Por Graciela Vázquez Moure
(foto Leo Casanova-rsm)

Y si… la imagen es elocuente. Hamacas, un juego de plaza que es para disfrutar. Atrás la montaña de más de 20 metros de basura, que corona la 5ta. Celda del vertedero municipal. Celda colapsada y que ya no puede recibir más residuos.
En el medio un vertedero regional que todavía no está dando servicio. Una planta de transferencia que aún no está funcionando. Bateas de los camiones que trasladarán los residuos a Alicura que están en tierras del regimiento, porque una cantera la de Bourguignon, no fue acondicionada para recibir residuos. Una participación de la intendente Rebolledo de un encuentro de Municipios Saludables, en Mendoza, casi una ironía. Un cheque de un millón y medio recibido para
Desarrollar proyectos en ese programa.
Y volvemos a la imagen inicial: hamacas y una torre de basura por la que por un costado transitan adultos y niñas y niños, de un barrio el de Cordones del Chapelco, ubicado a 15 km del casco céntrico.
Nunca San Martín de los Andes se enfrentó a una situación tan grave, una emergencia ambiental que no fue declarada por cuestiones políticas, pero que realmente existe y es la realidad.
Entonces el Consejo de la Comunidad para la Niñez, Adolescencia y Familia de San Martín de los Andes, junto a la Defensoría de los Derechos de la Niñez, al cumplirse los 20 años en que nuestra provincia declarara el interés superior de las niñas, niños y adolescentes, por medio de la ley 2302, y a 30 años de la Convención de los Derechos del Niño y de la Niña, realizaron esta Declaración por el Derecho al Ambiente Sano.
En ella entre otros conceptos expresan “Nos toca a nosotros y nosotras velar para que el INTERES SUPERIOR de la NIÑEZ sea visibilizado y la PROTECCION INTEGRAL sea efectivizada. San Martín de los Andes, hoy tiene un problema grave con la salud ambiental de las niñas, de los niños y adolescentes de Cordones del Chapelco, siendo una contradicción en nuestra localidad que se presenta como Municipio Saludable.
Iniciando el año 2017, solicitamos un urgente traslado del relleno sanitario de chacra 30. Esto ha llevado más de 2 años. Esta demora ha generado, entre otras cosas, un colapso formando un montículo de más de 24 metros de basura que llevó al cierre del mismo.
(foto Patricio Rodríguez-)

Estamos muy preocupados porque nuestros niños, niñas y adolescentes han sido obligados a transitar esta etapa de su vida con olores nauseabundos, insectos y roedores, siendo esto un riesgo cierto y concreto para su salud.
Por lo expuesto, no admitimos dilatación alguna en la REMEDIACION de la 5º celda.
Exigimos pronta intervención, de rellenado, incluyendo el cercado del predio, señalización de riesgo, custodia contra acceso y otras medidas que estimen pertinentes para la protección de nuestra comunidad.
Solicitamos seriedad, continuidad e integralidad en el plan de tratamiento de los residuos que la localidad requiere. A tal fin, entendemos que, dentro de las medidas a tomar, está la difusión de los riesgos y el modo de tratar los residuos en las escuelas, los barrios, las organizaciones sociales que impliquen involucramiento de toda la comunidad en su conjunto.
Buscando la disminución de los residuos, resultando imprescindible contar con los recursos suficientes para darle continuidad en el tiempo.
En base a esto, instamos a que se garanticen soluciones que no sean generadoras de nuevas vulneraciones. Por más derechos, por infancias y adolescencias plenas en San Martín de los Andes”.
Y así cierran su declaración exponiendo la realidad de una situación injusta para una ciudad como esta localidad cordillerana, bellísima, con paisajes paradisíacos, con espacios en los que la presencia antrópica descuida y destruye. Una ciudad que se merece tener una solución urgente en este tema que ya no es coyuntural. La basura nos pertenece a todos, las soluciones la tienen los políticos, la urgencia muestra un YA, que se posterga y la tristeza que me provoca como ciudadana y cronista de esta historia, que hace 32 años vive en esta ciudad maravillosa, ver que la calidad de vida se deteriora a medida que demoran las soluciones, que además requieren de educación ambiental urgente, para que de esta situación puntual que necesita de una solución inmediata, se desprendan otros caminos para que los vecinos y vecinas tomen consciencia de que el problema de la basura no termina cuando ponemos la bolsita en un contenedor.