A 119 años de la muerte de Laura Vicuña recordamos su vida y su rostro verdadero

Por Graciela Vázquez Moure

Durante décadas la imagen de Laura Vicuña fue la de una niña con rasgos europeos y zapatitos de charol. Costaba creer que esa había sido  la joven de solo 13 años beatificada en 1988 por el papa Juan Pablo II, y que fuera quien había nacido en Chile en 1891 y fallecido en Junín de los Andes, Argentina, el 22 de enero de 1904.

la imagen de la izquierda es el verdadero rostro de Laura Vicuña, la de la derecha es la de un pintor italiano

Pero su rostro cambió y se convirtió en patagónico,  y esa pintura del artista italiano Caffaro Rore, realizada por encargo de las religiosas salesianas italianas, dejó de tener presencia para dar lugar a la reconocida y aprobada por un informe de Carabineros Chilenos. El hallazgo sucedió en el 2010.

Hace cuatro años, el 22 de enero del 2019 me encontré en Junín de los Andes con la hermana Elda Scalco, una monja salesiana del colegio Hijas de María Auxiliadora, que fue quien  logró el documento del verdadero rostro.

Una de las esperanzas de la hermana Elda era que la beata sea canonizada debido a los milagros que se han producido por quienes le piden por la salud, pero especialmente por uno que cuenta con evidencia científica.

en la tarde del 22 de enero del 2019 en la entrevista con la hermana Elda

La hermana Elda en una hermosa charla con Desde el Sur Digital, en esa tarde de enero,  relató cada uno de los pasos.

Una duda que surge en la charla es la razón por la  que los restos de  la beata están en Bahía Blanca, en la casa María Auxiliadora de esa ciudad.

Es que “Roma pedía para encausar la beatificación mayor seguridad de sus restos y es que la urna primera  estuvo  en la galería del colegio- se refiere a Junín de los Andes- donde las chicas le cantaban sus canciones, pero ante el pedido de Roma la seguridad mayor estaba en el colegio de Bahía Blanca, donde fue  empotrada en un lugar especial”.

Cuenta Elda Scalco que en la beatificación la pusieron en un altar de mármol, en la ciudad de Bahía Blanca, en esa misma casa religiosa,  pero más allá de eso, la lógica indicaría que en algún momento sean repatriados a Junín de los Andes, donde vivió y falleció.

Un milagro de Laura en una religiosa chilena fue el motivo de la beatificación

Elda es una apasionada del tema, sus investigaciones acompañada de otras religiosas y personas de la comunidad de Junín de los Andes, la han convertido en el alma “mater” de esta historia.

Al recordar la beatificación de Laura Vicuña, surge el dato clave con la cura sorpresiva de la religiosa chilena Ofelia Lobos Arellanos, quien en su lecho de muerte recuperó la salud, después de haber pedido a la niña. La hermana Ofelia, falleció el 1ro. de enero de 2017, muchos años después de haber estado desahuciada.

“La religiosa estaba enferma desde sus inicios, y en la década del 80  estuvo en peligro de muerte, ella tenía  devoción por  Laura Vicuña, y le pidió por su salud.  Y así se produce el primer milagro de Laura. Cuando la religiosa se  levanta de su cama y llega a la capilla,   sorprendió a todos al verla porque estaba sana. Fue en el año 1982” recuerda la hermana Elda.

El legajo con la historia debidamente certificada,   llegó al Vaticano y Juan Pablo II  beatificó a Laura el 3 de setiembre de 1988.

documento gráfico del día de la beatificación, nota en La Tercera de Chile

Pero últimamente existe un milagro que si es parte del legajo enviado- cuenta Elda-  la hermana Susana muy joven, tenía un problema grave en las rodillas,  no podía pararse, estaba en silla de ruedas, tenía cáncer, no tenía curación, la medicina se declara impotente, y en estos días la hermana Susana está caminando y los estudios dieron que no tiene cáncer” con un milagro es suficiente para la canonización y el de la hermana Susana está dentro de un legajo enviado.

El último mensaje que envió el Vaticano y que le llegó a la hermana Elda es que ha sido aceptado el milagro de la religiosa, el nuncio apostólico estuvo en el colegio María Auxiliadora hablando de Laura Vicuña, hace muy poco tiempo ha sido aceptado,  firmado y volvió a Roma, así lo relató en esa entrevista de enero del 2019.

Una historia de maltratos y abuso

La historia de Laura Vicuña, nacida el 15 de abril de 1891 en Chile,  ha sido difundida y conocida, porque la niña que huyó del vecino país con su madre Mercedes Pino, vive una historia de maltrato ella y su madre.

Domingo Vicuña tenía una buena situación económica, aunque dicen que también era un violento, y al morir,  deben emigrar.  Mercedes huye con sus dos hijas: Julia Amanda y Laura. La guerra Civil en 1891 produjo violencia y hambruna, situación de la que Chile no se recuperó fácilmente. Mercedes Pino recorre un largo camino hacia la Argentina y primero llega a la estancia del capitán Fósbery que le dan trabajo. Luego a Fósbery lo trasladan y es Manuel Mora, estanciero del Quilquihue quien le promete trabajo y cobijo para ella y sus hijas.

Mora era un violento y abusador.  La situación en el hogar era tan tremenda que Laura  dormía en pleno campo, en plena cordillera incluso en invierno porque huía de la monstruosidad de la pareja de su madre. Era acosada por él y veía  la extrema violencia que sufría Mercedes sometida casi a una esclava.  Laura optó por pedir a Dios la salvación de su madre a cambio de su propia vida, poco tiempo después enfermó.

Una vez fallecida Laura, Mercedes,  su madre,  se va al campo y huye de la estancia de Mora.

“Sabés lo que es dormir en el campo con este clima, la niña muere de tuberculosis en 1904, ella había sufrido el martirio toda su vida, Vicuña también era violento y golpeador, y cuando muere,  ella huye y llega a Junín de los Andes. Primero fue en la estancia del capitán Fósbery trabajó un tiempo en esa casa unos meses, pero luego a Fósbery lo trasladan a otro lugar y ella se une  a Manuel Mora, un estanciero y dueño de un almacén en la zona del río Quilquihue,    repitiendo la historia, cae en manos del demonio, llegado de Bahía Blanca, un hombre violento y maltratador” recuerda  Elda.

Un alcohólico y violento que solía pegarle a la madre al punto de hacerla su esclava y marcarla con los hierros que usan para los animales,  y así presumir que  ella era ‘de su propiedad’. Laurita no podía entender cómo su madre no podía romper con este vínculo tan terrible.
Tal era el odio y la lujuria con la que este hombre miraba a la pequeña, que se las ingeniaba para huir cuando él llegaba. Finalmente comienza a vivir en el colegio de pupilas de María Auxiliadora que estaba recién inaugurado, en una zona casi desértica  de Junín de los Andes.
Ella hablaba de su  colegio como “mi paraíso”, porque era en ese lugar donde escapaba de la violencia de la pareja de su madre.

Una niña de vestido blanco y zapatitos de charol

“Empecé a revisar fotos muy antiguas del colegio, nunca me cerró esa niña de vestido blanco y zapatitos de charol, encontré una en un libro del padre Brugna,  y así me puse en conexión con carabineros de Chile, junto con otras hermanas que me ayudaron mucho. Ellos nos hicieron un estudio de esa fotografía que encontramos, existían fotos de la mamá, y ese estudio excelente coincidía con la foto encontrada histórica” así en el 2010 surge el documento que certifica la verdadera imagen de la niña.

Laura Vicuña es conocida en el mundo. A través de las hermanas salesianas su imagen está en los colegios de distintas ciudades e incluso “me dijeron que se hacen Novenas en su nombre en colegios de países asiáticos” recuerda Elda.

Esa niña que entregó su vida y que tan solo con once años dijo “lucharé aunque me cueste la vida” refiriéndose a salvar a su madre de la violencia de Mora, llevó su camino hacia la espiritualidad.

En este aniversario de su partida de este mundo, Laura Vicuña se presenta con su verdadero rostro, como surgió desde el año 2010, cuando el estudio de Carabineros confirmó la presunción de la hermana Elda Scalco al descubrir esa foto que mostraba a una niña con una imagen que no era la de una pintura, sino la real, la identidad que tenía y que había perdido por quienes no pudieron descubrir que nada puede sustituir el rostro verdadero,  ni el mejor artista.

(nota basada en la entrevista con Elda Scalco el 22 de enero de 2019 realizada por esta cronista y publicada en este mismo medio)

SE NECESITAN MÁS ESTACIONES DE SERVICIO

ESTE COLAPSO YA AFECTA LA CALIDAD DE VIDA DE LOS VECINOS

Por Graciela Vázquez Moure

La verdad es que cada temporada invernal y estival se produce esta situación de colapso en las estaciones de servicio de la ciudad, que son tres. Las mismas de hace décadas.

Las extensas colas, la falta de combustible porque se agota, las esperas eternas, ya cansan. Una ciudad en crecimiento necesita desarrollo, cuestión que no ha sucedido en décadas.

En estos días se conocieron proyectos de nuevas estaciones y en declaraciones públicas y desde el Concejo Deliberante se supo que hay dos proyectos para construir estaciones de servicio en la zona de la Vega Maipú, ya se hicieron los primeros trámites para aprobar la homologación de uso.

La nueva estación sería de Shell, YPF parece que no llega a lograr el abastecimiento cuando la cantidad de vehículos se multiplican por miles.

Al parecer  quien propone la inversión está interesado y avanzan los trámites para que se haga realidad. Es obvio que el ahora proyecto, tardará en concretarse, no es sencillo instalar toda la infraestructura, pero por algo se empieza.

 Es imperioso que esto suceda, la calidad de vida de San Martín de los Andes se deteriora cada vez más y se profundiza en las temporadas turísticas.

UN 2023 PARA ESTAR PREPARADOS

Por Graciela Vázquez Moure

EL NUMERO 7 COMO ESTANDARTE: REFLEXION

LAS PREDICCIONES DE LA VIDENTE BULGARA

La suma de sus números nos da 7. Es sagrado  y poseedor de magia. Representa el cielo y la tierra. Siete días de la semana, siete colores del arco iris, siete las notas musicales. Siete pilares de la sabiduría y las maravillas del mundo. El número 7 es reflexión y quizás es lo que necesitaremos para afrontarlo.

PREDICCIONES QUE NO SON MUY ALENTADORAS

Dicen que las profecías tienen un sentido especial: si son buenas potenciarlas con nuestro pensamiento, si son malas tratar de que cambien y transformen esa posible realidad.

Quizás esto es lo que deberíamos hacer con las profecías de la “Nostradamus de los Balcanes” que murió  a los 85 años en 1996 y dejó escritas profecías para los años venideros.

“Baba Vanga”  era Vangelia Gushterova, una mística, clarividente de origen búlgaro, muy famosa por sus predicciones sobre el futuro.

Era ciega,  pasó la mayor parte de su vida en Rupite, área en las montañas Kozhuh en Bulgaria.

Baba Vanga anticipó eventos mundiales como el accidente nuclear de Chernóbil, la caída de la Unión Soviética y la muerte de Lady Di.

Las profecías de Baba Vanga que se dieron a conocer a finales de 2021 se cumplieron en 2022: anticipó el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, y pronosticó devastadoras sequías en las grandes ciudades debido al aumento de temperaturas, cosa que se sufre actualmente en Europa. Reitero dejó escrito todo antes de 1996.

¿Qué predijo Baba Vanga para 2023?

Habrá varias crisis humanitarias y medioambientales, lo que podría poner en riesgo a la humanidad.

Ensayos con armas biológicas en humanos, en medio de la guerra de “un gran país”. Esto provocará “la muerte de millones de seres humanos” en el planeta. Esta predicción coincide con el temor de que Putin llegue a usar el agente nervioso Novochock para ganar el conflicto entre Ucrania y Rusia. Una versión que hace una semana surgió en los medios internacionales.

Explosión de una planta nuclear. En este caso podemos pensar en Zaporiyia, ya han evacuado a los pocos habitantes que quedaban.

Un cambio en la órbita de la Tierra, que acarrearía temperaturas altísimas, aumento de los niveles de radiación y una peligrosa suba del nivel del mar.

Tormenta solar de magnitudes inimaginables, capaz de destruir las comunicaciones por satélite, el internet y las redes eléctricas. Esta profecía coincide con lo que anticipan los científicos, que indican que se producirá el 23 de abril de 2023.

Todo quedó escrito antes de su muerte en 1996.

Estar  preparados, utilizar la reflexión, recurrir a lo sagrado de este número SIETE, utilizar la agudeza mental y la meditación conectándonos con nosotros mismos. Vivir en armonía y pedir paz.

SIN DUDA LA FOTO PERIODISTICA DEL AÑO

Por Graciela Vázquez Moure

El hecho más impactante en este año que termina,  sin duda sucedió en pleno centro de San Martín de los Andes una mañana del  29 de julio.

Escenas nunca vistas en la ciudad que dejaron algunos detenidos y una persona, empleada municipal, hospitalizada. Además de daños tremendos en el edificio municipal.

Una mañana para el olvido, pero sin duda se convirtió en la noticia del año y en un documento fotográfico  que   lo convierte en la foto del año.

Tomada por el reportero gráfico Federico Soto, de la Mañana de Neuquén, arriesgando su vida ya que  Pedro Darío Jofré, disparó  directamente sobre Soto. El proyectil también estuvo  dirigido  a Patricio Rodríguez, del Diario Rio Negro, quien debió agacharse para esquivar el disparo que le pasó por un costado.

Federico Soto logró tomar la imagen que recorrió el país.  El hombre se entregó horas después y quedó detenido.

Ambas facciones de ATE se enfrentaron en medio de la destrucción del palacio municipal.

La foto se convirtió en un documento periodístico que sin duda la  ubica  en la imagen del año que termina.

SERRAT SE DESPIDIO DE LOS ESCENARIOS.UN RECUERDO DE SU PASO POR SAN MARTIN DE LOS ANDES

Por Graciela Vázquez Moure

Fueron 57 años de subir a todos los escenarios del mundo. De ser aplaudido por distintas generaciones. En los últimos años sus recitales eran vistos por las abuelas, las hijas y las nietas.

Amado, respetado y querido este catalán frontal, sincero y muchas veces ácido por sus comentarios sobre la realidad social del mundo, supo generar empatía en varias generaciones desde esos años de la década del 60 que cantaba subido a un tejado de una iglesia en su Cataluña natal.

Joan Manuel Serrat llegó en junio de 1995 a San Martín de los Andes, después de su recital en la ciudad de Neuquén. Lo hizo por tierra en medio de un invierno que ya daba señales de que sería uno de los más nevadores, crudo y con temperaturas bajo cero.

Fue Lidaura Chapitel, directora del Centro Cultural Cotesma, en ese momento Amancay, quien logró que ese sueño se realizara.

No existían las redes sociales ni había internet en la ciudad, y sin embargo Lidaura hizo las conexiones por teléfono con el representante  de Serrat y la respuesta fue: “si vamos”.

Recuerdo que llegué al centro cultural por otro tema y Lidaura salió de su oficina feliz, y compartió conmigo la respuesta, para mí era una alegría ese logro de la artista plástica.

Y llegó, no recuerdo bien pero creo que fueron los primeros días de junio.  Fue el club Lácar el lugar del recital, había unas 1000 personas.

Serrat llegó a la  hostería Cheminné, y allí estaba yo esperando para saludarlo como un reencuentro de más de 20 años, lo había visto en el Gran Rex en la década del 70 y le había  hecho una entrevista : fugaz, como estudiante de periodismo. Los dos éramos muy jóvenes él no superaba los treinta años.

Flaco, con el pelo largo, pero cordial recuerdo que me recibió en los pasillos del teatro.

Entonces en la Cheminné me saludó con un beso y le dije hace 23 años que no me dabas un beso, y con ese genio de siempre me abrazó y me dijo ¿y dónde fue el primero? En el Gran Rex, yo estudiaba periodismo- le dije- y surgió otro abrazo, obvio,  inolvidable.

Y entonces luego llegó una improvisada conferencia de prensa en la puerta de su camarín  en el Lácar, agolpados todos los medios preguntamos de todo. En esta  foto me está respondiendo mi pregunta .

Y me sostenía porque me empujaban y me caía sobre él, digamos que mi físico nunca  me permitió imponerme, le pedí a mis colegas que no empujaran y recuerdo que me dijo “ven yo te sostengo” y allí pensé empujen nomás.

El recital fue conmovedor, empezó con “Se equivocó la paloma”, vestido de negro, en medio de un silencio absoluto. Siguió con todos los temas más conocidos y no faltaron los que recordaban a Miguel Hernández y a Machado, esos que lo hicieron conocido en sus primeros años.

Dejó la mejor imagen en nuestra ciudad, en cada lugar donde estuvo en esos dos días. Joan Manuel Serrat estuvo en San Martín de los Andes y vale la pena recordarlo cuando en esta semana anunció que se bajaba de los escenarios, dijo: ”antes que el escenario me baje a mi”.

En su última presentación en Barcelona expresó: “todo lo que empieza debe acabar y si acaba bien, fantástico”.

Fueron 57 años en los que el “Nano” como lo llamaban en España, dejó lo mejor, con los temas de su autoría, con la música a los poemas de Miguel Hernández, de Machado y de tantos otros, dejó su voz maravillosa, su personalidad, su respeto por el otro. Eso dejó en San Martín de los Andes en ese junio frío de 1995, por eso digo que es bueno recordarlo y recordar a Lidaura Chapitel que ya no está entre nosotros, pero fue ella quien lo logró, sin internet, sin redes, con un llamado telefónico atreviéndose a una propuesta que ella misma no podía creer.

Te despediste  Joan Manuel,  queda tu imagen bajando de los escenarios pero plasmada en el corazón de quienes siempre te admiramos.

EN ESTA NAVIDAD…

EL CORAZÓN QUE HA AMADO DE FORMA VERDADERA NUNCA OLVIDA, SINO QUE AMA PROFUNDAMENTE  HASTA EL FINAL.

COMO EL GIRASOL QUE DA A SU DIOS CUANDO ESTE SE OCULTA, LA MISMA MIRADA QUE LE DIO CUANDO SALIO.

(Thomas Moore, poeta irlandés)

REFLEXIÓN, UNION Y PAZ PARA ESTA  NAVIDAD QUE LLEGA A NUESTRAS CASAS.

MULTITUD, DESBORDES Y PASION

UN PAÍS SIN RUMBO QUE SOLO ATAJA PENALES

Por Graciela Vázquez Moure

Esta vez le doy la razón a Aníbal Fernández, aclaro no es santo de mi devoción. La vida de los integrantes de la selección corría riesgos serios.

Ya en su traslado desde el aeropuerto al predio de la AFA, a las 3 de la madrugada, sucedieron cosas. Lo estaba viendo en ese momento, cuando el micro pasaba por la Riccieri,  rodeada de miles de personas, madrugada del martes.

Un cordón policial hacía lo imposible para contener la euforia, sana euforia en esos momentos iniciales.

Pero por ejemplo gracias a la reacción rápida de Rodrigo de Paul, no se electrocutaron. El micro pasó por cables de alta tensión que si no se inclinaban los  hubiera tocado a Messi, entre ellos.

En uno de los puentes se ve como Messi roza su cabeza. En otro un hombre se tira sobre el  techo del micro que iba detrás  y los integrantes de la AFA y ayudantes lo meten por la ventanilla para que no caiga al asfalto. Reitero la madrugada.

Durante el día las autopistas, calles y avenidas fueron invadidas por la euforia, casi locura,  de quienes participaron de este hecho histórico.

Se sabía que era imposible que el micro llegara al obelisco, mientras versiones desencontradas hablaban de que irían a la casa de gobierno. Entonces miles de personas se agolparon en una plaza de mayo que no era protagonista.

Pero tampoco lo era el obelisco. Millones llegaron a ese punto de la ciudad, y terminó como lo vimos. Un grupo de violentos, en estado de ebriedad y otras cuestiones, hicieron lo que todos vimos. Los comerciantes una vez más cuentan lo que vivieron sus quioscos, cerrados, los Bancos con persianas destrozadas y nuevamente tres delirantes, subiendo al obelisco, al que ascendieron por los cables, las escaleras habían sido sacadas para evitar lo que ya había sucedido.

Más de 4 o 5 millones de personas estuvieron en las calles. Sin ver nada la mayoría de ellos.  Poniendo en riesgo su vida, incluso de niños pequeños.

Pero la pasión del fútbol provoca lo que ningún político logra: se convierte en DEVOCION.

Es cierto que ofrecieron la casa rosada, el balcón donde en el 86 levantó la copa Maradona. Pero no quisieron. Incluso el presidente se quedó en Olivos, para evitar especulaciones.

Incluso se supo que cuando los subieron a los helicópteros, en el que iba Messi, decidieron que los llevaran a la AFA, porque les había llegado la posibilidad de que los llevaran a la rosada.

El equipo estaba cansado, siete horas bajo los rayos del sol. Hoy deben estar sufriendo las consecuencias de quemaduras que ya ayer se veían.

Cuando dicen que fue un evento que derribó la grieta, digo: no es así.

Claudio “chiqui” Tapia fue quien se negó desde un principio a ir a la casa de gobierno,  el equipo no quería fotos con la política, Wado de Pedro estaba al pie del avión y lo pasaron como un poste, y los recibió una alfombra roja.

En un país donde el gobierno está en total desprestigio y arrastra al Estado en su conjunto, el fútbol, un grupo maravilloso de jugadores, un Messi adorado por el mundo le da total poder a la AFA, que digamos no goza del mayor prestigio,  históricamente  desde Julio Grondona.

Más allá de reconocer que el presidente no es que esté desdibujado sino lo que es peor está “dibujado”, es el presidente y debió estar al pie de avión. Y ellos el equipo campeón debió comerse el sapo, así como se comió jugar un mundial comprado, en un país que puso miles de millones para ser elegido.

Todos ellos dieron todo, desde Scalone hasta cada uno de los jugadores y ayer martes corrieron riesgos por falta de organización desde el gobierno y desde la AFA. Y la medida adoptada por el ministro de seguridad, desde la caída de dos personas que se arrojaron desde un puente hacia el micro, fue acertada más allá de las teorías conspirativas que  dicen que había una emboscada: llevarlos a la rosada, y que por eso Messi arriba del helicóptero dijo al piloto: queremos ir al predio de la AFA.

Un país sin rumbo, solo ataja penales, y el día después aflora el 50% de pobreza, la falta de educación, las adicciones, la decadencia, la anomia,  la inflación y todo lo que a los argentinos el mundial les permitió olvidar por 30 días, un mes coronado con una copa que hacía 36 años los mayores habíamos visto en las manos de Maradona y ahora la besó el más grande: Lionel Messi.

EL HOMBRE QUE LUCHO POR SALVAR AL LAGO LACAR DE LA CONTAMINACION

DR. FRANCISCO “CHACHO” ROSSI. LO RECORDAMOS A 32 AÑOS DE SU PARTIDA

Por Graciela Vázquez Moure

Nos enseñó una nueva palabra en la década del 80 “eutroficación o eutrofización” cuando hablaba del lago Lacar, ese espejo de agua que estaba contaminado por efluentes cloacales y en el que estaba prohíbo bañarse. La proliferación de algas, era uno de los problemas que podían verse desde la costa.

Así era la realidad de San Martín de los Andes en ese entonces. Realidad que cambió y en estos tiempos la imagen es otra, gente disfrutando de la playa y del agua del lago.

Quienes conocimos al Dr. Francisco “Chacho” Rossi sabemos que su objetivo primordial era el desarrollo sustentable. Permitir que la localidad creciera sin “matar la gallina de los huevos de oro» como él mismo decía. O sea el medio ambiente, la belleza, la calidad de vida que muchos venían a buscar en sus vacaciones, condición  que aún  30 años después  los atrae hacia nuestras tierras.

Su dedicación,  las investigaciones  y  el estar preocupado por la contaminación del lago Lacar, que en los años 70 y 80 era una triste realidad, hizo que finalmente se construyera la primera planta de tratamiento de líquidos cloacales, la que está al borde del lago desde 1996.

Chacho Rossi era médico veterinario, docente de la UBA, asesor en materia ambiental, investigador, becario del gobierno holandés, sus trabajos fueron publicados en revistas nacionales y del exterior. Fue representante de la Argentina del Plan B, ante la UNESCO, lo que se llamaba “reservas de la biósfera”, entre otras tantas presencias logradas.

En San Martín de los Andes fue asesor “ad honorem” en materia ambiental en el gobierno de Juan Carlos Fontanive y luego se desempeñó en el de Raúl Miguel en el mismo sector, desarrollando el estudio del saneamiento del lago Lacar.

 Afable, cordial, con un importante caudal de cultura y conocimientos, se radicó definitivamente en el año 87 en San Martín de los Andes,  luego Rosa Mercurio, su esposa, llegó también para quedarse.

En sus estadísticas los números eran elocuentes: había 220 algas por centímetro cuadrado de piedra en el Lacar, en contraposición de la ausencia de ellas en el lago Lolog, en aquella época la zona estaba casi despoblada.

“Nuestro lago envejece” decía Chacho con pesar haciendo referencia a unos señaladores que los chicos de una escuela de la ciudad,  habían dibujado después de hacer una investigación junto a él en este espejo lacustre que es el marco inigualable de belleza singular en esta ciudad.



Un dudoso privilegio

Así  lo denominaba Chacho, esta oportunidad de ser el primero en introducir un nuevo término en el pueblo. La eutroficación o eutrofización, estaba en boca de todos, aunque muy pocos sabían de qué hablaban.

Redactó varios proyectos, se nutría de investigaciones de otros lugares del mundo “Soy veterinario y muchas cosas escapan a mis posibilidades,  pero sigo viendo el Lacar como una manifestación de la Creación, una fuente de trabajo, de paz y de experiencia contemplativa, de bienestar físico y espiritual” eso decía quien trabajó duramente para el saneamiento del lago que hoy pueden disfrutar miles de personas.

La playa estaba vacía, ante la prohibición de bañarse, eran muy pocos los que llegaban a sus orillas. Recuerdo escuchar a los guías que llegaban con contingentes desde otras localidades decir “este lago está contaminado y nadie puede bañarse”, dolía esa síntesis de una situación que era real.

“Liberé fuerzas que escapaban a mi control”

“Concluí el informe en abril del 83- decía-lo presenté a las autoridades y me volví a Buenos Aires, y no sabía que había liberado fuerzas que escapaban a mi control y que me convertirían poco después en un servidor a perpetuidad del lago  Lacar” decía Chacho, recordando su historia.

Una vida que terminó en forma imprevista, el día de su cumpleaños el 30 de noviembre de 1990, se descompuso, la rápida derivación a un hospital de Neuquén no logró salvarlo de un ACV, apenas dos días después, falleció.



Un fervor que movía al pueblo

El 27 de julio del 83 comenzó junto a otros vecinos el muestreo de agua del Pocahullo y de los vertidos desde la planta que era un fracaso. El operativo duró hasta julio del 85.

“El fervor por el saneamiento del Lacar movía manos del pueblo- decía Chacho- junto a Guillermo Riss y a Jorge Franco, trabajábamos buscando muestras, ellos buscaban las muestras que yo recogía en Buenos Aires y las llevaba al laboratorio de aguas.”

El fervor por el Lacar lo devolvió a las aulas de la universidad, no ya como profesor, decano o  investigador,  sino como alumno para recoger el conocimiento que requería este empeño por salvar a un lago de la Patagonia.

Ecología acuática y limnología, eran los conocimientos buscados por Chacho en la UBA.

Dio conferencias, emitió nuevos informes, se contactó  con otros países, conoció gente que había pasado la misma experiencia, envió notas a los diarios regionales. Siguió incansable buscando salvar las aguas del Lacar.

Merecido premio: “Conservar el futuro”

Fue la administración de Parques Nacionales la que le otorgó esta distinción en el año 86. El premio se lo otorgaron a dos días del aniversario de la creación de los Parques Nacionales y fue en la ciudad de Cachi, Salta. Hasta allá fue el Dr. Rossi y levantó orgulloso, el merecido premio.

El verano del 83 fue la última vez que el lago reunió en sus costas del casco urbano a los que intentaban utilizar sus aguas, luego estos sectores migraron hacia Catritre, ya estaba la prohibición en las arenas del Lacar en la costanera que hoy disfrutan miles de personas.

Las algas crecían sin dar tregua, la eutrofización era un hecho. Se habían confirmado todos los designios del Dr. Rossi.  Estas presencias superaban entre tres y cuatro veces a las de los lagos  oligotróficos. Incluso la situación se había extendido hasta las playas de Catritre.

La dedicación y trabajo de Chacho Rossi, logró su cometido. No pudo verlo. Partió  de este plano hacia otras dimensiones, y no pudo ver que en el año 94 se iniciaba la construcción de la planta  depuradora del lago Lacar y se inauguraba en el 96, fue durante la gestión municipal de Luz Sapag.

“Luché por el Lacar para que no se muera”

Pero esta historia tiene que ver con un hombre y no con las obras, sino con “sus obras”.

En el relato de Chacho en infinidad de entrevistas que realicé en esta hermosa amistad que nos unía, estaba siempre la reflexión. Ya a fines de los ochenta  se sabía que las próximas guerras iban a dirimirse por el agua. Su escasez vislumbraba un futuro oscuro y Chacho me decía “podemos estar rodeados de infinidad de  cursos de agua, pero si está contaminada de nada nos servirá, por eso luché y trabajo por el Lacar, para que no se muera” recuerdo que esto expresaba mientras en el living de su casa frente al lago, escuchábamos música, rodeados de libros, de objetos, y de recuerdos.

“Fue una empresa comunitaria” reflexionaba “fue para evitar la muerte del Lacar, y detener un desastre ecológico que puede repetirse en decenas de cuencas lacustres de la Patagonia, una zona de decisivo valor geográfico, estratégico y de gran belleza, pero la batalla del Lacar no ha terminado” decía a finales de los 80, claro, no pudo ver la obra concluida, pero desde donde esté Chacho Rossi, seguro que supo que hoy miles de personas disfrutan de la playa, de las aguas del Lacar,  que es cuidado por una comunidad que denuncia ante cualquier irregularidad, en defensa de su lago.

Chacho era el vecino, el Dr. Rossi, el que hablaba de budismo, de hinduismo, de pintura, de libros, del amor entre los seres, del cuidado que cada uno debía tener sobre el otro, de sus utopías, que se hicieron realidad.

Fue un luchador incansable en defensa del medio ambiente, el primero que habló de eutrofización y de desarrollo sustentable, cuando muy pocos sabían de qué estaba hablando este señor empeñado en salvar a un lago de su muerte.

El nombre del Dr. Ernesto Núñez estará en el edificio del hospital céntrico. Esta es su historia de vocación y altruismo

Por Graciela Vázquez Moure

“Somos una familia de pioneros” recuerdo que me dijo alguna vez Nieves Núñez,  hija del Dr. Ernesto Núñez, quien trajo a San Martín de los Andes el sistema de salud pública en el año 1932.

La frase de Nieves tiene su explicación, es que además de su padre, su abuelo materno Hugo Acuña a los 18 años fue quien izó la bandera nacional en la Antártida, en  la Isla Laurie,  Orcadas del Sur en el año 1904.  Además en ese acto se constituyó la primera estafeta postal. Su historia también es importante en el ámbito del continente blanco.

Pero en este caso nos ocupa la historia del Dr. Ernesto Núñez, porque su nombre estará en las instalaciones que albergó durante 50 años al hospital Dr. Ramón Carrillo, ya trasladado al nuevo edificio en Chacra II.

El edificio cumplirá otras funciones que hemos detallado en notas anteriores.

Nieves Núñez cree que es un reconocimiento hacia su padre y se mostró contenta de que las gestiones del Dr. Juan Cabrera ayudaran a que se tome esta decisión. Ella sigue siendo parte de la Cooperadora del Hospital como revisora de cuentas, después de haber ejercido la presidencia de ese importante espacio durante muchos años.

Hasta ahora solo una calle lo recuerda, ubicada en el barrio Villa La Cascada.

Dicen que la vocación es el encuentro con la verdad sobre uno mismo, ese  encuentro se convierte en una inspiración básica en la vida.

Esto es tal vez lo que sucedió con el Dr. Ernesto Núñez cuando después de dos años de egresar de la facultad de medicina, surgió la propuesta de venir a trabajar a un pueblito perdido en la cordillera.

Estamos hablando del año 1932, podemos imaginar qué era en ese entonces San Martín de los Andes. Los datos de población del año 1920 informan que en todo el Departamento Lacar había unas 1500 personas. Doce años después rondarían los 2000, esta cifra es  una proyección,  porque no existen datos oficiales.

Solo había un médico que atendía a la población, el Dr. Rodolfo Koessler que hacía 12 años que residía en el lugar.

Ernesto Núñez aceptó y en colaboración con la Comisión de Fomento y la Sociedad de Beneficencia tuvo una destacada intervención en la creación de la sala de primeros auxilios, basamento inicial  que luego derivó en la sala de atención de salud pública.

Los inicios se concretaron en una precaria habitación de madera en la comisaría local.

Hasta 1933 allí se desarrolló su actividad. Un año después se logra la sala de primeros auxilios dependiente del Ministerio del Interior.

Más tarde se convierte en la Asistencia Pública.

El Dr. Núñez fue compañero de la facultad del Dr. Ramón Carrillo y de Arturo Illia, cuando realizaba sus estudios de medicina.

Su camino empezaba a fortalecerse en la Patagonia, en este pueblo cordillerano y es el Dr. Sussini, que era director del departamento de salud e higiene,    quien le ofrece  venir a estas latitudes para cubrir una vacante como médico y así el 14 de febrero de 1932, llega el joven profesional a este pueblo.

No era fácil desarrollar la atención médica debido a las distancias impuestas.

Desde Bariloche a Aluminé era la zona a la que debía llegar Núñez, quien con su espíritu altruista cumplió con su deber sin dudar,  en plenos temporales de lluvia y nieve y llegando a los lejanos parajes aun a caballo.

A partir de 1934 el gobierno nacional lo nombra director de la sala de salud pública y así comienza su etapa inicial.

El Dr. Núñez junto a su equipo en el edificio de Salud Pública aún presente en el predio de lo que fue el hospital Dr. Ramón Carrillo en zona céntrica

Ernesto Núñez no tenía aún vivienda asignada cuando llegó a San Martín de los Andes y dicen sus allegados, que fue el  emblemático hotel Lacar el lugar elegido.

Y el destino tenía sus planes, porque  cuando llegan las maestras a la zona, llegan las hermanas Acuña, se produce una relación amistosa. Zulema le pide en uno de los viajes de Núñez a Buenos Aires que llevara un paquete a otra de sus hermanas, y así se  abre otra puerta. Raquel Acuña conoce al joven médico y en 1934 esta relación se convierte en una pareja que residiría para siempre en San Martín de los Andes, donde formaron una familia y tuvieron tres hijas Ana María, Cecilia y Nieves.

casa foto histórica

En un año construyeron la emblemática casa que aún perdura en la calle Cnel. Díaz  a metros de Tte. Gral. Roca. Esta construcción es patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad.

Hasta el año 1942, Ernesto Núñez atendió en una modesta casa frente a la plaza Sarmiento propiedad de la familia Martínez y luego el 25 de mayo de ese año se inaugura el edificio de la Asistencia Pública, construido por  Parques Nacionales, con el tradicional  estilo del arquitecto Bustillo. En el mismo predio 30 años después se construyó el hospital Dr. Ramón Carrillo. Que acaba de terminar su etapa para permitir que comience una nueva en el edificio que ya está funcionando con nuevas instalaciones.

El Dr. Ernesto Núñez atendió a la población de este pueblo de la cordillera. Se trasladó a caballo transitando extensas distancias durante  las epidemias de coqueluche en 1933 y de escarlatina en 1934 y en 1936.

Nada detenía al médico de la cordillera, ni la nieve ni las temperaturas bajo cero. Allá iba el Dr. Núñez transitando los caminos de la Patagonia, esa misma que lo había convocado permitiendo desarrollar su vocación,  con compromiso y amor hacia los demás.

Esa puerta que supo abrir el médico recién recibido, le permitió conocer cuál era su misión en el mundo. No dudó, estuvo atento al llamado y su vocación guió sus pasos.

Dejó su huella y por ese motivo hoy Desde el Sur Digital lo recuerda por su impronta de vecino, de profesional y de hombre que habitó estas tierras, en un momento en que en poco tiempo su nombre estará en el edificio céntrico que seguirá activo con otras funciones, y que alberga tantas historias felices y otras tristes, así como es la vida.

La sala de Salud Pública está en el mismo predio y es patrimonio arquitectónico a histórico de la ciudad.

Estanislao Bachrach “En el Limbo” y un acercamiento a la Inteligencia emocional

Por Graciela Vázquez Moure

Se  define como “un buscador de preguntas” es Dr. en Biología  Molecular y  realizó  especializaciones en el extranjero en liderazgo, innovación   e inteligencia emocional.

Estanislao  Bachrach estuvo en la Feria Regional del Libro en San Martín de los Andes y presentó su libro En el Limbo, una publicación que apunta a diseñar tus emociones para convertirte en quien siempre quisiste ser, como él mismo lo menciona.

El liderazgo es una de las premisas y en esta charla a sala llena, no dejó de mencionar que escribe para él en una búsqueda constante de conocimiento y mejorar en su vida.

Se pregunta qué sabe la ciencia de la creatividad y en esta traducción del vocablo Limbo, del latín significa “borde” o “límite” explicó entonces que es una zona del cerebro donde se encuentra el centro de las emociones.

“Uno enseña lo que tiene que aprender” dijo entre muchas otras cosas imposibles de sintetizar, tendrías que leer el libro como para ahondar más en estos análisis que nos ayudan a comprender lo que nos pasa, por qué la tristeza no es mala, por qué la vida no es como vos querés que sea, por qué el dolor no es malo y en definitiva afirma que no hay emociones negativas.

En una presentación que sin duda queda corta como para profundizar demasiado en algo tan complejo como es el cerebro, y saber las razones por las que sentimos que este órgano tan sobreestimado envejece cuando pasan los años, o eso creemos, porque Estanislao Bachrach, explicó que es todo lo contrario y afirmó  que   podemos mejorar su estado creando y aprendiendo nuevas cosas, emprendiendo tareas que lo mantengan atento.

Habló de la meditación y su efecto positivo en nosotros, que rejuvenecer es aprender algo nuevo, y que muchas veces quejarse es una forma de buscar placer.

Emociones, todas ellas irritación, rabia, ira, alegría, placer impotencia, indignación, el enojo,  muchas forman parte de nuestro cotidiano y más allá de la presentación, la charla creativa y en momentos divertida de este doctor en biología molecular que estuvo en San Martín de los Andes, podés leer el libro en el que en más de 500 páginas  desarrolla las alternativas para iniciar un viaje y empezar a “tomarte un momento para pensar lo que sentís o pensar lo que estás pensando”.

(la presencia de Estanislao Bachrach fue gestionada por la comisión organizadora  de la Feria y por la librería Patalibro y lo acompañó la periodista Melisa Sansota)