LOS UNOS Y LOS OTROS

Por Graciela Vázquez Moure

Quizás tenga razón el filósofo francés Bernard-Henri Lévy, que en julio presentó su libro “Este virus que nos vuelve locos” porque lo que se ve en el mundo y en nuestro país  es una pérdida colectiva del control.  Es que si nos ponemos a pensar cuántas veces por día cada uno de nosotros escucha la palabra “muertos” en los medios de comunicación, sin duda que nos preocuparíamos. ¿Qué resabio deja esa vivencia con la que hace seis meses convivimos? Quizás esa sobreinformación produce esa locura que le reprochamos al virus.

Esta pandemia no solo afecta la salud y la psiquis de las personas, sino el espíritu, nuestro espíritu que se ve afectado no solo por las noticias, sino por las agresiones que se viven diariamente,  incluso de ver en quien se enferma con el virus a un enemigo, a un asesino encubierto que toma contacto con otros con el afán de matar. Una locura más de esta pandemia.

Volviendo a Lévy, expresa: “¿acaso no dice la ley del estupor que, cuando más duro es el golpe, más alterada se ve la capacidad de razonar?”

Y así podemos ver que cuesta la lógica, y se responde con agravios, una actitud que no ayuda a nuestra ciudad, a la comunidad, que se enfrenta por diferentes situaciones que nos separan en lugar de unirnos.

Y así la rueda gira produciendo situaciones lamentables entre vecinos. Los unos que piden más medidas estrictas y los otros que se relajan. Los unos que hablan de los “chetos” y los otros que reclaman en las redes por las canchitas de fútbol que este sábado estaban colmadas de vecinos, y la respuesta es que el reclamo surge porque “son los pobres que jugaban un partido de fútbol”…  y así otra vez aparece esa división que no solo no tiene sentido, sino que hiere la posibilidad de que todos juntos salgamos adelante a esta altura de la pandemia.

Y entonces surgen las antinomias que se encendieron aún más con el famoso y tristemente célebre video de Chapelco que se viralizó.

Nuestro cuerpo vibra, como vibra el planeta, nuestra energía se cualifica con los elementos que le asignamos, la energía es energía, ni buena ni mala, energía, somos nosotros quienes la cualificamos.

Lo cierto es que solo elevando  nuestras  vibraciones, fortaleciendo nuestra energía y poniendo la mirada hacia la buena convivencia,  podremos salir algo mejor de esta pandemia.

Si seguimos creando antinomias, y maltratándonos no llegaremos a buen puerto.

Dicen que son más vulnerables las personas que tienen miedo a este virus,  además de las defensas físicas debilitadas, tienen más  posibilidad de ser el blanco perfecto de la enfermedad.

Entonces creo que la ciudad necesita que todos recapacitemos, que hay errores… sí los hay, que algunos se relajan… si es verdad, que se necesita mayor responsabilidad es la realidad.

Si San Martín de los Andes no tiene circulación comunitaria,  es por la responsabilidad de la mayoría y los controles ejercidos desde el área de Salud. Entonces pensemos que si la responsabilidad social se mantiene, si cada uno cumple con lo que debe ser, y no cometemos errores, y no juzgamos continuamente al otro, si dejamos de ser LOS UNOS Y LOS OTROS,  quizás las cosas se hagan más fáciles en una ciudad que sufre la crisis  económica más grave de su historia, con comercios que cierran y todo el sector turístico que la rema cada día para no sucumbir.

Mayor comprensión, más empatía,  no hacer leña del árbol caído, es fundamental para mejorar como sociedad en medio de una pandemia que está dejando al planeta con una economía destruida y con miles de millones que pasan hambre y necesidades básicas.

Todos,  tarde o temprano,  recurrimos al amor para protegernos, para ayudar, para comprender más, dicen que el amor todo lo puede, tal vez habrá que recurrir a esta emoción tan profunda para poder salir y trabajar por la unidad, reconociendo que estamos rodeados de una belleza maravillosa que sigue estando inconmovible aunque el planeta se sacuda una vez más.

 

FELICES 97 AÑOS DON AMERICO ASTETE

 

Por Graciela Vázquez Moure

Llega el final del día, pero no quiero que termine este 2 de setiembre sin desear no solo un feliz cumpleaños a Don Américo, son nada menos que 97 años, sino recordar  los años vividos. Alegrías, tristezas, una gran tragedia en su familia, pero sin embargo su sonrisa amable, su carácter ameno de vecino agradecido por este lugar que siempre lo cobijó, estuvo presente en las calles de San Martín de los Andes y sigue estándolo.

En esta nota muestro la semblanza de un hombre de trabajo,  Américo Astete nació en San Martín de los Andes, un 2 de setiembre de 1923. Sus abuelos se dedicaban a la crianza de animales. El empezó a trabajar a los doce años. En 1935 ya estaba  como cadete en la casa de ramos generales de Ricardo Holl, un  alemán que la señora era maestra de la escuela 5, fue su maestra,  y de ahí  surgió la conexión para el trabajo.

“Empecé como cadete, y después a atender, en algún momento don Ricardo tuvo urgencia de viajar a Buenos Aires y me quedé al frente del negocio, imagínate tenía 14 años” dice aquella tarde de hace siete años cuando lo entrevisté en su oficina en lo que siempre fue Casa Astete, en Elordi y Roca.

En el pueblo, entre la población rural y la urbana, habría  unas 2 mil personas y existían cuatro importantes negocios de campaña, de los llamados ramos generales. Fue la llegada de gendarmería y del  regimiento lo que  ayudó de gran manera, para el comercio local.

“Antes vivíamos de la madera y de los puestos provinciales” recuerda Don Américo, pero la llegada de nuevas opciones de trabajo colaboró con la población.

Terminó el  colegio primario en la Escuela 5 y eran tiempos de juego. El que más recuerda don Américo es  “el trompo, los hacían en el pueblo, era un juego muy bueno, se hacían carreras de trompo, hasta los maestros jugaban, jugábamos al balón cesto” mientras que  las chicas tenían otros juegos, la rayuela, por ejemplo.

Su trabajo siempre siguió en esta esquina emblemática  en Elordi y Tte. Gral Roca. Como lo es Don Américo, con su carácter afable, su humor inconfundible cuando cada mañana lo podemos encontrar por las calles o en el Banco Provincia de Neuquén.

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El es así. Ni la tragedia vivida un 2 de febrero de 1996 pudo con su templanza, su fortaleza y su espíritu emprendedor. Fue cuando un avión Cessna que salía del aeropuerto Chapelco hacia la ciudad de Neuquén, donde su esposa  se iba a hacer un tratamiento, se desplomó y se incendió, ni bien levantó vuelo.

Fue un impacto tremendo para la ciudad. Fallecieron en el accidente su esposa y dos de sus hijos,  Chichí  y Quito, también murió el joven piloto.

El golpe fue fuerte y en la charla que mantuvimos esa tarde, no tocamos el tema.  Hablamos de la familia que formó en este lugar que ama, y seguimos con otras historias, aquellas que lo remiten a los años felices en este rincón de la Patagonia, los primeros tiempos y los actuales,  junto a sus otros hijos.

Su participación en las instituciones
Don Américo es una persona de bien. Ha estado siempre dedicando tiempo a las instituciones de su pueblo. La biblioteca popular 9 de Julio, en la década del 40, los bomberos voluntarios de la ciudad y por sobre todo el Club Lacar “allí estuve gran parte de mi vida” dice y recuerda entonces la cena de los viernes con otros grandes amigos.

“Había mucha  gente  dispuesta a ser útil, ahora quizás también, pero falta tiempo, también estuve en la Cámara de Comercio, pero en el club Lacar fue mi vida, la cena de los viernes se terminó porque bueno,  fueron muriendo los que formaban el grupo”. Y entonces llegan los nombres y el recuerdo de esas mesas de charlas eternas.

“Éramos Eugenio Caso, Cacholo de la Canal, Buby Weber, en fin eran otros tiempos”.

Y en medio de los recuerdos le digo que se olvida de alguien: el comandante Díaz “¡Si el comandante Díaz!  Era una institución, Honorio Díaz, yo era como el chofer, lo traía desde el club Lacar a la casa, era un duque, un personaje”.

Don Américo recuerda detalles de su amigo “muy allegado a la gente del pueblo, era comandante de Gendarmería, cuando se jubiló siguió en San Martín de los Andes.

“Era parte del grupo de los viernes, tenés razón”.

La nostalgia no logra ahogar los recuerdos. Porque él es un hombre que vive cada día como un gran descubrimiento. Hace unos pocos años entraba al negocio cada mañana y cada tarde “es que hay que cumplir porque sino te despiden y ahora no hay trabajo” decía bromeando,

Recuerda a quienes pasaron por su negocio “Vino Libertad Lamarque una mañana con el marido, vino a comprar, era muy sencilla, estuvo también Isabel Sarli, pero no en el negocio filmó una película, personajes pasaron pero muchos ni nos dábamos cuenta, nadie era fanático ni estaba detrás de ellos”.

El cafecito, el esquí, los recuerdos
Eran tardes apacibles, días tranquilos con calles con alamedas, con acequias, con pocos vehículos y solo unos pocos miles de habitantes, los catangos eran parte de esa postal, cargados de leña y llevados por bueyes, la comunidad Mapuche Curruhuinca  mantenía esta presencia continúa  “y si, nos conocíamos todos” acota Américo.

Las horas transcurrían en medio de la cordillera  y las tertulias del hotel Lacar eran la excusa para el encuentro.

“Kraitman, Manuel Chidiak, alguno de la firma Elorriaga y Elguero, cuando cerraban el negocio se iban al hotel Lacar a tomar el vermut, se acostumbraba a tomar un aperitivo antes de la cena , iba también Rameri un carnicero del pueblo, se reunían en el hotel, se perdió eso totalmente, pero el progreso te lleva a no tener tiempo, yo cerraba el negocio al mediodía me iba al bar de Muglia y jugaba al ajedrez, a la noche cuando cerraba iba al bar nuevamente y seguía el juego, otros jugaban a las cartas, había tiempo” y además eran otros tiempos.

Recuerda entonces también las primeras épocas del esquí, los comienzos en la cuesta del cementerio cuando  nevaba esa era la pista en la calle Perito Moreno, las subidas a Chapelco con los típicos esquíes de madera. No había medios de elevación en la década del 40, 50 y 60 y entonces con los esquíes al hombro subían la montaña y se deslizaban por la nieve.

“Siempre decíamos es la última vez y en la semana nos encontrábamos y planeábamos para el otro fin de semana, nos olvidábamos del esfuerzo que era cada domingo” y recuerda como siempre a un personaje  infaltable: Federico Graef  “era empleado de Nación y geólogo, el fue el que empezó a diseñar las pistas de Chapelco, era un conocedor de la montaña”

Una foto en su oficina  recuerda al alemán que todos mencionan a la hora de hablar del deporte  de invierno.

Y en la charla de aquella tarde no dudó en decir lo que siente viviendo en San Martín de los Andes, el pueblo que lo vio nacer: “En este lugar de privilegio, me gusta todo, me siento bien, sin idea de irme, nunca tuve ganas de irme de acá, conozco incluso  lugares porque he viajado bastante, pero he llegado a la conclusión que este es mi lugar, porque acá está todo”.

ESCUELAS ABANDONADAS. ¿QUIEN ES EL RESPONSABLE?

Por Graciela Vázquez Moure

escuela 274 2Los edificios de las escuelas de la ciudad en la mayoría de los casos están totalmente abandonados desde que comenzó la cuarentena, aunque ya muchos sectores del Estado funcionan con protocolos,  parece que no es el caso de los edificios escolares.

En la foto se ven dos escuelas, la 274 de Obeid y Drury y la 142 del barrio El Arenal.

Son solo muestras del estado en el que están muchas otras, mientras que algunas del casco urbano se ven en condiciones, estos  dos edificios muestran el abandono de seis meses.

¿Quién es el responsable? Intentamos hablar con el Distrito de la ciudad, pero nadie responde el teléfono. Se supone que es la provincia a través de sus representantes quien debería limpiar y arreglar los destrozos,  como es el caso de La Escuela 274 que si sigue en abandono se quedará sin escalera de acceso. Rotura, suciedad en todo el perímetro, la entrada con ramas, hojas y demás elementos que mejor no mencionar. La vereda prácticamente destruida con la falta de placas de cemento en todo el frente.

La Escuela 142 suciedad, latas de cerveza en el interior del edificio,  basura desparramada y en la parte del jardín trasero directamente bolsas de residuos en todo el  sector.

Da pena ver el poco amor que hay por las instituciones, sabemos que no se puede contar con la responsabilidad de quienes destrozan y ensucian, pero la imagen que muestran no es de una semana. Desde marzo que no se limpia por fuera y no sabemos cómo estarán por dentro.

Las escuelas dependen de la provincia, y si esperamos que también la Municipalidad se encargue de esta tarea, me parece que erramos el concepto.

 

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HISTORIAS MUY TRISTES DE PANDEMIA. LA MUERTE DE SOLANGE ES UN ESLABON DE UNA EXTENSA CADENA

Por Graciela Vázquez Moure

Recién ahora tomando algo de distancia puedo escribir algo más sobre la historia de Pablo, ese hombre de Plottier que viajó 40 horas y no pudo entrar en Córdoba para despedirse de su hija Solange.

Digo recién ahora, porque la historia movilizó en  mi una serie de recuerdos, porque solo quién pierde un hijo o una hija sabe lo que significa estar a su lado hasta el último suspiro. Porque es así, así de efímera es la vida, un suspiro profundo, y el alma se despide de ese ser. Y entonces tomarle la mano, hablarle  despacito, decirle cuánto lo amamos, es tan fundamental para los que quedan como para los que se van.

Y solo hay que vivirlo, como fue mi caso, para saber y comprender lo que debe haber sentido ese padre que hizo de todo y no lo dejaron llegar.

Y entonces uno se pregunta quién es responsable de cercenar los derechos cada día en pos de “salvar vidas”,  de no saturar el sistema de salud, de evitar contagios, en fin de toda esta historia que desde que comenzó nos atormenta.

Así como pasó con Pablo pasó con miles de personas que no han despedido a sus seres queridos, o porque no los dejaron transitar por las rutas o no les permitieron entrar en los hospitales. Despedidas por celulares, hablarle a su familiar por un  aparato que la menos los acercó un poco más.

Y creo, que es hora que todos tomemos conciencia que este maldito virus, no se irá de un día para otro, y que no se puede vivir eternamente con los derechos vulnerados, que no debería haber más “Pablos” que vivan una historia semejante, ni “Solange” que no tengan el  último abrazo en vida.

Solo quienes vivimos ese triste momento de despedir a un hijo, sabemos que no hay consuelo, que el dolor sigue toda la vida, pero lo que nos ayuda a sobreponernos es ese recuerdo del momento final.

Ni hablar de los privilegios de quienes tienen poder, ya dije todo lo que tenía que decir sobre el tema que nos es cercano. Hay aviones, permisos especiales, firmas rápidas, trámites livianos, así es.

Rezo por este padre y por la madre que enfrentó sola  la muerte de su hija, pido que algo superior convierta en seres “humanos” a los políticos y funcionarios que determinan cuál es nuestro derecho y cuál no, que se den cuenta que están afectando el corazón de las personas,  desde hace 160 días señores, 160 días y cada jornada nos muestran más personas contagiadas y más fallecidos.

Si creen que eso es una cuarentena exitosa, me parece que no entienden que es lo que siente la mayoría de los ciudadanos de este país.

 

La pandemia con efectos colaterales: ¿quién es Hugo Sigman? Director del laboratorio que producirá la vacuna tan ansiada

Por Graciela Vázquez Moure

Nada de lo que sucede desde que el Covid 19 apareció en el planeta es casual. Además de la competencia entre laboratorios y científicos en busca de la ansiada vacuna, aparecen y no es casualidad, personajes con historia en nuestro país.

Hugo Sigman es director ejecutivo del laboratorio argentino que producirá para Latinoamérica la vacuna contra el COVID 19, la misma que es desarrollada  por el laboratorio AstraZeneca en colaboración con la universidad británica de Oxford. El empresario ya aseguró que  han comenzado la elaboración del producto para que pueda ser distribuido inmediatamente después de su aprobación, algo que podría ocurrir “para el mes de diciembre o enero” y haría que la región tuviera la vacuna “en el mismo momento que los Estados Unidos y Europa” dijo en declaraciones con el periodista Marcelo Longobardi.

El anuncio del presidente Fernández sobre la compra de la vacuna al empresario Hugo Sigman Fundador y CEO de Grupo Insud y Chemo, accionista del Laboratorio Elea y Biogénesis-Bagó  y ahora mAbxience y su socio mexicano Liomont, relacionado con el hijo del empresario Carlos Slim en México, dejan bien claro la decisión del gobierno argentino comunicado el último miércoles.

“Para nosotros es una gran alegría. En Argentina AstraZeneca eligió al laboratorio mAbxience que será el productor del reactivo de la vacuna, es un reconocimiento a la calidad de los laboratorios argentinos. México será el encargado de envasar la vacuna y completar el proceso de producción”, dijo el presidente. Recordamos que las instalaciones en Garín fueron iniciadas bajo el gobierno de Macri y  nuevamente casualidad, inauguradas por Fernández en marzo, ni bien empezó la pandemia.

Sigman fue y es kirchnerista,  aunque ahora dice estar distanciado, además de  tener él, su esposa Silvia Gold  y sus suegros, estrechos vínculos con el partido comunista y con Rusia, se dice que uno de los laboratorios está en Siberia.

“Apoyé al kirchnerismo mientras era socialdemócrata. Después me distancié”, dice en una de las notas que se han publicado ni bien empezó la pandemia.

foto de archivo con Cristina Kirchner

sigman y cristina

Sigman vive en España, se exilió junto a su esposa y sus suegros en el 76, ambos pertenecían al ERP, según expresan muchas crónicas  históricas. Algunos lo muestran como  un nexo importante entre la Inteligencia Cubana con la guerrilla argentina en las décadas de los 60 y 70.
Es una de las fortunas importantes del país, cuestión para nada reprochable, aunque de joven vendía ropa, estudió psiquiatría y después comenzó con los negocios en el ámbito de los medicamentos.

Sigman se recicló,  hoy podríamos decir esta nueva palabrita “se reinventó” salió del comunismo para convertirse en millonario, como él mismo dijo en más de una ocasión. Además de tener nexos con medios de comunicación, uno de ellos sería Le Monde Diplomatic,  y una productora que financió dos películas argentinas El Clan y Relatos Salvajes, se dedica a la agroforestación, y tuvo estrecha relación con la vacuna contra aftosa, propuesta que llegó al país, oh casualidad  nuevamente, cuando comenzó  la enfermedad después de años de estar Argentina libre de aftosa. Allí estuvieron los laboratorios de Sigman para ofrecer la vacuna para el ganado enfermo.

En Argentina tiene inversiones inmobiliarias en Puerto Madero, una productora cinematográfica (OK Films, junto a al productor Oscar Kramer) y una cabaña productora de ganado, en la provincia de Chubut, entre otros negocios.
En el 2003 concretó la compra de la compañía forestal Shell Forestry, de 44.000 hectáreas implantadas con bosques comerciales de pinos y eucaliptos ubicados en campos del norte de la provincia de Corrientes y el este de Paraguay.

Estuvo relacionado con el sonado tema de la efedrina, las 40 toneladas que en el 2011 se conocieron y el escándalo en Ezeiza, los tambores destinados a Paraguay, un insumo utilizado para los antigripales en la industria farmacéutica, cosa que de ninguna manera establece  un delito, pero recordemos que con el triple crimen, se conoce el submundo de los sectores del narcotráfico

Los tambores de efedrina en el depósito de Ezeiza

sigman tamboresr elacionados con el tema, y no queda exento México de este  escándalo

Tiene nexos con el ministro de salud Ginés González García, con La Cámpora y sin duda la fortuna actual se consagró con la vacunación de 55 millones de vacunos en nuestro país por la vuelta de la aftosa.

Por último y dejando de lado muchos más datos sobre el personaje de la semana, podemos decir que según la revista Forbes Argentina, se sitúa  como uno de los quince empresarios más ricos del país, con una fortuna aproximada a los mil millones de dólares.

Solo un pantallazo para comprender el anuncio del presidente, cómo aparece este empresario, su rápida respuesta a la tan ansiada vacuna, en un momento en que los casos suben más que nunca en nuestro país ante una sociedad agobiada por la cuarentena más larga del planeta, casi seis meses y una economía destruida. Solo para  entender un poco más en qué escenario estamos.

 

BORIS ZAMBRANO, UNA VOCACIÓN POR LA DANZA QUE NO DECAE

Por Graciela Vázquez Moure

Recuerdo a ese niño de 10 años, tímido, pero seguro de lo que quería ser en la vida. Había empezado con Andrea Iocca en la escuela de danzas, desafiando prejuicios y hasta las bromas de sus compañeros de la Escuela 86 en la Vega Maipú. Se llama Boris Zambrano. Y en esta última semana recibió una distinción desde el Concejo Deliberante como Embajador Cultural.

Boris hoy tiene 25 años, está en San Martín de los Andes después de varios años de seguir su carrera en Buenos Aires.  Antes pasó por Río Negro para seguir estudiando danza, en este caso se recibió en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes- IUPA.

En diálogo con Desde el Sur Digital, siempre con esa gran humildad que lo caracteriza cuenta sus proyectos, en un momento en que parece que el mundo se detuvo, Boris sigue pensando cómo seguirá su vida y su pasión por la danza.

boris variete

“En lo personal es volver a entrenar con rutina al máximo, poder volver a pisar escenarios, y volver a la compañía de Ballet del Sur,  para reencontrarme con la hermosa compañía que hoy en día incorporo como cuerpo de baile en el ballet estable” dice y sigue con sus proyectos relatando  “Quiero traer cosas hermosas a San Martín de los Andes como funciones y proyectar propuestas para el pueblo, en este mundo del arte,  de la danza, no solo en el ballet clásico”.

Su madre y su padre son dos personas sencillas de trabajo, supieron aceptar su vocación y le permitieron desarrollarla cuando desde el Municipio hace 15 años surgió una beca para la Escuela de Danzas.

Así comenzó su historia en este arte.

Junto a la concejal Valenzuela  en el Concejo Deliberante

BORIS ZAMBRANO

“Tengo muchas cosas en mente y espero que se concreten” dice después de haber recibido la distinción como Embajador Cultural, en el recinto del legislativo local,  relató su historia y expresó su profundo agradecimiento por el reconocimiento otorgado. En primer término reconoció el esfuerzo de sus padres, “quiero agradecer a mi familia, mi papá y mamá, qué más allá de esta carrera me dieron una educación”; además destacó el esfuerzo que realizaron dado sus orígenes humildes “mi mamá también es empleada doméstica, me ayudó mucho de su parte, mi papá es peón de campo, así que nunca la tuve fácil,  nunca la tuvimos fácil”.

Recuerdo que en el 2017 cuando lo entrevisté estaba por irse a Estados Unidos, proyecto que quedó trunco. Audicionó   para la academia de Vassiliev en Manhattan, “me gané el cien por ciento de la beca de estudio y treinta por ciento de alojamiento” una ilusión que no pudo ser porque no pudo reunir el dinero para el resto del alojamiento.

Boris Zambrano sigue siendo  tan humilde como cuando empezó a deslumbrar en el escenario en San Martín de los Andes, muy chico, él entre todas las alumnas, él bailando abstraído de  todas las miradas y así siguió su vocación.

Hoy con una distinción y una realidad de adulto joven  ve la vida desde otro aspecto cuando expresa a este medio “Creo que acá hay jóvenes  con futuro en distintas disciplinas,   solo falta el apoyo y que se den cuenta que se puede  conocer este mundo que es tan gran grande y mágico”.

Ese mismo mundo que él descubrió hace más de una década cuando decidió seguir su vocación, que continúa  intacta y se volvió mucho más grande con la experiencia lograda.

 

ESTE VIRUS QUE NOS VUELVE LOCOS: Bernard-Henri Lévy: “Las medidas excepcionales por el coronavirus son peligrosas” un análisis imperdible del filósofo francés

Por Graciela Vázquez Moure

Es francés, filósofo y está en contra del confinamiento, acaba de publicar un libro “Este virus que nos vuelve locos” de solo 96 páginas,  en las que analiza las medidas del mundo, el virus que ataca a quienes “tienen miedo al virus”, ese miedo que muchos médicos y periodistas han inculcado al hablar todo el día de lo mismo durante meses, lo llama “terrorismo periodístico” y al regocijo que produjo en muchas personas el no salir de casa, aprobado por la autoridad máxima de su país. Habla de la sumisión al confinamiento, como esa que otros filósofos han analizado en la historia como “la sumisión a la servidumbre del ser humano”. Analiza el estado “de coma” al que han expuesto a la economía mundial y  critica el poder que se les ha dado a los médicos, tapando así la falta de liderazgo político en el mundo.

En una nota en el diario El País de España,  Bernard-Henri Lévy (Beni Saf, Argelia, 71 años), uno de los filósofos franceses vivos más penetrantes, así lo describe quien lo entrevistó, expresa una de sus frases: “El fascismo está arraigado en cada uno de nosotros”

“El padre de la anatomía patológica, Rudolf Virchow, estableció que “una epidemia es un fenómeno social que conlleva algunos aspectos médicos”, pero Lévy dice analizando esta ficción que provocó el Covid 19, que si esas medidas de confinamiento se hacen eternas es peligrosa, sobre todo para quienes se sienten cómodos con el control que se ejerce.

Siempre hablando de las medidas que se han tomado, Levy expresa que si son de emergencia y amenazan las libertades individuales  destaca “Que nos apasionemos, obsesionemos y atormentemos con la idea de que estas medidas son peligrosas y que debemos deshacernos de ellas cuanto antes”. El autor teme que las medidas de prevención y distanciamiento, como el confinamiento, se generalicen y cambien la cara de las ciudades, algo que sería “radicalmente contrario a la ética del rostro, a la ética a secas”. “¿Estamos seguros de que todo lo que se está decretando solo se mantendrá en vigor mientras dure la pandemia?”, se pregunta en su libro mostrándose  desconfiado.

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“Hay muchos dictadores que vieron la covid como una bendición” indica mientras busca respuesta a la sumisión mundial ante el confinamiento, cuarentena o aislamiento social, como se le ha llamado.

Y resalta que al principio de esta historia se  ha dicho de todo: que beneficiaba al planeta de cielos limpios, que no todo era malo porque nos permitía meternos dentro de nosotros mismos, que era un mensaje hacia la globalización, que era una venganza hacia la arrogancia de los hombres, y ahí arremete  contra quienes han aceptado el confinamiento de una manera natural y como una oportunidad para “volver a lo esencial”. Contra los que han visto en ello un vehículo para regresar a la verdad interior y resetearse. Ese encapsulamiento redentor, considera, choca frontalmente con el papel del ser humano en el mundo. Va contra la sabiduría griega, que convierte al hombre en animal político (Aristóteles). Contra Descartes, para quien la estufa y el encierro solo eran un intervalo para la consciencia del mundo exterior, sus interacciones y el conocimiento.

“Enfrentar la vida a la economía ha sido un falso debate”

El pensador censura, asimismo, el “falso debate entre la vida y la economía”, que ha planeado en los últimos meses.

“Ese debate implica que la economía es la muerte. Y esta implicación es monstruosa”, defiende. Desde su punto de vista, los Gobiernos tenían que comparar el costo en vidas de la pandemia con “la glaciación provocada por ese coma autoimpuesto a casi la totalidad del planeta”.

“Lo mejor de las sociedades está en riesgo si te gusta el confinamiento”

Lévy también arremete contra el “poder médico”, al que se han sometido los Estados ante su desorientación por lo que estaba ocurriendo. “Las cosas nunca habían llegado tan lejos”, se duele en el libro, preguntándose si es la consecuencia del “descrédito creciente del discurso público” ante la imagen de los presidentes y jefes de Estado de Europa protegiéndose con un cinturón de comités científicos antes de lanzar mensajes a la población. Sustenta que “los médicos no siempre tienen más información que nosotros” y considera que en la “confianza ciega que hemos depositado en ellos hay algo un poco absurdo”.

Y destaca todo lo que se escondió mientras el miedo se apoderaba de las personas, decisiones críticas en un mundo antagónico.

 “Hay muchos dictadores que vieron la covid como una bendición que les permitió fortalecer su poder”, indica. Pone los ejemplos de Viktor Orban y Vladimir Putin, con sus medidas autoritarias. “Mire Nigeria”, señala, “donde hay una buena proporción de los muertos que murieron, no por covid, sino por la violencia de las fuerzas de seguridad que dispararon contra personas que, hambrientas, ya no respetaban el confinamiento. Para todos los malos del planeta, esta pandemia fue una sorpresa divina”, descifra. Mientras, en el mundo que va quedando “reinan los técnicos de ventilación, los inspectores generales del estado de alarma, los delegados de la agonía”.

(fotos diario El País)

 

 

En San Martín de los Andes: El Jardín de Infantes y Maternal Rosario Vera Peñaloza al borde del colapso y en la eterna espera de una respuesta del gobierno que nunca llega

Por Graciela Vázquez Moure

El jardín lleva el nombre de  quien dedicó su vida a la enseñanza, fundó escuelas, una de las maestras  argentinas  que más se ocupó de la enseñanza preescolar. Esta riojana dejó bibliotecas y tuvo que ver con la creación de los Jardines de Infantes, fue directora del Museo Argentino y el jardín Rosario Vera Peñaloza de San Martín de los Andes, lleva su nombre por todas estas razones.

Hoy pasa por una crisis que puede ser terminal, y es por eso que en una nota a la comunidad Marisa Nieto, profesora del nivel inicial, Directora y Propietaria del mencionado Jardín informa sobre la grave situación por la que atraviesa.

Dialogamos con ella y expuso la incertidumbre y la espera de una respuesta a sus reclamos al gobierno provincial  que nunca llega.

“Me resistí a esta nota durante mucho tiempo. En parte porque no quería ni podía creer el rumbo que tomaban los acontecimientos; y porque escribirla es reconocer que estamos llegando a un punto del camino muy triste, y que no tiene aparente retorno” dice.

Son 90 familias las que forman parte de esta institución educativa, que llevan sus hijos e hijas a este Jardín que funciona desde hace 17 años. La matrícula ya disminuyó en un 75%.

“Nuestra Institución albergó y acompañó en su formación escolar, a más de 1.500 niños de nuestra localidad; y junto a sus familias desarrollamos la hermosa tarea de formar a sus hijos. Esa noble tarea que es nuestro mayor orgullo, durante todos estos años, fue realizada sin ningún tipo de subsidio oficial” dice Marisa Nieto a Desde el Sur Digital.

En este marco crítico de la pandemia hacen público esta situación que de no recibir ayuda del Estado provincial, no tiene retorno.

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Y resalta que esperaron pensando que las demandas eran muchas, pero pasaron cinco meses y no llegó la ayuda ni la respuesta a sus pedidos. “Particularmente, nuestra comunidad educativa ha golpeado absolutamente todas las puertas. A nivel local solicitamos audiencia con nuestro Intendente Saloniti, quien nos derivó con la secretaria de educación  Flavia Bustos. A nivel provincial, con las máximas autoridades del área de educación; e incluso a nivel nacional, donde intentamos tramitar algunas de las ayudas publicitadas; ya sea para el pago de haberes (ATP), o el acceso a algún tipo de crédito. En nuestro caso, ninguna de estas ayudas nos han sido otorgadas, y no hay razón aparente que lo explique” expresa.

Ante la pregunta si desde la secretaría de educación no pudieron ser el nexo para que el silencio desde lo provincial, se convirtiera al menos en alguna respuesta, Marisa Nieto respondió: sabemos que ella no tiene la facultad para resolver la situación y tampoco tuvimos resultados positivos. Luego me reuní con la Directora del Distrito Escolar –Sandra Tous- más tarde con la Comisión de Educación del Concejo Deliberante, luego una llamada con la Ministra de Educación , todos muy amables, pero respuestas ninguna”.

En ese recorrido sin soluciones se sumerge el Jardín Rosario Vera Peñaloza, porque sabe que cuando vuelvan las clases muchos niños y niñas no volverán, muchos padres están sin trabajo, y muchos ya dejaron de pagar hace rato.

“La matrícula disminuyó en un 75%, la sala maternal es la más afectada, muchos papás pueden cuidar a sus hijos pequeños y otros que volvieron a trabajar debieron contratar una niñera”.

El silencio desolador sigue presente, y la angustia de ver que un trabajo educativo de 17 años se esfuma en medio de la pandemia y la cuarentena eterna, no es el mejor signo como para ser optimista “yo de todas formas sigo cumpliendo con mis obligaciones con el equipo de trabajo-14 personas-“ Con plata prestada, vendiendo bienes personales, y con un horizonte donde lo único que se ve es la incertidumbre y el único sonido es el silencio, Marisa Nieto cada semana ve un panorama más desalentador.

“No hay nada más violento que el silencio cuando lo que se pide es ayuda. El silencio por parte del Estado ataca nuestra ciudadanía, nos convierte en ciudadanos invisibles e indefensos. El silencio como respuesta frente a la situación que hoy enfrentan los Jardines de Infantes y Maternales es desamparo. Sabemos que ese mismo desamparo se repite en muchos otros rubros, especialmente en aquellos que se dedican al turismo en nuestra ciudad; y que hoy tienen por delante un panorama absolutamente complejo, con una posibilidad muy incierta de reactivación de su actividad”

Y si bien el cierre de cualquier PyME significa pérdida de trabajo y el derrumbe de un proyecto cualquiera sea, ningún funcionario local, provincial o nacional debería ignorar el posible cierre de una escuela.

“Si nuestro Jardín maternal “Rosario Vera Peñaloza” cierra sus puertas estaremos retrocediendo en la construcción tan necesaria de nuestros espacios educativos. Desde hace 17 años nuestro Jardín, al igual que todas las Instituciones Educativas que conforman nuestra localidad, utiliza la palabra como principal herramienta para ejercer la formación educativa”

Finalmente expresó “Hoy les pedimos públicamente a las autoridades que dejen de lado el silencio como respuesta y asuman la responsabilidad de velar por el derecho a la formación de nuestros niños. Les pedimos que visibilicen nuestra situación, que le pongan palabras y generen respuestas”.

20 de julio del 2020: un Día del Amigo muy especial

Por Graciela Vázquez Moure

El Dr. Enrique Febbraro cuando el 20 de julio de 1969 soñó  en que esta fecha fuera un día de unión, de fraternidad y de festejo, no imaginó que 51 años después  viviríamos una pandemia que impediría hacer grandes festejos.

Es que el Día del Amigo es un invento argentino, si, como la birome y el colectivo, pero en este caso la fecha tenía como propósito unir a la humanidad y lo pensó en el momento de ver que el hombre pisaba la luna.

Febbraro en  declaraciones públicas dijo alguna vez “Viví el alunizaje del módulo como un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo y al mismo tiempo me dije que un pueblo de amigos sería una nación imbatible. ¡Ya está, el 20 de julio es el día elegido!”, argumentaba en su misiva.

Entonces este   odontólogo, músico y profesor de psicología, filosofía e historia que vivía en Lomas de Zamora, envió 1000 cartas a distintas partes del mundo y lo más insólito es que tuvo 700 respuestas.

Algunas crónicas dicen que Febbraro era miembro de la masonería y tenía una visión idílica de la amistad “la amistad es la virtud más sobresaliente porque es desinteresada de todas maneras” decía.

Con el paso de los años se comprobó que su iniciativa tuvo éxito: cada 20 de julio los amigos que viven en la Argentina, Brasil, Uruguay y España se reúnen en casas, bares y restaurantes para brindar por su amistad pero este año una gran parte de esas reuniones y festejos serán por zoom, o estarán sujetos a restricciones.

La historia de esas 1000 cartas  fue así: “Comencé a hacer unas tarjetas postales muy expresivas en las que le contaba a toda la gente que había conocido en el mundo mi idea para que el 21 de julio fuera el Día del Amigo. Pero resulta que los estadounidenses se adelantaron, así que tuve que ir al correo a corregirlas y cambiar 21 por 20″ dijo en una entrevista este polifacético argentino que falleció el 4 de noviembre del 2008.

Lo cierto es que una pandemia que cambió al mundo, no podrá de todas formas impedir que los amigos se reúnan por zoom, o con grupos reducidos, el festejo se da en Uruguay, Brasil y España además de Argentina, de todas formas el creador de esta idea  estaba convencido que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano, y entonces siguiendo el convencimiento del Dr. Febbraro, estamos dentro de lo que dicta el distanciamiento social.

 

 

¿Hasta cuándo van a ejercer el control quienes deciden en la provincia?

 

Por Graciela Vázquez Moure

No se puede esquiar aunque sea en un campo privado. Quizás ahora se puede ir a Junín de los Andes y desde esa ciudad vecina venir a San Martín de los Andes, están corriendo los controles hacia la entrada a esa localidad.  Si abren el cerro será solo para residentes quién sabe hasta cuándo. Se reduce el sueldo a la planta política para poder pagar sueldos porque cada vez menos vecinos pueden pagar los impuestos. Se le paga horas extras a algunos trabajadores que no hacen la cuarentena. Otro sector sigue en su casa.  No se sabe si finalmente llegarán vuelos de Córdoba o podrán venir turistas de provincias libres de circulación del virus. Un día dicen que sí, otro dicen que no.

Después de 4  meses se logró gracias a la presión de muchos sectores abrir actividades pero el comercio trabaja en un 30% algunos,  otros ni eso.

Nada está claro cuando el fiscal Fernando Rubio alerta de que “no está autorizado esquiar”, ya no en el cerro Chapelco que no está todavía habilitado para hacerlo, sino tampoco en un campo privado, ¿las razones? No sabemos porque sí, como se les dice a los chicos cuando no se puede sustentar la negación.

Cuatro meses señores, y se sabe porque pasa en el resto del mundo, que el virus seguirá a pesar de todo. Que son más los que se recuperan que los que mueren, mientras ya mucha gente se enferma por falta de trabajo o por la incertidumbre.

Ya se sabe que se incrementará el delito, la violencia social y algunos avisan-el que avisa no traiciona- que es posible que se ocupen tierras porque mucha gente no tiene donde vivir.

La pobreza toca el 50%, la destrucción del turismo el 100%. Es la peor crisis, el 2001 terminó siendo una anécdota.

Mientras el gobernador informa que conformará un consejo asesor entre sectores para definir cómo sigue esta historia, pero no dice cuánto demorarán en decidir las acciones, le recordamos que el 14 de diciembre es el eclipse de sol y mucha gente había decidido venir a la región, digo por las dudas porque quizás también prohíban la entrada a los visitantes o tal vez decidan que el sol no se oculte.

Las cosas están mejor que en otras provincias, pero parece que esto no dá para más. Ya no pueden pagar sueldos y el afán del gobierno nacional por inducir a una economía estatal sigue su curso, mientras los privados se hunden.

¿A alguien le importa? A esta altura no lo sabemos. Una pena.