Fue en la tarde del sábado. Camionetas del municipio y privadas recolectaron los residuos, trabajo que debería ser realizado por el personal correspondiente.
Fueron vistos en la ciudad y en los barrios. Es que la negativa del gremio ATE que derivó su reclamo salarial en algo más complicado: pidió la renuncia del secretario de obras y servicios públicos Alfredo Muñoz, haciendo pública una denuncia que implica diversos temas laborales.
Y entonces la conciliación obligatoria que fue dictada por la Secretaría de Trabajo, no alcanzó y siguió trabada la salida de camiones y el gremio no la acató, y tampoco permitió que quienes no adherían a la medida de fuerza trabajaran.
Así es que funcionarios municipales de San Martín de los Andes tomaron la posta de recolectar los residuos de la localidad ante el impedimento de poder utilizar los camiones utilizados para tal fin.
Luego de iniciar las correspondientes acciones legales contra el gremio, tanto el intendente, Carlos Saloniti, como funcionarios tomaron la iniciativa con camionetas municipales y personales y se dedicaron a recolectar los residuos de la localidad de cordillerana. Se fue trabajando para mantener la limpieza en distintos puntos de la ciudad, apelando también a la solidaridad de los vecinos
Durante todo el día viernes, el notificador de la Secretaría de Trabajo intentó tomar contacto con los representantes de la Junta Interna Municipal de ATE. Finalmente, se dejó la notificación en el domicilio de Junta interna.
Mientras tanto, el portón de acceso sigue cerrado por máquinas que impiden la salida de los camiones de recolección. Se les solicitó a los responsables que corran las máquinas para prestar el servicio público y esencial de recolección, pero no hubo disponibilidad para ejecutarlo.
En este contexto, el Municipio presentó una Medida Cautelar que deja en evidencia la obstrucción de la Administración Municipal.
Después de la presentación realizada por el Departamento Ejecutivo en la mañana del jueves, la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia de Neuquén, dictó la Conciliación Obligatoria en el conflicto que mantiene la municipalidad con la Junta Interna de ATE.
La misma comenzaba a regir desde las 16 del viernes y era por el término de 10 días.
De esta manera, los servicios prestados se iban a ir restableciendo, retrotrayendo el estado de cosas, al existente con anterioridad al conflicto.




