FUE CUSTODIA DE LA OBRA DE BORGES Y SU GRAN AMOR

LA MUERTE DE MARIA KODAMA

Por Graciela Vázquez Moure

Hace cuatro años estuvo en San Martín de los Andes convocada por la Feria del Libro y disertó en la Biblioteca Popular 9 de Julio.

Con una personalidad especial María Kodama transitó los últimos años como albacea de la obra de Jorge Luis Borges.

Era escritora y traductora, fue primero su secretaria y luego su compañera hasta  el último suspiro del escritor, que sin duda fue uno de los mejores del mundo.

Tenía cáncer de mama y dicen que se había refugiado en su casa,  evitando los contactos, como esperando su partida.

Curiosamente  muere a la misma edad en que murió Borges, a los 86 años, los había cumplido dos semanas antes, el 10 de marzo y falleció el 26, el último domingo.

Su vida transitó primero en la sombra del gran escritor, y luego de su muerte, en una misión especial: recordarlo siempre y cuidar de su obra. Creó la Fundación Borges. María Kodama  también fue escritora, pero su vida trascendió más como la “viuda de” que por sus talentos literarios. Quizás fue porque ella eligió ese camino.

La ceguera de Borges se disipaba cuando se tomaba de su brazo, ella le marcaba cada paso y le contaba lo que veían en cada viaje. Fueron dos destinos unidos, inseparables.

La custodia de la obra le generó rivales, críticas y enemigos, pero ella con una actitud digna de su origen oriental, no titubeó nunca al pedir respeto por la obra de uno de los grandes escritores, para muchos el mejor, del mundo.

Se despidió de este plano de forma imperceptible, su aislamiento del último tiempo contribuyó sin duda, casi emulando a su propia vida.

Esta semana se conocerá su testamento, en el que dejó estipulado cuál será el destino de la obra de Jorge Luis Borges y todas sus derivaciones.

24 DE MARZO DIA DE LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

Tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje” parte del prólogo del informe.

La CONADEP, entrega el informe al presidente Alfonsín,  el 20 de setiembre de 1984.  Un informe de 50 mil carillas, donde se sostenía que la “dictadura había producido la más grande tragedia de nuestra historia”.

En parte de su prólogo expresa: “Nuestra Comisión no fue instituida para juzgar, pues para eso están los jueces constitucionales, sino para indagar la suerte de los desaparecidos en el curso de estos años aciagos de la vida nacional. Pero, después de haber recibido varios miles de declaraciones y testimonios, de haber verificado o determinado la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención y de acumular más de cincuenta mil páginas documentales, tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje. Y, si bien debemos esperar de la justicia la palabra definitiva, no podemos callar ante lo que hemos oído, leído y registrado; todo lo cual va mucho más allá de lo que pueda considerarse como delictivo para alcanzar la tenebrosa categoría de los crímenes de lesa humanidad. Con la técnica de la desaparición y sus consecuencias, todos los principios éticos que las grandes religiones y las más elevadas filosofías erigieron a lo largo de milenios de sufrimientos y calamidades fueron pisoteados y bárbaramente desconocidos.

Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MÁS en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”. Así Ernesto Sábato, con estas palabras hacía entrega del informe al Presidente Raúl Alfonsín.

OLIVIA GENTILI GIPLER DESDE EL AIRE PLASMA LOS PAISAJES PATAGONICOS

RECIBIO DEL CONCEJO DELIBERANTE LA DISTINCION AL MERITO POR SU VOCACION Y EMPRENDIMIENTO PROPIO

Por Graciela Vázquez Moure

Una merecida distinción a una joven nacida y criada en San Martín de los Andes, con un apellido paterno que todos recordamos a través de su abuelo Mario Gentili. Entomólogo, estudioso de los insectos, con un museo en su propia casa en la calle Rohde. Además era cartógrafo y con un maravilloso carácter que lo convertía en un ser reconocido en la ciudad. Y Olivia entonces recupera ese reconocimiento con una tarea que comenzó con la cámara fotográfica de su abuelo, y el apoyo incondicional de su padre, Mario Gentili.

Y ella misma celebra desde su Instagram  expresando: “Hoy es un día muy especial. Desde el Concejo Deliberante de San Martin de los Andes me otorgaron una distinción al mérito por mi trabajo en la fotografía. Es una emoción enorme haber recibido este reconocimiento en lo que más disfruto y amo hacer; sobre todo sabiendo que hace varios años mi abuelo Mario,  también recibió un reconocimiento pero como Ciudadano Ilustre de nuestra ciudad”  así describe Olivia este momento importante para ella y su familia.

Es que el jueves en la sesión del legislativo local le entregaron la Distinción al Mérito por este trabajo apasionante que realiza fotografiar desde el aire los maravillosos paisajes patagónicos.

En el año 2009, realizó su primer vuelo fotográfico en compañía de su padre, y esta actividad la siguió desarrollando durante los últimos 14 años. A partir del año 2020, retomó esta pasión pero con mayor decisión, ya que además de realizar fotografías aéreas, inició un emprendimiento propio: un taller enmarcado para difundir su arte, y su objetivo a futuro, es contar con una galería de arte-taller para realizar muestras de forma permanente y posibilitar a otros artistas locales o extranjeros, exhibir sus trabajos.

Según sus propias palabras: “es un privilegio poder dedicarme a la fotografía aérea y poder mostrar nuestros paisajes de una manera única, sin imágenes alteradas ni endulzadas, sino que son un reflejo 100 % fiel de lo que mis ojos ven cuando estoy en el aire”.

Actualmente ha expuesto sus fotografías en la Exposición Rural de Junín de los Andes, con un stand propio y acompañada por los mejores artistas de nuestra región.

Vandalismo, pintadas, destrozos en espacios públicos una señal de alarma

Por Graciela Vázquez Moure

Cada día desde hace años vemos más pintadas  e intervenciones en las paredes de edificios públicos, en plazas, en espacios que son de todos o incluso en propiedad privada.

Es un síntoma de algo,  de enviar un mensaje en el lugar equivocado.

El vandalismo es una actitud a cometer acciones destructivas contra la propiedad pública sin consideración  hacia los demás, esta es una de sus definiciones.

Es una práctica que  pone en peligro la convivencia de los ciudadanos» y que provoca actitudes que son imitadas, es otra de ellas.

Es un acto vandálico porque transgrede visual, social y legalmente el orden de los espacios.   Los grafiteros se apropian del espacio público, invaden la propiedad privada, rayan y manchan paredes limpias, pintan de manera clandestina y burlan a la ley. Y en extremos siguen los destrozos y daños a esos espacios que son utilizados por todos. Y en muchas oportunidades son justificados por un sector de la comunidad.

glorieta de la plaza Sarmiento

Pintar un piedra en algún paisaje de la zona es sancionado en las redes, ni que hablar si ponen su apellido “por aquí pasó…” el escrache llega sin demora.

Pero cuando estas pintadas aparecen en espacios públicos, la mirada se distrae en otros rincones de la ciudad.

¿Cuál es el objetivo? ¿Es aburrimiento?   Es  la búsqueda de emociones intensas,  llamar la atención a los adultos?

glorieta de la plaza del Centenario

Pintadas o destrozos en plazas, en los juegos para niños, o en las estructuras, esto ya está pasando y crece como práctica en San Martín de los Andes. En edificios destinados a la salud pública .En escuelas, en instituciones. Nadie se salva.

Es un signo de violencia, es un llamado de atención en la comunidad. Algo sucede para que  jóvenes y adolescentes pinten paredes, firmen en forma ilegible espacios  comunitarios, persianas de comercios, bancos en plazas, nada se respeta y es una forma de ejercer una práctica que debería tomarse como un síntoma no sano, preocupante en una sociedad de 40 mil habitantes como es San Martín de los Andes se podría conocer a los autores, dialogar con ellos para saber qué les sucede que intentan llamar la atención de una manera que  genera en la sociedad rechazo.

La pregunta es por qué quieren generar ese sentimiento. Qué buscan con esa firma, con esa señal que  daña visualmente  y no  genera empatía.

Una pregunta que deberíamos hacernos todos en una ciudad pequeña que todavía está a tiempo de cambiar actitudes, no dejando que avance ese vandalismo que no ayuda ni al que lo ejerce ni a la comunidad que ve dañados los bienes públicos.

Es una señal de poder? Es una forma de ejercer la fuerza, yo puedo hacer esto y nadie me para. Es una manera de pedir ayuda o límites que nadie impone. Son preguntas que deberíamos hacernos.

 Por qué se daña una escuela, Los cercos, Los vidrios de sus ventanas. Qué síntoma deja en descubierto esta actitud.

Yo creo que todavía estamos a tiempo en esta sociedad que quiere vivir en armonía, que quiere una ciudad amable, que debería dar a quienes reclaman  con estas prácticas una  proyección que  les permita insertarse en la sociedad de otra manera que no genere el rechazo sino la inclusión.

Quizás todavía estemos a tiempo de controlar, de desalentar estas prácticas que dañan y nada aportan.

Solo dos fotos forman parte de esta nota, hay muchas más que son documentos de lo que ocurre.

UNA MUJER QUE DEJO UNA HUELLA QUE PERDURA FRENTE AL LAGO LACAR

DELICIA TORRES  CREADORA DE “DELI”

Por Graciela Vázquez Moure

Son personas que  dejaron un legado. Las que fueron felices sabiendo que creaban nuevas propuestas en un pequeño pueblo de la Patagona .Ella tiene 90 años, trabajó hasta pasados los 80 años, fue cuando le hice esta entrevista en enero del 2012. Pasaron once años y en ese momento trabajaba en su confitería,  ahora ya restaurante. Iba a hacer sus conocidas hamburguesas. Y en esta fecha la recuerdo especialmente porque fue una mañana calurosa de enero hace once años, porque me dijo “no doy entrevistas porque no me gusta, pero te dije que sí, con vos es distinto” y así fue ese privilegio de una charla profunda histórica en su cabaña. Once años después vuelvo a reproducir su propia esencia, esa que Delicia Torres muestra con su modo de ser, de pensar, de actuar. Su legado  lo recuerdan residentes, estudiantes de la Universidad del Comahue de la década del 70, los turistas que ni bien llegan concurren a Deli, hoy “La vieja Deli”, frente al lago Lacar,  ya es parte del paisaje de la ciudad. Una ciudad de 40 mil habitantes,  según el censo del 2022.

Delicia ya no trabaja en Deli, pero sigue recibiendo a sus nietos y bisnietos en su ahora departamento, Pablo me dijo que van todos los jueves a comer y ella los espera, como antes, como siempre. Lo que sigue es la historia de una mujer pionera, que mantiene su impresión profunda y duradera en su pueblo, ahora ciudad. Delicia Torres, les cuenta su historia.

Se llama Delicia Torres, nació hace 90 años en la zona de Chapelco Chico, a 15 km del casco urbano de San Martín de los Andes. Se crió en el campo con los animales que tenía su abuelo, junto a su madre y a la tierra, que la vio crecer. 
Claro que para muchos no serán datos suficientes para saber de quién estoy hablando, pero si les digo que todos la conocen como Deli, que es la mujer que creó un espacio visitado por turistas y residentes, emblemático, frente al lago Lacar. Un lugar en el que comer o tomar un café desde hace años es el punto inevitable. Digo si les doy ese dato, ven su foto en medio de la cocina, saben inmediatamente que hablamos de esta mujer que con un pequeño kiosco en la década del 70, vendiendo lomitos, hamburguesas y chori pan, logró luego lo que vemos: “Deli”.

Delicia estudió en la Escuela 86 de la Vega “solo hasta tercer grado, porque ahí se hacía hasta cuarto, yo terminé tercero, después ayudé en el campo a mi abuelo y a mi madre, más grande trabajé en el hotel Ronel, era de Fabra,  ubicado en la esquina de Drury y San Martín, después seguí en el Lacar” recuerda.
¿Cómo fue tu niñez? fue una de las preguntas “linda” fue la respuesta “porque caminaba mucho desde el campo hasta la escuela, nevaba mucho, no como ahora, tenía mis compañeros y recuerdo a mi maestra  Raquel Ragusi, la mamá de Pepita, muy buena maestra” cuenta Delicia.
Fue una trabajadora incansable “en los hoteles aprendí todo lo que sé”  y enfatiza este pensamiento recalcando  “toda mi vida trabajé, siempre.
Delicia nos trae una imagen  del pueblo  de antes “las alamedas, las acequias, era otra época, pero ahora San Martín de los Andes es hermoso, son momentos distintos de la vida”.
Se casó a los 21 años y tuvo una hija María Enriqueta, “Kuki” así la conocen todos. Kuki falleció en la pandemia. Un momento triste en su vida.  Tiene dos nietos y una nieta,  cinco bisnietos y con sus 90 años sigue adelante cada mañana tomándose la vida con calma, como ella dice “me gusta ser independiente, me levanto temprano, hago mis cosas en la casa, hago gimnasia y escucho música”.
Le gusta la música romántica  “Luis Miguel, Marco Antonio Muñiz, Diego Torres. En uno de los estantes de un mueble de su casa, las pilas de discos de vinilo muestran un rasgo de otra época “estos los ponía en el kiosco, por eso hay tantos” señala.


Reconoce en la charla que  “no era de mucho salir, porque como trabajaba no tenía tanto tiempo” y menciona a una de sus grandes amigas: Zoila Martínez,  ya fallecida, “me quedan pocos de la época” dice sonriendo.
“Deli”, la confitería que lleva su nombre,  fue gran parte de su vida “la verdad que si, gran parte, trabajamos todos, pero en los primeros años era yo sola, cuando empecé con el kiosco frente al lago,  pero el campo me gustaba mucho, fue parte de mi niñez y el lago Lacar es parte de mi paisaje, es hermoso”.

En estos 90 años vivió el  pueblo de antes y el de ahora, no añora tiempos pasados, le gusta vivir el presente y siente que San Martín de los Andes es una joyita de la Patagonia “cuando uno se va de acá, le gusta volver, aprecias lo que es, incluso la tranquilidad que todavía tiene”.
Recordamos ese tiempo de vida sustentable del pueblo. En el campo se lograban los alimentos, estaban los molinos harineros en La Vega, los camiones recién en la década del 30 empezaron a llegar con mercadería, venían desde Zapala  en  largos viajes, era otra la forma de vida del pueblo.

Delicia cree en Dios, le gusta la paz, siente que el campo le brindó ese temple, le gusta el turismo y la ciudad llena de gente “no hay que ser egoísta porque sin duda la vida cambia con el turismo, pero da trabajo”.
No fue nunca de prestar atención a los personajes famosos que pasaron por “Deli”, pero si recuerda que cuando tenía el kiosco pasó Jorge Barreiro, cuando era el típico galán de telenovelas y Alfredo Alcón, “de ellos dos me acuerdo, pasaron muchos conocidos pero la verdad que nunca presté mucha atención”.
Conoció al Dr. Koessler, fue su médico “y al Dr. Nuñez que nos trajo la salud pública, con ambos me atendía, eran médicos sencillos, cariñosos, tengo buenos recuerdos de ellos dos, con vocación y ahora no todos los médicos son como ellos. Fueron muy importantes para el pueblo”.
Hay personas mayores a las que les cuesta abrir el arcón de los recuerdos, es lógico, porque vuelven otras épocas y a veces la nostalgia nos  juega una mala pasada, pero a ella no, a Delicia no le pasa eso, porque como ella dice vive el presente y los recuerdos  son parte inevitable de la vida.  Así fue cuando en enero del 2012 contó parte de su vida y no dudó en recordar sus comienzos en ese kiosko frente al lago Lacar, en el que incluso alquilaba embarcaciones de madera, nunca dudó en dejar su huella y ahora con sus 90 años, sigue teniendo una mirada positiva de la vida.



A 119 años de la muerte de Laura Vicuña recordamos su vida y su rostro verdadero

Por Graciela Vázquez Moure

Durante décadas la imagen de Laura Vicuña fue la de una niña con rasgos europeos y zapatitos de charol. Costaba creer que esa había sido  la joven de solo 13 años beatificada en 1988 por el papa Juan Pablo II, y que fuera quien había nacido en Chile en 1891 y fallecido en Junín de los Andes, Argentina, el 22 de enero de 1904.

la imagen de la izquierda es el verdadero rostro de Laura Vicuña, la de la derecha es la de un pintor italiano

Pero su rostro cambió y se convirtió en patagónico,  y esa pintura del artista italiano Caffaro Rore, realizada por encargo de las religiosas salesianas italianas, dejó de tener presencia para dar lugar a la reconocida y aprobada por un informe de Carabineros Chilenos. El hallazgo sucedió en el 2010.

Hace cuatro años, el 22 de enero del 2019 me encontré en Junín de los Andes con la hermana Elda Scalco, una monja salesiana del colegio Hijas de María Auxiliadora, que fue quien  logró el documento del verdadero rostro.

Una de las esperanzas de la hermana Elda era que la beata sea canonizada debido a los milagros que se han producido por quienes le piden por la salud, pero especialmente por uno que cuenta con evidencia científica.

en la tarde del 22 de enero del 2019 en la entrevista con la hermana Elda

La hermana Elda en una hermosa charla con Desde el Sur Digital, en esa tarde de enero,  relató cada uno de los pasos.

Una duda que surge en la charla es la razón por la  que los restos de  la beata están en Bahía Blanca, en la casa María Auxiliadora de esa ciudad.

Es que “Roma pedía para encausar la beatificación mayor seguridad de sus restos y es que la urna primera  estuvo  en la galería del colegio- se refiere a Junín de los Andes- donde las chicas le cantaban sus canciones, pero ante el pedido de Roma la seguridad mayor estaba en el colegio de Bahía Blanca, donde fue  empotrada en un lugar especial”.

Cuenta Elda Scalco que en la beatificación la pusieron en un altar de mármol, en la ciudad de Bahía Blanca, en esa misma casa religiosa,  pero más allá de eso, la lógica indicaría que en algún momento sean repatriados a Junín de los Andes, donde vivió y falleció.

Un milagro de Laura en una religiosa chilena fue el motivo de la beatificación

Elda es una apasionada del tema, sus investigaciones acompañada de otras religiosas y personas de la comunidad de Junín de los Andes, la han convertido en el alma “mater” de esta historia.

Al recordar la beatificación de Laura Vicuña, surge el dato clave con la cura sorpresiva de la religiosa chilena Ofelia Lobos Arellanos, quien en su lecho de muerte recuperó la salud, después de haber pedido a la niña. La hermana Ofelia, falleció el 1ro. de enero de 2017, muchos años después de haber estado desahuciada.

“La religiosa estaba enferma desde sus inicios, y en la década del 80  estuvo en peligro de muerte, ella tenía  devoción por  Laura Vicuña, y le pidió por su salud.  Y así se produce el primer milagro de Laura. Cuando la religiosa se  levanta de su cama y llega a la capilla,   sorprendió a todos al verla porque estaba sana. Fue en el año 1982” recuerda la hermana Elda.

El legajo con la historia debidamente certificada,   llegó al Vaticano y Juan Pablo II  beatificó a Laura el 3 de setiembre de 1988.

documento gráfico del día de la beatificación, nota en La Tercera de Chile

Pero últimamente existe un milagro que si es parte del legajo enviado- cuenta Elda-  la hermana Susana muy joven, tenía un problema grave en las rodillas,  no podía pararse, estaba en silla de ruedas, tenía cáncer, no tenía curación, la medicina se declara impotente, y en estos días la hermana Susana está caminando y los estudios dieron que no tiene cáncer” con un milagro es suficiente para la canonización y el de la hermana Susana está dentro de un legajo enviado.

El último mensaje que envió el Vaticano y que le llegó a la hermana Elda es que ha sido aceptado el milagro de la religiosa, el nuncio apostólico estuvo en el colegio María Auxiliadora hablando de Laura Vicuña, hace muy poco tiempo ha sido aceptado,  firmado y volvió a Roma, así lo relató en esa entrevista de enero del 2019.

Una historia de maltratos y abuso

La historia de Laura Vicuña, nacida el 15 de abril de 1891 en Chile,  ha sido difundida y conocida, porque la niña que huyó del vecino país con su madre Mercedes Pino, vive una historia de maltrato ella y su madre.

Domingo Vicuña tenía una buena situación económica, aunque dicen que también era un violento, y al morir,  deben emigrar.  Mercedes huye con sus dos hijas: Julia Amanda y Laura. La guerra Civil en 1891 produjo violencia y hambruna, situación de la que Chile no se recuperó fácilmente. Mercedes Pino recorre un largo camino hacia la Argentina y primero llega a la estancia del capitán Fósbery que le dan trabajo. Luego a Fósbery lo trasladan y es Manuel Mora, estanciero del Quilquihue quien le promete trabajo y cobijo para ella y sus hijas.

Mora era un violento y abusador.  La situación en el hogar era tan tremenda que Laura  dormía en pleno campo, en plena cordillera incluso en invierno porque huía de la monstruosidad de la pareja de su madre. Era acosada por él y veía  la extrema violencia que sufría Mercedes sometida casi a una esclava.  Laura optó por pedir a Dios la salvación de su madre a cambio de su propia vida, poco tiempo después enfermó.

Una vez fallecida Laura, Mercedes,  su madre,  se va al campo y huye de la estancia de Mora.

“Sabés lo que es dormir en el campo con este clima, la niña muere de tuberculosis en 1904, ella había sufrido el martirio toda su vida, Vicuña también era violento y golpeador, y cuando muere,  ella huye y llega a Junín de los Andes. Primero fue en la estancia del capitán Fósbery trabajó un tiempo en esa casa unos meses, pero luego a Fósbery lo trasladan a otro lugar y ella se une  a Manuel Mora, un estanciero y dueño de un almacén en la zona del río Quilquihue,    repitiendo la historia, cae en manos del demonio, llegado de Bahía Blanca, un hombre violento y maltratador” recuerda  Elda.

Un alcohólico y violento que solía pegarle a la madre al punto de hacerla su esclava y marcarla con los hierros que usan para los animales,  y así presumir que  ella era ‘de su propiedad’. Laurita no podía entender cómo su madre no podía romper con este vínculo tan terrible.
Tal era el odio y la lujuria con la que este hombre miraba a la pequeña, que se las ingeniaba para huir cuando él llegaba. Finalmente comienza a vivir en el colegio de pupilas de María Auxiliadora que estaba recién inaugurado, en una zona casi desértica  de Junín de los Andes.
Ella hablaba de su  colegio como “mi paraíso”, porque era en ese lugar donde escapaba de la violencia de la pareja de su madre.

Una niña de vestido blanco y zapatitos de charol

“Empecé a revisar fotos muy antiguas del colegio, nunca me cerró esa niña de vestido blanco y zapatitos de charol, encontré una en un libro del padre Brugna,  y así me puse en conexión con carabineros de Chile, junto con otras hermanas que me ayudaron mucho. Ellos nos hicieron un estudio de esa fotografía que encontramos, existían fotos de la mamá, y ese estudio excelente coincidía con la foto encontrada histórica” así en el 2010 surge el documento que certifica la verdadera imagen de la niña.

Laura Vicuña es conocida en el mundo. A través de las hermanas salesianas su imagen está en los colegios de distintas ciudades e incluso “me dijeron que se hacen Novenas en su nombre en colegios de países asiáticos” recuerda Elda.

Esa niña que entregó su vida y que tan solo con once años dijo “lucharé aunque me cueste la vida” refiriéndose a salvar a su madre de la violencia de Mora, llevó su camino hacia la espiritualidad.

En este aniversario de su partida de este mundo, Laura Vicuña se presenta con su verdadero rostro, como surgió desde el año 2010, cuando el estudio de Carabineros confirmó la presunción de la hermana Elda Scalco al descubrir esa foto que mostraba a una niña con una imagen que no era la de una pintura, sino la real, la identidad que tenía y que había perdido por quienes no pudieron descubrir que nada puede sustituir el rostro verdadero,  ni el mejor artista.

(nota basada en la entrevista con Elda Scalco el 22 de enero de 2019 realizada por esta cronista y publicada en este mismo medio)

SE NECESITAN MÁS ESTACIONES DE SERVICIO

ESTE COLAPSO YA AFECTA LA CALIDAD DE VIDA DE LOS VECINOS

Por Graciela Vázquez Moure

La verdad es que cada temporada invernal y estival se produce esta situación de colapso en las estaciones de servicio de la ciudad, que son tres. Las mismas de hace décadas.

Las extensas colas, la falta de combustible porque se agota, las esperas eternas, ya cansan. Una ciudad en crecimiento necesita desarrollo, cuestión que no ha sucedido en décadas.

En estos días se conocieron proyectos de nuevas estaciones y en declaraciones públicas y desde el Concejo Deliberante se supo que hay dos proyectos para construir estaciones de servicio en la zona de la Vega Maipú, ya se hicieron los primeros trámites para aprobar la homologación de uso.

La nueva estación sería de Shell, YPF parece que no llega a lograr el abastecimiento cuando la cantidad de vehículos se multiplican por miles.

Al parecer  quien propone la inversión está interesado y avanzan los trámites para que se haga realidad. Es obvio que el ahora proyecto, tardará en concretarse, no es sencillo instalar toda la infraestructura, pero por algo se empieza.

 Es imperioso que esto suceda, la calidad de vida de San Martín de los Andes se deteriora cada vez más y se profundiza en las temporadas turísticas.

UN 2023 PARA ESTAR PREPARADOS

Por Graciela Vázquez Moure

EL NUMERO 7 COMO ESTANDARTE: REFLEXION

LAS PREDICCIONES DE LA VIDENTE BULGARA

La suma de sus números nos da 7. Es sagrado  y poseedor de magia. Representa el cielo y la tierra. Siete días de la semana, siete colores del arco iris, siete las notas musicales. Siete pilares de la sabiduría y las maravillas del mundo. El número 7 es reflexión y quizás es lo que necesitaremos para afrontarlo.

PREDICCIONES QUE NO SON MUY ALENTADORAS

Dicen que las profecías tienen un sentido especial: si son buenas potenciarlas con nuestro pensamiento, si son malas tratar de que cambien y transformen esa posible realidad.

Quizás esto es lo que deberíamos hacer con las profecías de la “Nostradamus de los Balcanes” que murió  a los 85 años en 1996 y dejó escritas profecías para los años venideros.

“Baba Vanga”  era Vangelia Gushterova, una mística, clarividente de origen búlgaro, muy famosa por sus predicciones sobre el futuro.

Era ciega,  pasó la mayor parte de su vida en Rupite, área en las montañas Kozhuh en Bulgaria.

Baba Vanga anticipó eventos mundiales como el accidente nuclear de Chernóbil, la caída de la Unión Soviética y la muerte de Lady Di.

Las profecías de Baba Vanga que se dieron a conocer a finales de 2021 se cumplieron en 2022: anticipó el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, y pronosticó devastadoras sequías en las grandes ciudades debido al aumento de temperaturas, cosa que se sufre actualmente en Europa. Reitero dejó escrito todo antes de 1996.

¿Qué predijo Baba Vanga para 2023?

Habrá varias crisis humanitarias y medioambientales, lo que podría poner en riesgo a la humanidad.

Ensayos con armas biológicas en humanos, en medio de la guerra de “un gran país”. Esto provocará “la muerte de millones de seres humanos” en el planeta. Esta predicción coincide con el temor de que Putin llegue a usar el agente nervioso Novochock para ganar el conflicto entre Ucrania y Rusia. Una versión que hace una semana surgió en los medios internacionales.

Explosión de una planta nuclear. En este caso podemos pensar en Zaporiyia, ya han evacuado a los pocos habitantes que quedaban.

Un cambio en la órbita de la Tierra, que acarrearía temperaturas altísimas, aumento de los niveles de radiación y una peligrosa suba del nivel del mar.

Tormenta solar de magnitudes inimaginables, capaz de destruir las comunicaciones por satélite, el internet y las redes eléctricas. Esta profecía coincide con lo que anticipan los científicos, que indican que se producirá el 23 de abril de 2023.

Todo quedó escrito antes de su muerte en 1996.

Estar  preparados, utilizar la reflexión, recurrir a lo sagrado de este número SIETE, utilizar la agudeza mental y la meditación conectándonos con nosotros mismos. Vivir en armonía y pedir paz.

SIN DUDA LA FOTO PERIODISTICA DEL AÑO

Por Graciela Vázquez Moure

El hecho más impactante en este año que termina,  sin duda sucedió en pleno centro de San Martín de los Andes una mañana del  29 de julio.

Escenas nunca vistas en la ciudad que dejaron algunos detenidos y una persona, empleada municipal, hospitalizada. Además de daños tremendos en el edificio municipal.

Una mañana para el olvido, pero sin duda se convirtió en la noticia del año y en un documento fotográfico  que   lo convierte en la foto del año.

Tomada por el reportero gráfico Federico Soto, de la Mañana de Neuquén, arriesgando su vida ya que  Pedro Darío Jofré, disparó  directamente sobre Soto. El proyectil también estuvo  dirigido  a Patricio Rodríguez, del Diario Rio Negro, quien debió agacharse para esquivar el disparo que le pasó por un costado.

Federico Soto logró tomar la imagen que recorrió el país.  El hombre se entregó horas después y quedó detenido.

Ambas facciones de ATE se enfrentaron en medio de la destrucción del palacio municipal.

La foto se convirtió en un documento periodístico que sin duda la  ubica  en la imagen del año que termina.

SERRAT SE DESPIDIO DE LOS ESCENARIOS.UN RECUERDO DE SU PASO POR SAN MARTIN DE LOS ANDES

Por Graciela Vázquez Moure

Fueron 57 años de subir a todos los escenarios del mundo. De ser aplaudido por distintas generaciones. En los últimos años sus recitales eran vistos por las abuelas, las hijas y las nietas.

Amado, respetado y querido este catalán frontal, sincero y muchas veces ácido por sus comentarios sobre la realidad social del mundo, supo generar empatía en varias generaciones desde esos años de la década del 60 que cantaba subido a un tejado de una iglesia en su Cataluña natal.

Joan Manuel Serrat llegó en junio de 1995 a San Martín de los Andes, después de su recital en la ciudad de Neuquén. Lo hizo por tierra en medio de un invierno que ya daba señales de que sería uno de los más nevadores, crudo y con temperaturas bajo cero.

Fue Lidaura Chapitel, directora del Centro Cultural Cotesma, en ese momento Amancay, quien logró que ese sueño se realizara.

No existían las redes sociales ni había internet en la ciudad, y sin embargo Lidaura hizo las conexiones por teléfono con el representante  de Serrat y la respuesta fue: “si vamos”.

Recuerdo que llegué al centro cultural por otro tema y Lidaura salió de su oficina feliz, y compartió conmigo la respuesta, para mí era una alegría ese logro de la artista plástica.

Y llegó, no recuerdo bien pero creo que fueron los primeros días de junio.  Fue el club Lácar el lugar del recital, había unas 1000 personas.

Serrat llegó a la  hostería Cheminné, y allí estaba yo esperando para saludarlo como un reencuentro de más de 20 años, lo había visto en el Gran Rex en la década del 70 y le había  hecho una entrevista : fugaz, como estudiante de periodismo. Los dos éramos muy jóvenes él no superaba los treinta años.

Flaco, con el pelo largo, pero cordial recuerdo que me recibió en los pasillos del teatro.

Entonces en la Cheminné me saludó con un beso y le dije hace 23 años que no me dabas un beso, y con ese genio de siempre me abrazó y me dijo ¿y dónde fue el primero? En el Gran Rex, yo estudiaba periodismo- le dije- y surgió otro abrazo, obvio,  inolvidable.

Y entonces luego llegó una improvisada conferencia de prensa en la puerta de su camarín  en el Lácar, agolpados todos los medios preguntamos de todo. En esta  foto me está respondiendo mi pregunta .

Y me sostenía porque me empujaban y me caía sobre él, digamos que mi físico nunca  me permitió imponerme, le pedí a mis colegas que no empujaran y recuerdo que me dijo “ven yo te sostengo” y allí pensé empujen nomás.

El recital fue conmovedor, empezó con “Se equivocó la paloma”, vestido de negro, en medio de un silencio absoluto. Siguió con todos los temas más conocidos y no faltaron los que recordaban a Miguel Hernández y a Machado, esos que lo hicieron conocido en sus primeros años.

Dejó la mejor imagen en nuestra ciudad, en cada lugar donde estuvo en esos dos días. Joan Manuel Serrat estuvo en San Martín de los Andes y vale la pena recordarlo cuando en esta semana anunció que se bajaba de los escenarios, dijo: ”antes que el escenario me baje a mi”.

En su última presentación en Barcelona expresó: “todo lo que empieza debe acabar y si acaba bien, fantástico”.

Fueron 57 años en los que el “Nano” como lo llamaban en España, dejó lo mejor, con los temas de su autoría, con la música a los poemas de Miguel Hernández, de Machado y de tantos otros, dejó su voz maravillosa, su personalidad, su respeto por el otro. Eso dejó en San Martín de los Andes en ese junio frío de 1995, por eso digo que es bueno recordarlo y recordar a Lidaura Chapitel que ya no está entre nosotros, pero fue ella quien lo logró, sin internet, sin redes, con un llamado telefónico atreviéndose a una propuesta que ella misma no podía creer.

Te despediste  Joan Manuel,  queda tu imagen bajando de los escenarios pero plasmada en el corazón de quienes siempre te admiramos.