Por Graciela Vázquez Moure
No se puede esquiar aunque sea en un campo privado. Quizás ahora se puede ir a Junín de los Andes y desde esa ciudad vecina venir a San Martín de los Andes, están corriendo los controles hacia la entrada a esa localidad. Si abren el cerro será solo para residentes quién sabe hasta cuándo. Se reduce el sueldo a la planta política para poder pagar sueldos porque cada vez menos vecinos pueden pagar los impuestos. Se le paga horas extras a algunos trabajadores que no hacen la cuarentena. Otro sector sigue en su casa. No se sabe si finalmente llegarán vuelos de Córdoba o podrán venir turistas de provincias libres de circulación del virus. Un día dicen que sí, otro dicen que no.
Después de 4 meses se logró gracias a la presión de muchos sectores abrir actividades pero el comercio trabaja en un 30% algunos, otros ni eso.
Nada está claro cuando el fiscal Fernando Rubio alerta de que “no está autorizado esquiar”, ya no en el cerro Chapelco que no está todavía habilitado para hacerlo, sino tampoco en un campo privado, ¿las razones? No sabemos porque sí, como se les dice a los chicos cuando no se puede sustentar la negación.
Cuatro meses señores, y se sabe porque pasa en el resto del mundo, que el virus seguirá a pesar de todo. Que son más los que se recuperan que los que mueren, mientras ya mucha gente se enferma por falta de trabajo o por la incertidumbre.
Ya se sabe que se incrementará el delito, la violencia social y algunos avisan-el que avisa no traiciona- que es posible que se ocupen tierras porque mucha gente no tiene donde vivir.
La pobreza toca el 50%, la destrucción del turismo el 100%. Es la peor crisis, el 2001 terminó siendo una anécdota.
Mientras el gobernador informa que conformará un consejo asesor entre sectores para definir cómo sigue esta historia, pero no dice cuánto demorarán en decidir las acciones, le recordamos que el 14 de diciembre es el eclipse de sol y mucha gente había decidido venir a la región, digo por las dudas porque quizás también prohíban la entrada a los visitantes o tal vez decidan que el sol no se oculte.
Las cosas están mejor que en otras provincias, pero parece que esto no dá para más. Ya no pueden pagar sueldos y el afán del gobierno nacional por inducir a una economía estatal sigue su curso, mientras los privados se hunden.
¿A alguien le importa? A esta altura no lo sabemos. Una pena.








