Por Graciela Vázquez Moure
La obra del escultor Jorge Luis Vilchez representará a la Bandurria. Ave Símbolo en la ciudad. Nos cuenta sus comienzos, sus logros y su experiencia en la creación.

Jorge Luis Vilchez nació en San Martín de los Andes, comenzó en la escuela primaria a experimentar con el dibujo, como primera expresión, como suele suceder, los niños y niñas se introducen en el mundo expresivo a través del papel, de la témpera, de los lápices de colores. Porque la educación no solo es escuchar palabras, sino poder tener ese contacto experimental con el medio, con la motivación y ese disparador quizás, fue el que Jorge tuvo la suerte de vivir desde niño.

Jorge Vilchez es artista, escultor, y en estas últimas semanas tuvo la gran noticia: su propuesta sobre La Bandurria, Ave símbolo, fue la elegida en el ámbito de la Secretaría de Cultura, en un concurso propiciado por este sector del municipio.
Esa escultura se instalará en aproximadamente tres meses, en un lugar a definir en la ciudad de San Martín de los Andes.

Entonces Desde el Sur Digital, se contactó con el autor de esta obra que será con una estructura metálica y chapa, material con el que trabaja en el arte Vilchez.
Y así contó sus inicios, “recuerdo que tenía 8 años y mi profesora de plástica, Mara, me invitó a hacer un taller de pintura y escultura. Y así me di cuenta que me encantaba modelar en arcilla, hacíamos experiencias diferentes, y pasar a una dimensión de 3 D, me gustaba”, cuenta.

Después de tanto tiempo está volviendo al arte, siempre estuvo en ese camino. Terminó el secundario y se fue a La Plata, con la intención de estudiar algo, pero no quería la carrera de Bellas Artes, su propósito era incursionar en la escultura, y entonces hizo talleres en la universidad.
Después de tres años se fue a Bolivia y se contactó con el profesor Agapito Céspedes, en la ciudad de Cochabamba.
Con ese referente se inició en este arte. Después de dos años, conoció a su compañera de nacionalidad francesa, recorrió Argentina, Uruguay y la Patagonia. Esa experiencia viajera terminó en Francia.

En ese país, en Normandía, siguió en una escuela de arte, hizo escultura, volumen y color.
Su camino era la creación, ya no había duda, y Jorge Vilchez, se afianzó así en esa vocación que siguió con una búsqueda continua de la escultura. Conoció artistas, que lo ayudaron a crecer.
La exploración que tiene todo creador con distintos materiales, lo afianzó en el hierro, por la rapidez que permite llegar a una obra finalizada.

“Quiero mayor rapidez, plasmar en la materia, que sea espontáneo y lograr una obra, me puedo catalogar como autodidacta en este sentido, aprendiendo siempre de otros artistas, salen inspiraciones” indicó en su relato.
Jorge hizo obras de figura humana, muchas, según indicó, pero muchas también inspiradas en la naturaleza, de animales, de aves.
“Plasmar la escultura con aves, surgió de jugar con uno de mis hijos con sus animales de plástico, mirar enciclopedias, y compartir esos momentos de juego me llevó a hacer obras inspiradas en la naturaleza”.
Cuenta que es un orgullo muy grande poder tener otra obra pública en la ciudad, la primera, recordamos, fue el colibrí en el mirador Michel Rinke, obra que fue destruida por vandalismo. Le preguntamos a Vilchez sobre esta lamentable experiencia “nadie se comunicó conmigo, no sé que pasó, la destruyeron, nadie me preguntó de ejecutar otra obra, porque restaurarla es imposible, pero ahora después de un tiempo largo de no hacer escultura, muy contento de que mi proyecto haya sido el elegido” se refiere a La Bandurria, Ave Símbolo.

Participar en el concurso fue una excelente elección, la bandurria será en estructura metálica y chapa, no se ha definido el lugar para instalarla cuando esté finalizada

Pero para este artista sanmartinense, esta instancia es un aire fresco que siempre provoca la creatividad, la experiencia de un nuevo logro y que su propuesta haya sido la elegida.









