Eduardo Sacheri «para ser escritor hay que saber escuchar»

Es uno de los escritores actuales exitosos. Su novela “La pregunta de sus ojos” llevada al cine por Juan José Campanella ganó un Oscar a la mejor película extranjera, con el nombre “El secreto de sus ojos”.

De ahí en adelante Sacheri no dejó de escribir. Es licenciado en historia y confiesa que todavía dicta clase. Se quedó con algunas horas para no alejarse de la docencia.
Es sencillo, no cree en el éxito, le gusta estar con su familia y vive esos 80 días que por año debe viajar presentando sus libros, casi como un deber más que como un placer.
Vino por segunda vez a San Martín de los Andes, por gestiones de la librería Patalibro, para presentar en la Feria Regional del Libro, la última novela “Ser feliz era esto”, editada por Alfaguara.

Dialogamos con él unas horas antes de presentarse en la feria ante una gran cantidad de público, entre los que se encontraban numerosos jóvenes.
Sacheri convoca, primero por sus cuentos sobre fútbol, luego por su novela “Papeles en el viento” que actualmente es llevada al cine por Juan Taratuto, quien dirige el film, una obra cuya temática también es la pasión futbolera. Dice que para ser escritor es necesario que te guste escuchar al otro y confiesa que ya está pensando en su próxima obra.
Sacheri logra intimidad en las entrevistas, porque se muestra tal cual es, no tiene poses, es franco, sincero y logra tal como lo hace con sus novelas, ser claro, directo, profundo y no complicar al otro con historias confusas, sino todo lo contrario.

“Ser feliz era esto”, pasa por ese lado de la vida, de eso se trata esta charla.

-Sos de los escritores que trata temas profundos pero con simpleza, sin ser rebuscado. No es fácil lograrlo, pero a vos te sale bien.
-Me gusta que lo detectes de ese modo. Porque el objetivo es ese no ser complejo. Porque no creo que la complejidad venga de la mano de la profundidad. Pero solo por el gusto de marear al lector, no me satisface como escritor. Cuando siento que un escritor me la hace difícil por el hecho de hacerse el lindo, me fastidia. Cuando un escritor me dispara una historia donde cuenta cosas íntimas, es ahí donde se vuelve complejo porque el interior de todos nosotros es complejo.

-No es superficial la historia, no es banal la forma de escribir, y concatenás estos dos aspectos mostrando incluso, creo, cosas tuyas, de tu propio mundo interior.
– Yo creo que sin duda hay cosas mías, pero siempre están muy camufladas, a propósito, eso es lo que lo vuelve tan catártico. Yo escribo básicamente para eso, para soltar cosas mías. Las mejores y las peores, ponerlas en una ficción me ayuda mucho.
Lo que me pasa con los personajes a medida que los voy conociendo, con el tiempo se parecen demasiado a vos y después los vas diferenciando, los empezás a querer, como personas ficticias.

-¿Dónde está la clave?
-En la sensibilidad. En el mejor de los sentidos.

-Pero cuando notás que se parece mucho a vos, tratás de censurarlo o lo transformás…
– No es una cuestión de censura el lector no tiene que notar que se parece a mi, porque cualquiera de nosotros es menos interesante que un personaje. Si yo me voy a poner a contar mi vida… hay autores que lo hacen por años en libros distintos. A mi no me interesa. Creo más bien en esta posibilidad de regar algunas cosas propias pero en el medio de otras que no tengan nada que ver conmigo.

. De dónde salieron estos dos personajes de tu última novela. Una adolescente que busca a su padre al morir su madre. Un padre que no sabía que tenía una hija.
-Siempre hay un disparador. Yo estaba de viaje y mi mujer me manda un mensaje estoy con los chicos. Tengo una hija ahora de catorce y un hijo de dieciocho. Estaba en la ruta en San Luis y me quedé pensando cómo me manejaría con este trabajo si estuviera solo. Me traigo a mi hija al viaje. Eso de un escritor con su hija quedó en el aire. Después ya no era un escritor, sino un tipo que no tiene ganas de escribir. Qué está cómodo así como está. Sobre todo me gustaba el vínculo con esas personas que a veces te encontrás, que te cambian la forma de enfrentar los otros vínculos. Te puede pasar con un amor, o con un amigo o con una hija. Con esto de las paternidades tan múltiples que hay ahora. Ser padre siempre te llena de dudas. Cuánto más si te toca el timbre y te dice “hola papá”.

-Digamos que es fuerte… Que puede terminar bien o en una ruptura total.
-Si justamente, yo elegí que no terminara mal. Que se lleven bien, para evitar lo obvio. A veces la vida te propone otra cosa. Me gustaba esa posibilidad.

-Yo pensaba cómo te cambió la vida de pronto. De profesor de historia a ganar una película argentina con una novela tuya un Oscar. Luego no paraste de escribir.
-Si es cierto mi carrera venía creciendo, con los cuentos, pero a partir del Secreto de sus ojos, fue un salto total. A viajar por el mundo. A trabajar con frecuencia para otros libros. Un salto a dejar de dar clase. O quedarme con pocas horas de docencia.

-Cómo se compone tu vida ahora.
-Sigo una vez por semana dando clase porque me gusta hacerlo. Pero me convertí en un escritor casi full-time.

-Pero eso te hace bien. Con “Metegol” también tuviste éxito participaste en el guión.
-Si tal cual. Pero yo tenía una vida que me gustaba mucho. Cuando a vos te va bien en algo, todo el mundo supone que es lo mejor que te puede pasar. Y que tocás el cielo con las manos. Y qué pasa si tenías una vida que te gustaba mucho y la perdés. Por ejemplo estar mucho en mi casa.

-¿Te pasa eso?
-Claro que me pasa. Esto de estar fuera de casa 80 días al año por las presentaciones. Si fuera viajante es otra cosa, pero yo no elegí ese trabajo. Para mi fue toda una tarea ver qué cosas de mi nueva vida me gustaban y qué cosas no. Y qué cosas no quería perder.

-¿Estás condicionado por las editoriales?
-En este momento que soy exitoso, estoy como en el mejor de los mundos. Mis libros se venden, estoy en una editorial como Alfaguara con gente muy piola y lo que tenga ganas de publicar me lo publicarán. Soy muy prolijo. Jamás firmo un contrato por un libro que no escribí. Es un trabajo y me hace feliz. Me gusta pensar que si el día de mañana no se me ocurren más ideas, no se venden más libros, no me llaman para una película, tomo más horas de historia y la vida sigue.

Ensanchan y repavimentan la ruta 40 entre la costanera y playa Catritre

Es una obra muy esperada que comenzó esta semana con las tareas de repavimentación y ensanche de la Ruta Nacional 40 en el tramo de 4,4 km entre la Costanera del lago Lacar y el acceso a Playa Catritre, primera etapa de los trabajos que incorporarán la senda peatonal, un circuito pedestre muy transitado.

La obra proyectada permitirá el desplazamiento seguro de peatones y ciclistas a lo largo de 4400 mts de alto valor paisajístico, sumando un atractivo a uno de los tramos más recorridos de la emblemática Ruta de los Siete Lagos (RN40), integrando actividades deportivas y recreativas accesibles para todo el público.

La senda tendrá 2 mts de ancho sobre diferentes tipologías de suelo, que implican intervenciones de hormigón armado, gaviones de contención, extensión de guardarails, tramos de conexión y sectores en voladizo sobre ménsulas, con barandas y rejas de protección.

Esta obra es otra muestra del trabajo articulado entre diferentes instancias del estado, ya que a las gestiones del Intendente Juan Carlos Fernández con el Administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad, Néstor Periotti, se suman los aportes y observaciones al Proyecto realizado por personal técnico del Parque Nacional Lanin.

Pueblos Originarios

Discursos de tono político reivindicando los derechos de los pueblos originarios.

Ninguno de los funcionarios habló de la restitución del bastón de mando, que todo hace suponer que finalmente será restituído el 4 de febrero, y quizás por la presidenta Cristina Fernández. Así se había dicho en un principio antes de que se decidiera que la entrega fuera el 12 de octubre. Se suponía que esta propuesta surgida desde la intendencia de San Martín de los Andes, intentaba aplacar el frustrado pedido de enarbolar la bandera mapuche junto a la nacional.

Eran buenas las intenciones, pero fracasó. Una vez más se pudo observar que no todo son rosas entre las instituciones, ni todos tiran de un mismo carro.
Los discursos en el acto del día del respeto por la diversidad cultural, apuntaron a la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios, pero ni el Ministro de Defensa Agustín Rossi, ni la Ministra de Cultura Teresa Parodi, ni el mismo intendente, destacaron el casi papelón de no cumplir con un programa protocolar que incluía la restitución del Bastón de Mando que Juan Domingo Perón entregó a Amadeo Curruhuinca entre los años 37 o 38. Hecho del que hablamos en notas anteriores.

El bastón quedó en la Administración Nacional de Parques Nacionales, de acuerdo al pedido que su presidente Carlos Corvalán hizo una semana antes, pidiendo que fuera enviado a la capital del país.

Juan Carlos Fernández propuso cumplir con lo que expresa la Carta Orgánica Municipal y la Constitución Provincial y se refirió a la interculturalidad. Lo consideró como un desafío importante.

Dijo asimismo que la relación entre ambas culturas estuvo marcada por la imposición de una hacia la otra, habló de los negocios de tierras que implicó el avasallamiento hacia los pueblos originarios en el siglo 19. Expresó su deseo de reconstruir este tipo de vínculo en línea con la reivindicación de los derechos.
Agustín Rossi, se refirió al día de la raza y a la nueva denominación impuesta por el gobierno nacional, dando un giro a esa perspectiva de imposición de una raza sobre otra, indicando que fue un punto de partida del cambio de conciencia y aceptar al otro tal cual es.

Mientras que la ministra de cultura, Teresa Parodi aseguró que la bandera mapuche entregada por el lonko, tendrá como destino la presidenta de la nación, ya que ese fue el objetivo , que la traiga el 4 de febrero para que flamee en la plaza San Martín.

Además de destacar los derechos de los pueblos originarios de todo el país y resaltar la aceptación de las distintas culturas.

Editora

Graciela Vázquez Moure

Soy periodista y escritora. Desde febrero de 1988 vivo en San Martín de los Andes. Trabajé en medios radiales, televisivos y gráficos de la ciudad y la región.

Durante diez años fui directora del periódico local La Bandurria. Fui directora de prensa de la última gestión de Luz Sapag y editora de Desde el sur noticias, diario digital, durante el 2012 y 2013.

En la faz literaria recibí el Primer Premio Novela Infantil de la Provincia de Neuquén (2003- editado La búsqueda del cristal-2007) y edité varios libros de cuentos, novelas y antologías compartidas como el libro de Hua Hum, publicado  por Cultura de la Municipalidad de San Martín de los Andes y el Parque Nacional Lanín.
Coordino desde hace 18 años talleres literarios en la ciudad.

Además de amar mi profesión soy publicitaria. Defiendo la ética por sobre todo y Desde el Sur Digital, es un nuevo medio que intenta rescatar los valores  del periodismo, tal como fue durante  los últimos dos años Desde el Sur Noticias.

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Graciela Vázquez Moure
Editora