setiembre de 1965.

Un maestro que muchos recuerdan con cariño y que también dejó su huella con la palabra y la enseñanza en las aulas del pueblo.

Federico Graef. El hombre que construyó el refugio en Chapelco y delineó sus pistas

graef

Federico Graef es recordado en San Martín de los Andes  como un pionero en el ámbito deportivo que dejó su huella en el cerro Chapelco y en el Club Lacar.  En el sector cultural integró la comisión   directiva de la Biblioteca Popular 9 de Julio durante 18 años consecutivos.

Este geólogo llegado desde Alemania a Sudamérica en 1910,  fue quien ubicó las pistas de esquí en el cerro Chapelco y tuvo gran injerencia en la creación del club Lacar. Fue un patagónico por adopción, después de haber recorrido el sur haciendo estudios basados en la explotación petrolera en Comodoro Rivadavia, llegó a San Martín de los Andes y fue quien sugirió en 1946 construir un refugio en el cerro Chapelco.  Esta decisión  surgió no sólo por considerarlo un lugar estratégico para las travesías veraniegas, sino también como albergue de esquiadores. En aquellos tiempos los jóvenes del pueblo subían a esquiar al cerro y trepaban a pie la montaña, ya que no existían medios de elevación. Llegaban cansados y fue así como en la cota 1.720, Graef decide construir un refugio de montaña que se hizo en forma conjunta con quienes subían a disfrutar de la nieve, sumando  a otros pobladores del lugar que colaboraron con su trabajo y con el aporte de las herramientas necesarias.asi era

 

El refugio Graef se inauguró en el año 1948. Desde entonces permanece con su construcción típica de refugio de montaña y es patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Vivió hasta mediados de la década del 60 en este pueblo y falleció en su ciudad natal en 1968. Graef dejó su huella en la nieve, entre sus amigos y en el deporte de San Martín de los Andes.

 

Fue el relojero del pueblo

de la canalEs un oficio que tiende a desaparecer, pero la huella de Eduardo “Cacholo” De la Canal quedó marcada en cada segundo de la vida de este pueblo.

Fue en la década del 50 cuando se instala en San Martín de los Andes.

Nació en Chimpay, Río Negro, después viajó a Zapala. Allí fue cartero, a la tarde era relojero y a la noche mozo.

En  1956 se casa con Sofía Karzmirchuk y en 1957 abre la relojería Los Andes, que aún se encuentra frente a la plaza Sarmiento. Acá nacieron sus tres hijos y sus nietos.

“Cacholo” De la Canal ya no está físicamente entre nosotros,  pero quedó su huella en cada hora de esos relojes que llegaron a sus manos  para seguir marcando el paso del tiempo.

 

A 115 años de la muerte de Laura Vicuña la hermana Elda Scalco cuenta cómo se llegó al verdadero rostro de la beata, que está camino a la canonización

Por Graciela Vázquez Moure

Durante décadas la imagen de Laura Vicuña fue la de una niña con rasgos europeos y zapatitos de charol. Costaba creer que esa había la joven de solo 13 años beatificada en 1988 por el papa Juan Pablo II, y que fuera quien había nacido en Chile en 1891 y fallecido en Junín de los Andes, Argentina, el 22 de enero de 1904.

Pero su rostro cambió y se convirtió en patagónico,  y esa pintura del artista italiano Caffaro Rore, realizada por encargo de las religiosas salesianas italianas, dejó de tener presencia para dar lugar a la reconocida y aprobada por un informe de Carabineros Chilenos.

Mucho tuvo que ver en estos hallazgos la hermana Elda Scalco, salesiana, del colegio Hijas de María Auxiliadora, que fue quien  logró el documento del verdadero rostro.

Elda vive ahora en Bahía Blanca pero quiere volver a Junín de los Andes, porque el aire es puro y el paisaje lo siente  como su lugar en el mundo.

Allí,  fue en esta ciudad cordillerana, distante a 40 km de San Martín de los Andes, donde nos encontramos el 22 de enero, justo ese día en que se cumplieron 115 años de la muerte de la niña que ya es beata,  y se espera que en algún momento no lejano, sea canonizada debido a los milagros que se han producido por quienes le piden por la salud, pero especialmente por uno que cuenta con evidencia científica.

La hermana Elda, en el colegio María Auxiliadora de Junín de los Andes, es donde ha tenido su actividad y la tarea de rescatar la verdadera imagen de Laura Vicuña.

Comenzó la historia con una comisión que llamó “Mallín Laura Vicuña”, conformada hace más de 20 años.

La hermana Elda en una hermosa charla con Desde el Sur Digital, relató cada uno de los pasos. En esta entrevista estuvo presente también el Arq. Alejandro Santana, creador del Vía Christi, una obra escultórica maravillosa que se despliega en la montaña en Junín de los Andes, donde además se ha sumado el Cristo Luz, que ilumina la ciudad desde lo alto. Asimismo Santana es quien realizó la obra del  Santuario de Nuestra Señora de las Nieves y Laura  Vicuña, inaugurado en 1999.laura vicuña- elda alej

Elda Scalco es mentora de este camino que se inició en Junín de los Andes, fue ella quien descubrió la capacidad profesional y artística de Alejandro Santana.

“Fue en la catedral de Bariloche que descubrí su obra y lo contacté hace más de 20 años” cuenta y nuevamente rescata ese nivel artístico de Alejandro Santana en cada uno de los trabajos realizados, que será motivo de una nota aparte.

Una duda que surge en la charla es la razón por la  que los restos de  la beata están en Bahía Blanca, en la casa María Auxiliadora de esa ciudad.

Es que “Roma pedía para encausar la beatificación mayor seguridad de sus restos y es que la urna primera  estuvo  en la galería del colegio- se refiere a Junín de los Andes- donde las chicas le cantaban sus canciones, pero ante el pedido de Roma la seguridad mayor estaba en el colegio de Bahía Blanca, donde fue  empotrada en un lugar especial”.

(foto de archivo-Bahía Blanca)

elda con el feretro

Cuenta Elda Scalco que en la beatificación la pusieron en un altar de mármol, en la ciudad de Bahía Blanca, en esa misma casa religiosa,  pero más allá de eso, la lógica indicaría que en algún momento sean repatriados a Junín de los Andes, donde vivió y falleció.

Un milagro de Laura en una religiosa chilena fue el motivo de la beatificación

Elda es una apasionada del tema, sus investigaciones acompañada de otras religiosas y personas de la comunidad de Junín de los Andes, la han convertido en el alma “mater” de esta historia.

Al recordar la beatificación de Laura Vicuña, surge el dato clave con la cura sorpresiva de la religiosa chilena Ofelia Lobos Arellanos, quien en su lecho de muerte recuperó la salud, después de haber pedido a la niña. La hermana Ofelia, falleció el 1ro. de enero de 2017, muchos años después de haber estado desahuciada.

“La religiosa estaba enferma desde sus inicios, y en la década del 80  estuvo en peligro de muerte, ella tenía  devoción por  Laura Vicuña, y le pidió por su salud.  Y así se produce el primer milagro de Laura. Cuando la religiosa se  levanta de su cama y llega a la capilla,   sorprendió a todos al verla porque estaba sana. Fue en el año 1982” recuerda la hermana Elda.

El legajo con la historia debidamente certificada,   llegó al Vaticano y Juan Pablo II  beatificó a Laura el 3 de setiembre de 1988.

 

La canonización es la gran esperanza de todos

La canonización también está en curso, ya existe en el Vaticano un legajo con todas las evidencias de un milagro.

Hubo muchas historias pero no todas están certificadas por la medicina.

Juan es un hombre que estuvo el martes 22 en Junín de los Andes, “vi a Laurita en un sueño, después de un ACV, después de verla me recuperé y hace 10 años que vengo a Junín de los Andes para agradecer”.

Juan se convirtió en devoto de la beata y recuerda en su relato que la vio junto a la virgen María y luego vino su recuperación. Pero esta historia que también podría ser un milagro no está certificada por la medicina, por lo que no se puede sumar al legajo que está en Roma.

Elda mandó al Vaticano muchas historias pero deben estar documentadas por  estudios médicos, no todos son aceptados como evidencias de un milagro.

laura elda y yo esta

“Pero últimamente existe un milagro que si es parte del legajo enviado- cuenta Elda-  la hermana Susana muy joven, tenía un problema grave en las rodillas,  no podía pararse, estaba en silla de ruedas, tenía cáncer, no tenía curación, la medicina se declara impotente, y en estos días la hermana Susana está caminando y los estudios dieron que no tiene cáncer” con un milagro es suficiente para la canonización y el de la hermana Susana está dentro de un legajo enviado.

El último mensaje que envió el Vaticano y que le llegó a la hermana Elda es que ha sido aceptado el milagro de la religiosa, el nuncio apostólico estuvo en el colegio María Auxiliadora hablando de Laura Vicuña, hace muy poco tiempo ha sido aceptado,  firmado y volvió a Roma.

 

Una historia de maltratos y abuso

La historia de Laura Vicuña, nacida el 15 de abril de 1891 en Chile,  ha sido difundida y conocida, porque la niña que huyó del vecino país con su madre Mercedes Pino, vive una historia de maltrato ella y su madre.

Domingo Vicuña tenía una buena situación económica, aunque dicen que también era un violento, y al morir,  deben emigrar.  Mercedes huye con sus dos hijas: Julia Amanda y Laura. La guerra Civil en 1891 produjo violencia y hambruna, situación de la que Chile no se recuperó fácilmente. Mercedes Pino recorre un largo camino hacia la Argentina y primero llega a la estancia del capitán Fósbery que le dan trabajo. Luego a Fósbery lo trasladan y es Manuel Mora, estanciero del Quilquihue quien le promete trabajo y cobijo para ella y sus hijas.

Mora era un violento y abusador.  La situación en el hogar era tan tremenda que Laura  dormía en pleno campo, en plena cordillera incluso en invierno porque huía de la monstruosidad de la pareja de su madre. Era acosada por él y veía  la extrema violencia que sufría Mercedes sometida casi a una esclava.  Laura optó por pedir a Dios la salvación de su madre a cambio de su propia vida, poco tiempo después enfermó.

Una vez fallecida Laura, Mercedes,  su madre,  se va al campo y huye de la estancia de Mora.

“Sabés lo que es dormir en el campo con este clima, la niña muere de tuberculosis en 1904, ella había sufrido el martirio toda su vida, Vicuña también era violento y golpeador, y cuando muere,  ella huye y llega a Junín de los Andes. Primero fue en la estancia del capitán Fósbery trabajó un tiempo en esa casa unos meses, pero luego a Fósbery lo trasladan a otro lugar y ella se une  a Manuel Mora, un estanciero y dueño de un almacén en la zona del río Quilquihue,    repitiendo la historia, cae en manos del demonio, llegado de Bahía Blanca, un hombre violento y maltratador” recuerda  Elda.

Un alcohólico y violento que solía pegarle a la madre al punto de hacerla su esclava y marcarla con los hierros que usan para los animales,  y así presumir que  ella era ‘de su propiedad’. Laurita no podía entender cómo su madre no podía romper con este vínculo tan terrible.
Tal era el odio y la lujuria con la que este hombre miraba a la pequeña, que se las ingeniaba para huir cuando él llegaba. Finalmente comienza a vivir en el colegio de pupilas de María Auxiliadora que estaba recién inaugurado, en una zona casi desértica  de Junín de los Andes.
Ella hablaba de su  colegio como “mi paraíso”, porque era en ese lugar donde escapaba de la violencia de la pareja de su madre.

Una niña de vestido blanco y zapatitos de charol

laura vicuña rostro anterior

“Empecé a revisar fotos muy antiguas del colegio, nunca me cerró esa niña de vestido blanco y zapatitos de charol, encontré una en un libro del padre Brugna,  y así me puse en conexión con carabineros de Chile, junto con otras hermanas que me ayudaron mucho. Ellos nos hicieron un estudio de esa fotografía que encontramos, existían fotos de la mamá, y ese estudio excelente coincidía con la foto encontrada histórica” así en el 2010 surge el documento que certifica la verdadera imagen de la niña.

Laura Vicuña es conocida en el mundo. A través de las hermanas salesianas su imagen está en los colegios de distintas ciudades e incluso “me dijeron que se hacen Novenas en su nombre en colegios de países asiáticos” recuerda Elda.

Esa niña que entregó su vida y que tan solo con once años dijo “lucharé aunque me cueste la vida” refiriéndose a salvar a su madre de la violencia de Mora, llevó su camino hacia la espiritualidad.

En este aniversario de su partida de este mundo, Laura Vicuña se presenta con su verdadero rostro, como surgió desde el año 2010, cuando el estudio de Carabineros confirmó la presunción de la hermana Elda Scalco al descubrir esa foto que mostraba a una niña con una imagen que no era la de una pintura, sino la real, la identidad que tenía y que había perdido por quienes no pudieron descubrir que nada puede sustituir el rostro verdadero,  ni el mejor artista.

 

Hace 25 años una tarde de enero el pueblo se conmovió con una noticia: Natalia Ciccioli salió de su casa y nunca más volvió

Por Graciela Vázquez Moure

Un domingo de verano, un pueblo cordillerano se conmovió. El impacto de la noticia sonó en cada casa, en cada cuadra en cada rincón de la ciudad.

No había internet, no existían los celulares, era un San Martín de los Andes con una población que no superaba los 18 mil habitantes y teníamos un privilegio, casi todos nos conocíamos.

Esa tarde del 16 de enero Natalia Ciccioli sonó en cada una de las voces de la gente de esta localidad.

Todos aportaban algún dato. Muchos la habían visto jugar en el lago, que por aquél entonces no tenía la afluencia de gente como ahora, los carteles de “prohibido bañarse”  hacían de la costanera un espacio poco visitado y sobre todo a la hora de mayor calor.

Así la historia de Nati, sonó cada año después de ese enero de 1994.

Una madre Mirta Acosta y su padre Miguel Ciccioli, comenzaron la búsqueda desesperada.

Recuerdo que desde  radio Nacional en la que yo conducía la mañana, las entrevistas se cruzaban con unos y otros. Comisarios, funcionarios de seguridad de la provincia, todos decían lo que suele escucharse en esos casos, que la estaban buscando.

Mirta y Miguel hicieron la denuncia al descubrir que Nati no volvía a su casa, después de haber salido con el objetivo de encontrarse con otras amigas,  tenía 12 años.

Y entonces en esa denuncia, tal como pasaba antes, existió la demora de la acción policial.

Mirta siempre recordaba la poco feliz frase: “se habrá ido con algún noviecito, esperemos”. Y pasó una noche, y un día, y semanas y meses, y así se sumaron los años: este enero de 2019 25 años, sin Nati.

(foto de archivo)

mirta ciccioli

Cada nota que hice con Mirta descubrí en ella no solo la profunda tristeza de no poder cerrar un ciclo de su vida, sino además la fortaleza de una madre que no claudicó.

Miguel la buscó con otros pobladores de la ciudad. Los grupos iban y venían. Lago Lolog fue uno de esos lugares en las primeras horas de la desaparición.

Comenzaron más tarde allanamientos, imputados, investigación del entorno íntimo,  y en los momentos más pesimistas órdenes del juez de cavar en distintos espacios de la ciudad, en las afueras, en los lagos.

Surgieron más tarde las versiones más insólitas: que la habían visto con un grupo de gitanos en la ciudad de Neuquén, que estaba fuera del país, que había sido víctima de trata, que una traffic había parado en la ruta en aquél entonces 234, en la llamada cuesta de los Andes, que la niña había subido a ese vehículo. Allí después se encontró un arito que podría ser el testimonio de su paso por el lugar, es que vivía en el barrio El Arenal y había ido al centro caminando.

Identikits que llegaron a los estudios de las radios, a las redacciones de los diarios regionales, comentarios, versiones, fantasías y una foto que ocupó cada vidriera, cada rincón de la ciudad durante años.

Nada se supo de Nati Ciccioli, solo la tenacidad de su madre siguió manteniendo la causa durante años para que no prescribiera. El expediente tiene más de 4000 fojas.

Este enero de 2019 a 25 años de su desaparición, Mirta afronta la fecha con sus otros dos hijos, pero sin Miguel que falleció en febrero del año pasado.

Desde hace muchos años, la versión que sostiene Mirta es que  Nati fue secuestrada esa tarde calurosa de enero. Violada y luego la mataron y la enterraron quién sabe en qué lugar de la cordillera.

San Martín de los Andes desde hace 25 años tiene una habitante menos,  en el marco de una historia en la que el misterio superó ampliamente la posibilidad de conocer las causas de aquella desaparición,  y hoy ya pasados los años Mirta sigue sosteniendo que el destino de su hija fue el peor de todos, y lo que siempre me dijo fue que a ese tremendo dolor se suma el no saber qué pasó y  entonces el ciclo no se cierra y el dolor persistirá por siempre.

 

Bienvenidos al planeta Tierra un punto azul pálido que nos cobija en un inmenso mar de estrellas. Dedicado a la familia Fortini que dejó su autógrafo en una piedra en el circuito Arrayán en San Martín de los Andes

Por Graciela Vázquez Moure

 

Visto desde el espacio nuestro planeta impacta por su belleza. Con sus aguas azules la Tierra nos cobija en un inmenso mar de estrellas.

La primera  imagen desde el espacio fue   tomada con la nave Lunar Orbiter 1 en 1966. Pero la foto más icónica fue capturada por la tripulación de la misión Apolo 8 cuando la nave entró en órbita lunar el 24 de diciembre de 1968. Esa noche, los astronautas realizaron una transmisión en vivo desde la órbita lunar, en la que mostraron imágenes de la Tierra y la Luna como se veía desde su nave espacial. «La gran soledad es inspiradora y te hace darte cuenta de lo que tienes allí en la Tierra», dijo el piloto Jim Lovell.

Jamás nos cansaremos de ver esas fotografías que han sido tomadas desde la Luna, que sigue capturando nuestra imaginación casi tanto como cuando el ser humano la pisó por primera vez, hace más de cincuenta años.

Otra famosa imagen fue la «Canica azul» (Blue Marble), la icónica foto tomada por el astronauta Harrison Schmitt durante la misión Apolo 17, hace 43 años, que también mostraba África.

Entonces ese planeta maravilloso que es nuestra casa, es agredido con distintas acciones. Sus mares llenos de plásticos, y desechos de todo tipo, su tierra contaminada con basura y residuos tóxicos de los agroquímicos utilizados para fumigar, responsables de enfermedades y muertes. Sus cielos opacados por el humo de las industrias que emiten carbono, responsable del efecto invernadero.

Sus montañas siempre con la huella antrópica por la basura dejada por el paso de las personas, el papel higiénico que vuela buscando un lugar que generalmente es la rama de un árbol. Y los autógrafos que nadie pide y sin embargo la soberbia del ser humano cree que es importante: las pintadas en las piedras, en la montaña, en las rocas.

Ya ha pasado otras veces y el 3 de enero de este año hubo un nuevo hecho. La familia Fortini, dejó su penosa huella. Como si su paso fuera importante para el paisaje, la firma quedó allí.

El hecho se viralizó como ha pasado otras veces, y es importante que esa familia sepa que no es bienvenida a San Martín de los Andes, donde pensamos distinto, quizás no todos, pero si muchos.

Pero así como vemos este planeta hermoso desde la Luna, o desde el espacio, cuando acercamos el punto de referencia encontramos esta falta de conciencia.

Al Gore, ex presidente de Estados Unidos,  en sus documentales expresa  desde hace años la preocupación por el cambio climático que ya hoy afecta a pobres y ricos. Las emisiones de dióxido de carbono, responsable del calentamiento global, han disminuido pero están muy lejos de cesar. El protocolo de París en el 2014, ratificado en el 2016, está siendo cumplido a medias. Es justamente Trump el que se ha negado a cumplir con lo firmado por Obama, y es Estados Unidos junto con China, la India, Rusia, los países que más gases emiten.

Las energías renovables podrían ayudar  a mejorar la realidad de glaciares que se derriten y hacen subir los mares. El calentamiento de las aguas que provocan cada vez más agresivos huracanes, y de la muerte de la fauna marina producto de la ingesta de plásticos.

Así podríamos seguir horas detallando la realidad de ese punto azul pálido que gira en el espacio y nos alberga a todos.

Ella, la Tierra, espera un despertar de la conciencia y aunque el autógrafo de la familia Fortini es apenas un hecho mínimo con respecto a todo lo demás, es un síntoma de que esa conciencia para muchos todavía está dormida.

 

 

 

EL 2019 SE RESUME EN EL NUMERO 3. Una oportunidad para desarrollar la tolerancia y la comprensión

Por Graciela Vázquez Moure

Pitágoras es reconocido como el padre de la numerología. Es que afirmaba que el universo es una expresión de relaciones matemáticas, incluso  la música está regida por los números y que el tono de una nota está determinado por la longitud de la cuerda que lo produce.

La vibración tiene en los números una importante relación. Esa vibración, esa energía de cada número tendrá amplia relación con lo que nos suceda.

Las armonías dependen de longitudes de onda y pueden expresarse como números.

Pitágoras decía que existía un ciclo del 1 al 9 y el 10 era la perfección.

Según el gran pensador, el número es una energía que el ser humano va a desarrollar según el ambiente que lo rodea y el ámbito social.

Cada número tiene una vibración y en este 2019, el 3 es el resumen de la suma del 2, el 1 y el 9 que es igual a 12, que al sumarlos resulta: 3.

Está en nosotros como resolvemos el enigma del 3.  Que en lo religioso es la Santísima Trinidad. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, también representa la creatividad, la comunicación, la mediación.

año 2019

El 1 representa la individualidad, la determinación y la voluntad, es fuerte y dominador. Es la unidad.

El 2 representa a la dualidad, la diversidad, al ser opuesto.

El número 9: representa las grandes realizaciones mentales y espirituales es el número de la iniciación, marca el final de una fase de desarrollo espiritual y el comienzo de una superior.

Representa la universalidad. Es un número espiritual.

El número 3, la suma de los números de este año,  representa la creación, es la suma del 2 y del 1.

Entonces estamos frente a un año con una energía especial. Ese 3 en el que se resume la suma de los cuatro números nos está indicando la Unidad, energías de inspiración y creatividad, de mediación y comunicación.

Quizás tengamos que sumar estos conceptos para que al encontrarnos ante un año difícil en lo político y en lo económico, podamos crear con la imaginación, con la comunicación, el crecimiento y la espontaneidad una vida cotidiana algo  mejor, poniendo nuestra energía en una experiencia intensa y basado en el disfrute de  cada momento que es único y que quizás desde nuestro modesto lugar, desde lo personal,  podamos transformarlo en  evolución.

 

 

El cuarto Rey Mago

CUENTO – GRACIELA VAZQUEZ MOURE

Había una vez un cuarto hombre que siguió una estrella en el desierto. Sus pasos eran firmes y el turbante celeste. Era mago y rey.

Tagor, así se llamaba. Sus poemas reflejaban la pobreza y la belleza a la vez.  No dejaba de escuchar a los pobres y eso fue lo que demoró su llegada a Belén.

Cuesta comprender esa tardanza, sin embargo hay una explicación para  en esto que estuvo oculto durante milenios.

Dicen que el cuarto rey mago llegó en el momento que estaba marcado en su destino.

En una caja de oro llevaba perlas, un regalo que se sumaba a los que hacía años habían sido entregados a Jesús: mirra, oro e incienso.

-Podríamos sumar las perlas- se dijo en el camino y pensó- cuatro regalos, cuatro reyes, cuatro magos.

Siguió caminando en las arenas del desierto cuando descubrió que la estrella había desaparecido. El tiempo se había escurrido entre sus pasos, y la historia empezó a marcar otro designio.

Le pareció un mal augurio. En lugar de la estrella guía, Tagor comenzó a ver una cruz. Se inquietó y creyó que tal vez la alquimia podía cambiar la realidad.

Siguió por los senderos de arena y piedra. Detrás quedó el tiempo como cronología de un hecho. Llevaba con él su caja de perlas, pero cada vez eran menos. La miseria que veía en el camino había hecho que vendiera gran parte de ellas para dar de comer a los pobres.

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El cuarto rey llegó a su destino tres décadas más tarde. Algo lo detuvo para aparecer en esta historia en el momento en que el niño por el que había comenzado su peregrinaje, se había convertido en hombre.  Así fue que Tagor comprobó que realmente la estrella era ahora una cruz.

Siendo parte de esa historia  tomó los maderos ayudando al hombre en su tremendo calvario. Dicen que murmuró palabras de perdón por no haber llegado al nacimiento sino a la muerte de ese elegido.

La historia cuenta que se escuchó una voz que lo tranquilizó “solo hiciste lo que debías, diste de comer al hambriento y de beber a quien tenía sed”.

Entregó la perla que había quedado, la única que tenía en su caja de oro, las otras se habían convertido en pan y fueron alimento para los pobres de aquellas aldeas que atravesó en su largo camino. Tagor descubrió que ya no tenía sentido ese regalo y fue entonces cuando el mago la convirtió en paloma,  mientras se arrodillaba frente a ese ser que sabía que con su muerte transformaría al mundo.     El cuarto rey mago movió rápidamente sus manos en las que apareció un pañuelo de seda, era blanco y con él enjugó el sudor de quien debió conocer en Belén treinta y tres años antes.

El mago de Oriente con ojos profundos a través de los que el alma soltaba un oculto misterio, trazó un camino en el que un mapa con líneas de odio y venganza,  empezaba a dibujarse para cumplir así,  inexorablemente  un triste desenlace.

Tagor creyó que su alquimia podría llegar a las profundidades del ser. Pero la historia demostraría lo contrario. Desde su mundo interno sintió impotencia pero mágicamente  fue reconfortado por una voz que le dejó un mensaje.

El cuarto mago escuchó atentamente,  volvió al camino de arena y en medio del desierto, ya sin perlas y tan solo con palabras que dicen que las convirtió en poemas, dejó como ofrenda junto al oro, la mirra y el incienso: el arte.

Cuentan algunos peregrinos que todavía está visible sobre la arena la frase que Tagor dejó: “solo el amor podrá salvar al mundo, mientras los alquimistas creamos ilusiones para que los hombres sigan soñando utopías”.

 

 

 

 

Hace un siglo nacía una escuela en un paraje paradisíaco la Escuela 33 de Quila Quina cumplió 100 años

Por Graciela Vázquez Moure

 

-“Quiero”- y éstas  fueron las palabras de don Abel Curruhuinca, cuando le propusieron una escuela en el paraje Quila Quina. El cacique de la Comunidad Mapuche Curruhuinca dijo:

“Que mi gente sepa leer y escribir para que pueda adelantar y no ser engañada.”

 

foto: en el patio de la Escuela, el cacique Abel Curruhuinca con su familia

quila quina historica 2

 

Esta historia sucedió hace un siglo,  y fue en la ribera sur del lago Lácar, donde en aquellos tiempos se asentaba la Comunidad Mapuche Curruhuinca, asentamiento que hoy continúa,  y allí en ese paraje distante 17 km de San Martín de los Andes, comenzó una experiencia que tuvo que ver con la educación y sigue siendo un ejemplo para muchos.

Es que la creación de la Escuela 33 de Quila Quina,  tuvo que ver con la visita de una escritora y periodista  que se dedicaba a contar historias sureñas Ada Elflein. Ella fue quien unió los deseos del cacique Abel Curruhuinca con el infaltable Francisco P. Moreno, el perito que tanta presencia tuvo en la Patagonia.

En esos momentos Moreno era presidente del Consejo Nacional de Educación y envió a la profesora Sara Abrahan para que conociera el paraje y comenzara a desarrollar esta escuela, que cumpliría el deseo de Abel Curruhuinca, quien al ser consultado sobre qué necesitaba la comunidad no dudó en decir:  una escuela.

Cuenta en su crónica Ada Elflein que cuando le informaron al cacique Curruhuinca,  que se gestaba una escuela, no dudó en afirmar : “quiero, que mi gente sepa leer y escribir para que pueda adelantar y no ser engañada”.

Así fue que el 11 de noviembre de 1918 se inauguró la Escuela Nacional de Quila Quina, en aquellos tiempos todas las escuelas aún las rurales pertenecían a la jurisdicción del gobierno nacional.

Su primer maestro fue de apellido Quiroga y comenzó su tarea docente en una precaria vivienda de la Comunidad, con mesas y bancos prestados, con una bandera argentina también prestada.

Fue la Comunidad Curruhuinca la que ayudó a que se levantara el primer edificio que albergó a alumnos y maestros. Ya en la década del 20, su director fue José Pastoriza, los primeros maestros: Teodoro Armendia, Pedro Sánchez y Julián Simón.

foto: 1940- su directora Haydée Pastoriza y sus alumnos

quila quina historica

Cuando fallece en 1935  Pastoriza, y a pedido de la comunidad queda su esposa Haydée como maestra de la Escuela, además tenía permiso para bautizar y ayudaba en los últimos momentos de vida a los pobladores del lugar.

Falleció en 1978 y se dedicó a la escuela hasta 1957 momento en que se jubila.

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La Escuela 33 de este hermoso paraje hoy sigue siendo una de las escuelas rurales más importantes, enclavada en medio de la villa Quila Quina, de un nivel paisajístico maravilloso y con una comunidad Mapuche que sigue considerando a la Escuela como una institución de gran trascendencia, tal como lo visualizó hace 100 años don Abel Curruhuinca y quienes desde el gobierno nacional cumplieron con su pedido.

En la primera acta del 11 de noviembre de 1918, figuran  los vecinos Lefín, el enviado por el Consejo Provincial de Educación Teodoro Aramendía, empieza a funcionar la escuela en un galpón prestado. En la galería de la escuela está la foto de Ada Elflein. En el primer día cantaron el himno nacional y gritaron un ¡viva la patria!, según expresa el acta de fundación, luego los registros saltan  desde 1918 a 1922.

 

 

(fotos extraidas del libro de los 100 años fundación San Martín de los Andes)