Por Graciela Vázquez Moure
Podríamos imaginar una escena en la que eruditos, escritores y estudiosos de la lengua española analizan el Coronavirus pero no desde la ciencia médica sino desde la palabra. Esas que surgieron cuando hace más de un año apareció un virus que paralizó al mundo. Los neologismos llegan a 88, recordamos que los neologismos pueden surgir por composición o derivación de una palabra como préstamo de otras lenguas o por pura invención, este nuevo surgimiento podría ser una buena fusión de ambas cosas.
En la Real Academia Española sus integrantes estudian las definiciones, las palabras, esas que aún están “vivas” y se funden con las “muertas” las que han transitado el mundo durante siglos y cayeron en desuso.
Y entre las más nuevas se encuentran aquellas que derivan del virus que alteró la vida de todos y provocó una crisis de proporciones que sigue aún vigente.
Una de las derivaciones son los “coronabonos” que hace un año planeaba emitir la Unión Europea para compensar los estragos de la crisis del coronavirus pero que nunca lo hizo.
Según la Academia “el campo semántico de la covid” se encuentra entre las novedades publicadas últimamente en el Diccionario histórico.” Cuando se declaró la pandemia, el equipo de la RAE llevaba meses rastreando palabras relacionadas con las enfermedades en general y con las respiratorias en particular.
Y esta vez surgieron otras palabras que se suman a lo cotidiano como el ‘coronoia’ a ‘covidivorcio’, en un año han registrado 88 términos relacionados con el coronavirus
Los diccionarios históricos nacieron en el Romanticismo para llevar cada idioma a las fuentes de su supuesta pureza. El resultado fue el contrario: descubrir que no hay lenguas puras.
Cuando a las personas que trabajan en el Diccionario histórico se les plantea si terminarán por imponerse las duplicaciones de género o la corrección política, ni niegan ni afirman: responden que esas duplicaciones eran habituales en la Edad Media y en muchos testamentos. O cuando los eufemismos nos invaden para evitar palabras que nos duelen, como una larga y penosa enfermad para no decir “cáncer”, también se somete al análisis de los expertos para empezar a allanar el camino del lenguaje.
Los expertos en el lenguaje, en las palabras, buscan en la memoria de los siglos, en las transformaciones de las sociedades y siempre intentan que lo que se incorpora se entienda. Sin duda que todo lo derivado del Covid o de la Covid como también se le dice, es entendido, rechazado aceptado en una realidad compleja.
Surgieron además palabras en el lenguaje cotidiano que empezaron a ser usadas por la generalidad y no solo por los médicos o científicos. Muchas de ellas se incorporaron a nuestro lenguaje habitual: distanciamiento social, comorbilidades, inmuno deprimido, entre otras tantas. El COVID transformó la vida de todos y el lenguaje no quedó exceptuado.
(fuente de información revista Babelia-El País)





