
Por Graciela Vázquez Moure
Hace unas semanas Lucila Crexell senadora nacional y por si alguien no lo sabe, su madre fue Luz Sapag, firmó la resolución que definía el aumento de las dietas de los senadores, un aumento escandaloso cuando el país sufre una pobreza de un 57% y un 17% de indigencia.
Ese paso era parte de una serie de otros que hace tiempo demuestran que algo no está bien.
Dejó Juntos por el Cambio, antes había dejado el MPN, antes otros cambios de posicionamiento, formó un unibloque. Distante primero de Rolando Figueroa gobernador de Neuquén, ahora parece que casi aliada para que la provincia logre decisiones que podrían llegar de la mano del gobierno nacional.
La ley bases es fundamental, porque su voto es fundamental. La diferencia para la aprobación es de apenas dos o tres votos.
Claro entonces surgieron hace días distintas cuestiones que si bien fueron desmentidas por la senadora, este martes, día clave antes del tratamiento en el recinto, se definen.
Un espacio en la embajada argentina ante la UNESCO en París, sería el destino.

Lucila Crexell entonces sería propulsada por el Ejecutivo, o sea Javier Milei, para ser designada en la embajada argentina ante la UNESCO y dejaría su banca a la que accedería Pablo Cervi, UCR. Otra historia.
Había trascendido que la senadora que representa Neuquén y ligada a San Martín de los Andes por su historia de vida, había acordado a espaldas de Figueroa y esto parece que desencadenó la ira del mandatario, que de ser así no podría negociar con Guillermo Francos a cambio de un voto positivo.
Pero Crexell ante las versiones diversas dijo hace un día que su su postura respecto a la polémica ley, está acordada con Rolando Figueroa y que no tiene ninguna vinculación con lo otro.
Esta tarde de martes la noticia inundó los medios nacionales
“El Gobierno autorizó a la senadora neuquina Lucila Crexell a ser la embajadora argentina ante la Unesco a cambio del voto a favor en el Senado de la Ley Bases y el paquete fiscal, que se tratará este miércoles en la Cámara alta.”
Y así parece cerrar la historia UN VOTO POR UNA EMBAJADA.
La casta nuevamente toma impulso, propiciada por la misma casta que gobierna y que se esfuerza por simular otra cosa, un cambio, por señalar que de esa condición son otros. Falso, un engaño más de los políticos argentinos.
Una vez más la política demuestra que todo es posible y que más allá de las convicciones propias, acomodarse en un lugar en la tan ansiada París, es posible. La definición está tan solo a un voto de distancia.











