Concurso del Centro Editor Municipal “Quiénes somos. Historias de mi comunidad”

Un nuevo concurso del CEM espera tu relato,  en este caso el eje temático está centrado en   experiencias y expresión de la identidad en comunidades varias en su acepción amplia, poblacionales, institucionales, geográficas, históricas, etarias, artísticas, entre otras…

El Centro Editor Municipal (CEM)  está constituido por representantes de las cuatro bibliotecas populares de la localidad,  de la Secretaría de Cultura local y de Junín de los Andes, creado por Ordenanza Municipal N°6903/06, convoca a todas/os las/os interesadas/o a participar en el VII Concurso Literario del CEM: «Quiénes somos. Historias de mi comunidad», año 2015.

Se invita a escribir historias, anécdotas y relatos que expresen realidades de las comunidades/poblaciones y reflejen parte de su idiosincrasia.

Se convoca a todas/os aquellas/os que se sientan «invitadas/os» a compartir historias de nuestras comunidades. Se reciben trabajos en categoría Menores: hasta 18 años.

De 18 años en adelante, se considera Categoría Mayores. En ambos casos el premio es la Edición del Libro.

La apertura del concurso fue el miércoles 1 de julio 2015 y el cierre está previsto para el día 4 de septiembre de 2015. Las bases de este concurso pueden retirarse en la Secretaría de Cultura o consultarse en nuestro blog:http://cemsmandes2013.blogspot.com.ar/p/blog-page.html

 

El Dr. Ernesto Núñez ejemplo de vocación y altruismo. Fue uno de los primeros médicos del pueblo

 

Por Graciela Vázquez Moure

Quizás descifrar cuál es nuestra misión en la vida es la cuestión que nos ancla en la Tierra.

Es que muchos aseguran que pasamos mil veces delante de la puerta que tendríamos que abrir, porque detrás de ella está lo que esperamos, y muchas veces no lo hacemos. Ese es el camino designado para nosotros y por falta de claridad, pasamos de largo.

Dicen que la vocación es el encuentro con la verdad sobre uno mismo, ese  encuentro se convierte en una inspiración básica en la vida.

De ella nace el compromiso, y esto nos lleva a darle sentido a la existencia.

Esto es tal vez lo que sucedió con el Dr. Ernesto Núñez cuando después de dos años de egresar de la facultad de medicina, surgió la propuesta de venir a trabajar a un pueblito perdido en la cordillera.

Estamos hablando del año 1932, podemos imaginar qué era en ese entonces San Martín de los Andes. Los datos de población del año 1920 informan que en todo el Departamento Lacar había unas 1500 personas. Doce años después rondarían los 2000, esta cifra es  una proyección,  porque no existen datos oficiales.

Solo había un médico que atendía a la población, el Dr. Rodolfo Koessler que hacía 12 años que residía en el lugar.

Ernesto Núñez aceptó y en colaboración con la Comisión de Fomento y la Sociedad de Beneficencia tuvo una destacada intervención en la creación de la sala de primeros auxilios, basamento inicial  que luego derivó en la sala de atención de salud pública.

Los inicios se concretaron en una precaria habitación de madera en la comisaría local.

Hasta 1933 allí se desarrolló su actividad. Un año después se logra la sala de primeros auxilios dependiente del Ministerio del Interior.

Más tarde se convierte en la Asistencia Pública.

El Dr. Núñez fue compañero de la facultad del Dr. Ramón Carrillo y de Arturo Illia, cuando realizaba sus estudios de medicina.

Su camino empezaba a fortalecerse en la Patagonia, en este pueblo cordillerano y es el Dr. Sussini, que era director del departamento de salud e higiene,    quien le ofrece  venir a estas latitudes para cubrir una vacante como médico y así el 14 de febrero de 1932, llega el joven profesional a este pueblo.

No era fácil desarrollar la atención médica debido a las distancias impuestas.

Desde Bariloche a Aluminé era la zona a la que debía llegar Núñez, quien con su espíritu altruista cumplió con su deber sin dudar,  en plenos temporales de lluvia y nieve y llegando a los lejanos parajes aun a caballo.

A partir de 1934 el gobierno nacional lo nombra director de la sala de salud pública y así comienza su etapa inicial.

 

 

El edificio inicial de la Asistencia Pública, fundado en 1942, imagen actual

 

100_1794

 

100_1795

 

 

Foto tomada en la década del 40 cuando se inaugura el edificio de la Asistencia Pública. Se puede observar en la puerta del edificio que podemos ver completo en foto superior, al Dr. Núñez y sus colaboradores de Salud  Pública (foto publicada en La Bandurria en enero del 2004)

 

FOTO DR. NUÑEZ

 

Ernesto Núñez no tenía aún vivienda asignada cuando llegó a San Martín de los Andes y dicen sus allegados, que fue el  emblemático hotel Lacar el lugar elegido.

Claro y como el destino tiene sus planes, como casi siempre una decisión tomada despierta otra historia que estaba detrás de esa puerta de la que hablábamos al principio, llegan también maestras a la zona, y de esta manera arriban al pueblo las hermanas Evangelina y Zulema Acuña.

Sobre ellas podemos agregar que tenían también un bagaje histórico interesante su padre Hugo Acuña fue   el encargado de la Estafeta Postal «Orcadas del Sud», creada por resolución ministerial del 20 de enero de 1904

Era un joven de 18 años cuando recomendado por el Perito Moreno embarcó rumbo a las islas, siendo parte del acto de izado de la bandera nacional en esta tierra rodeada del mar del Atlántico Sur.

Volviendo a Ernesto Núñez cuando llegan las maestras Acuña, se produce una relación amistosa. Zulema le pide en uno de los viajes de Núñez a Buenos Aires que llevara un paquete a otra de sus hermanas, y nuevamente el destino abre otra puerta. Raquel Acuña conoce al joven médico y en 1934 esta relación se convierte en una pareja que residiría para siempre en San Martín de los Andes, donde formaron una familia y tuvieron dos hijas Ana María y Nieves.

imagen de la casa de la familia Núñez en los primeros años

casa-nunez

En un año construyeron la emblemática casa que aún perdura en la calle Cnel. Díaz  a metros de Tte. Gral. Roca. Esta construcción es patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad y es habitada en estos días por uno de los nietos del Dr. Núñez.

Hasta el año 1942, Ernesto Núñez atendió en una modesta casa frente a la plaza Sarmiento propiedad de la familia Martínez y luego el 25 de mayo de ese año se inaugura el edificio de la Asistencia Pública, construido por  Parques Nacionales, con el tradicional  estilo del arquitecto Bustillo. En el mismo predio 30 años después se construyó el actual hospital Dr. Ramón Carrillo.

El edificio sigue estando en pie y activo porque es patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad.

El Dr. Ernesto Núñez atendió a la población de este pueblo de la cordillera. Se trasladó a caballo transitando extensas distancias durante  las epidemias de coqueluche en 1933 y de escarlatina en 1934 y en 1936.

Nada detenía al médico de la cordillera, ni la nieve ni las temperaturas bajo cero. Allá iba el Dr. Núñez transitando los caminos de la Patagonia, esa misma que lo había convocado permitiendo desarrollar su vocación,  con compromiso y amor hacia los demás.

Esa puerta que supo abrir el médico recién recibido, le permitió conocer cuál era su misión en el mundo. No dudó, estuvo atento al llamado y su vocación guió sus pasos. Dejó su huella y por ese motivo hoy Desde el Sur Digital lo recuerda por su impronta de vecino, de profesional y de hombre que habitó estas tierras.

 

 

“Soy solo un hachero” segunda edición

El libro que cuenta la historia de Eberardo Hoepke en la Patagonia, ya está en las librerías con su segunda edición.

La primera tirada que fue presentada el 9 de febrero  en dos meses se agotó, por lo que a partir de junio  las librerías de San Martín de los Andes ya cuentan con nuevos ejemplares.

En este libro su autora Graciela Vázquez Moure, relata la historia de este alemán  que es referente forestal en nuestra  región y fue emblemático en la estancia Quechuquina  cercana al paraje Hua Hum,  Santa Lucía en la Villa Meliquina y Los Peucos en la zona de Junín de los Andes.

Además relata su vida en la Alemania de la guerra, con todas las vivencias que atravesó desde niño.

 

Tapa Libro Hachero completa

 

“Soy solo un hachero” trata de recobrar la historia además de otros pioneros que fueron grandes amigos de Hoepke, por lo que también aborda rasgos de antiguos pobladores que dejaron su impronta en este pueblo cordillerano.

Cuentan con ejemplares Patalibro, Mithos y La Grieta.

Los pueblos originarios celebran el Año Nuevo con el Solsticio de invierno

Vivimos con tradiciones que no nos pertenecen. Ellas llegaron del hemisferio norte y es así que festejamos el año nuevo cuando en realidad el ciclo de vida y de luz empieza a declinar para nuestro hemisferio, el 31 de diciembre.

En verdad son los pueblos originarios del hemisferio sur, quienes han seguido con la tradición de celebrar  la llegada del año nuevo en coincidencia con la llegada del invierno.

Con el solsticio de invierno en este punto, se produce un alejamiento de la tierra respecto del sol. Esa fecha marca el día más corto y la noche más larga del año. Puntualmente, para el pueblo mapuche, en este momento se termina el período de cosecha y comienza una nueva época de siembra.

Pero a partir de ese día las horas de luz empiezan a extenderse, y entonces se concreta el renacimiento del sol, que madurará en verano y decaerá en otoño con su paso hacia la llegada del invierno como es este el caso.

En nuestra región se sabe que hay ceremonias en Río Negro y Neuquen, en las distintas comunidades Mapuche.

En Bolivia la gran ceremonia se realiza entorno a la Puerta del Sol, porque  en la antigua Tiwanaku, en Bolivia, cerca del lago Titicaca, fronterizo con el Perú, para esta fecha se organiza, todos los años una colorida y solemne ceremonia.
En nuestra zona las celebraciones comienzan en la noche del 23 para recibir el 24 con la salida del sol.

“Por aquí paso Neruda”, un nuevo libro que nos sumerge en una parte de nuestra historia

Por Graciela Vázquez Moure

 

El 15 de junio se celebra el día del libro, nada mejor para rendir homenaje a esta fecha que la presentación de una  publicación. Así fue que el lunes en la sala que lleva el nombre de una de nuestras queridas escritoras de principio del siglo 20, Bertha Koessler de la Biblioteca Popular 9 de julio se presentó el libro “Por aquí pasó Neruda”.

Se trata de una edición que convoca varios trabajos relacionados con el inicio del turismo en la zona de Hua Hum, con la industria Maderera y con el paso del poeta Pablo Neruda por ese paraje cuando huyó de Chile en febrero de 1949 con destino a San Martín de los Andes.

Con un excelente prólogo creado por el guardaparque del Parque Nacional Lanín y escritor Ricardo Druck, la publicación es el resultado del Proyecto de Extensión Universitaria de la Facultad de Turismo de la Universisad del Comahue.

 

Gustavo Santos, Ana María de Mena y Pablo Bestard en la presentación

 

presentacion libro

En un salón con una nutrida concurrencia  Pablo Bestard y Ana María de Mena, ambos docentes de la universidad, y el técnico forestal Gustavo Santos quien tuvo a su cargo el capítulo Madereros del lago Lácar, tuvieron a su cargo la presentación.

Asimismo el proyecto permitió conocer el comienzo de la actividad turística en la zona de Hua Hum, y analizar el contexto histórico en el que Pablo Neruda huyó de su país y llegó a la zona.
Ana María de Mena desarrolló tres capítulos: “Los holandeses-Martín Bresler”, “Semblanza de Sergio Schakovskoy”, “Ilpela de paso de los contrabandistas a senda de encuentros”.  Stela Maris Danloy “Hua Hum un agujero en el cielo, paraíso para conocer”,  “Madereros del lago Lácar” fue el relato de Gustavo Santos. Mientras que “La ruta de escape de un poeta chileno de Futrono a San Martín de los Libres” fue escrito por Andreas Doeswijk.

 

 

“Un libro que conmueve”

 

 

imagen libro

Así lo definió Pablo Bestard  al  iniciar la presentación. “Recoge historias de personajes,  el trabajo de la madera y sus textos tienen una línea que se relaciona con la época cotidiana”  dijo además de analizar la identidad del poeta que  adoptó distintos nombres y apellidos.

Porque no hay que olvidar que Pablo Neruda adoptó este nombre para convertirse en un escritor renombrado en el  mundo, y que utilizó también  en su camino político. Pero se llamaba Ricardo Neftalí Reyes Basoalto. Cuando huye de Chile lo hace con un documento falso con el nombre de Antonio Ruiz Legarreta de profesión ornitólogo y podemos agregar que cuando huye del país en Buenos Aires se embarca hacia París con el pasaporte del escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias, debido a su parecido físico la estrategia tuvo éxito.

Gustavo Santos  recordó su  época de mochilero en la zona de Paimún y su sorpresa al descubrir máquinas a vapor enterradas, que se utilizaban para los aserraderos de las primeras décadas del siglo pasado.

La llegada de Parques Nacionales obligó a esta  práctica debido a la imposibilidad de trasladar las máquinas por su gran peso.

“Cuando el hombre interviene el paisaje se convierte en una paisaje cultural” fijo Santos  reflexionando que cuando un modelo económico se pone en práctica no debería borrar las huellas del anterior.

“Es importante saber de donde venimos para lograr la identidad de un pueblo”  expresó el técnico forestal y escritor,   agregando que el trabajo de los madereros está focalizado en  las poblaciones de Ruca Ñire y Chachín, entre otros aportes.

Por su parte Ana María de Mena  habló de sus tres trabajos publicados, desarrollando una semblanza del mítico Martín Bresler, poblador de Quechuquina con una historia novelesca, del ingeniero Sergio Schakovskoj, un hombre que dejó su huella en  la estación forestal de Pucará y con una vida emblemática desde sus inicios en Rusia. Además desarrolló  lo que significa el proyecto La Ruta de Neruda, un recorrido por el paso Ilpela que se corona todos los años con un encuentro de escritores argentinos y chilenos. Tema que tuvo su comienzo en febrero de 1999, cuando se cumplieron los 50 años del paso del poeta por esa zona cordillerana.

El libro es ideal para conocer  un poco más de historia de nuestros ancestros, de la llegada de habitantes que forjaron distintos caminos que siguieron en la senda del trabajo esforzado.

Podríamos culminar con las palabras que forman parte de la nota preliminar de Druck cuando expresa “tomadas de la mano en una imaginaria ronda, las imágenes del pasado se funden con la memoria para abrir una puerta a los sentidos” . Quizás sea la mejor síntesis de este nuevo libro que cuenta una parte de la historia de San Martín de los Andes.

 

Expertos españoles encontraron una bacteria letal en los restos de Neruda. Crece la teoría del asesinato y el poeta espera la verdad

 

Por Graciela Vázquez Moure

Hace  dos semanas se conoció la noticia que tomó relevancia mundial. En la autopsia realizada a los restos de Pablo Neruda  surgió una bacteria que nada tiene que ver con el cáncer de próstata que lo  aquejaba y que en un principio se dijo que era lo que había provocado su muerte el 23 de setiembre de 1973. La muerte del poeta provocó  consternación y sospechas desde un primer momento, porque el deceso se produjo doce días después del golpe de estado que también acabó con la vida de su amigo y camarada Salvador Allende.

La bacteria hallada en un  laboratorio de la ciudad de Murcia en España, es considerada agresiva y  causante de inmediatas infecciones letales.

La investigación que se inició en el 2011 a pedido del Partido Comunista de Chile, culminó con la inhumación de los restos de Neruda enterrados en su emblemática casa de Isla Negra, ante la sospecha de que la muerte se produjo por envenenamiento.

Según consigna la agencia española EFE, “expertos españoles han encontrado en los restos del poeta chileno Pablo Neruda la bacteria «estafilococo dorado», un «elemento extraño», no asociado al cáncer que presuntamente le causó la muerte en 1973, han informado este jueves (por el 28 de mayo) fuentes judiciales.”

El hallazgo es el resultado de pericias practicadas en el Centro de Ciencias y Técnicas Forenses de la Universidad de Murcia, realizadas en el marco de la investigación del juez  chileno Mario Carroza, con el objetivo de esclarecer las causas exactas de la muerte.

Según el informe de los expertos, liderados por el catedrático español Aurelio Luna Maldonado, en las pericias se encontraron además otros dos elementos, pero que sí están relacionados con el cáncer de próstata «diseminado y con un proceso de tipo infeccioso» que Neruda padecía desde varios años antes de su muerte.

El juez Carroza busca esclarecer si Neruda, fallecido en una clínica de Santiago el 23 de septiembre de 1973, murió a causa del cáncer o si su deceso fue inducido por terceros mediante algún elemento extraño a los fármacos que se le suministraban por su enfermedad.

Recordamos que Neruda murió en la misma clínica en que falleció el ex presidente chileno Eduardo Frei, quien todo indica que fue asesinado por una sustancia que fue incorporada en su cuerpo.

Sospechosamente el mismo equipo médico que atendió a Frei es el que atendió al poeta chileno.

Manuel Araya el chofer de Neruda es clave en  esta historia

Matilde Urrutia y Neruda en Isla Negra

pablo-neruda-e-matilde-urrutia-isla-negra-cile

 

Las afirmaciones del chofer de Neruda Manuel Araya, manifestadas a  la revista mexicana Proceso hicieron que el partido comunista chileno presentara la denuncia.

Araya dijo que el poeta, fallecido días después del golpe militar que encabezó Augusto Pinochet, había sido envenenado por agentes de la dictadura mediante una inyección que le fue suministrada en la clínica en la que estaba ingresado.

Lo sintomático que despierta aún más dudas sobre la repentina muerte, es que un día después el 24 de setiembre, estaba todo programado para que Neruda fuera sacado del país para que se exiliara en México.

En noviembre de 2013 un grupo de expertos chilenos y extranjeros que realizaron las pericias científicas a los restos concluyó que Neruda no había muerto envenenado, pero aun así el juez  Carroza no dio por cerrada la investigación por considerar que los resultados no eran concluyentes,  y ordenó los nuevos peritajes que ahora dan esta novedad del hallazgo de una bacteria letal: Estafilococo dorado, una bacteria no cancerígena

Esta bacteria, considerada agresiva y con frecuencia mortal, es una causa importante de infecciones generalizadas.

El  nuevo informe,  de los peritos no incluye conclusiones, «ya que pensamos que debe debatirse en el panel de expertos» dicen.

El cuerpo de Neruda estuvo desde su muerte en un nicho del Cementerio General de Santiago, hasta después de la recuperación de la democracia en Chile, en 1990, cuando cumpliendo su deseo fue trasladado y sepultado en su casa de la localidad costera de Isla Negra, junto a su esposa Matilde Urrutia.

Una semana antes de conocerse el informe de los peritos  la Fundación Pablo Neruda pidió que los restos sean devueltos a su sepulcro de Isla Negra, por considerar que «ha pasado un tiempo más que prudencial» para que «vuelva a descansar en paz».

Es extraña la reacción del sobrino nieto de Neruda, Bernardo Reyes, quien manifestó que la investigación tiene más que ver con un interés político o de protagonismo personal que con descubrir una verdad. «Habiéndose realizado todos los exámenes, ¿dónde está el impedimento para devolver los restos? Esto ha sido algo bochornoso para la figura de Neruda. No merece estas mediocridades»,  dijo en declaraciones públicas.

Los tremendos recuerdos de la dictadura

El chofer de Neruda en cada entrevista que le han realizado manifestó momentos aterradores y su relato se convierte en crucial cuando manifiesta los días previos a la muerte del poeta.

En las historias están presentes  los allanamientos, los gritos y el miedo que experimentaron tanto Pablo como Matilde, incluso en uno de los viajes en ambulancia que lo trasladaba a la clínica, donde fueron detenidos por el ejército y requisados  sin importar la situación del poeta y sabiendo muy bien de quién se trataba.

“Dos días después del golpe del 11 de septiembre, llegó un camión con más de cuarenta militares a revisar la casa de Isla Negra. Un capitán subió a la pieza y le dijo a Neruda que buscaban armas. El vate, con tristeza, miró por la ventana y vio cómo excavaban su jardín y cómo la bota militar aplastaba el país que tanto amaba. El terror comenzaba a ser insostenible” dice en una entrevista realizada por la revista Ñ.

En cuanto al viaje a México cuenta que fue el 19 de septiembre cuando todo estaba listo para el viaje de Neruda,  pactado con el presidente de este país y su embajador en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá. Araya, Matilde Urrutia y el poeta partieron rumbo a Santiago. El destino era la Clínica Santa María para evitar que Neruda corriera más riesgos en la casa de Isla Negra. Según Araya, el escritor  depositó todas sus esperanzas en una mejoría en México.
Y relata entonces el hostigamiento que sufrieron en ese traslado a la Clínica Santa María. Matilde,  acompañó al poeta en la ambulancia que pidieron, y de cerca los seguía Araya en un auto Fiat 125 de color blanco, que habían comprado un mes antes. Desde el golpe, la ciudad y las carreteras estaban completamente militarizadas. Durante el viaje fueron hostigados e interceptados cada dos kilómetros para ser registrados.
Araya no se olvida de la parada en Melipilla. “Hicieron bajar de la camilla a Neruda para revisarlo con la excusa de encontrar armas. A don Pablo lo movían como un muñeco, él pidió clemencia. No hubo caso”. Llegaron a la clínica rozando el toque de queda y Neruda quedó internado en la pieza 406. Al día siguiente, el poeta siguió pasando en limpio algunos poemas con Homero Arce, su corrector. Insistía en seguir viendo las noticias en la televisión, pero Matilde ordenó que se la llevaran. Lo protegió de toda verdad: sus casas asaltadas, el asesinato de Víctor Jara y el vertedero de cadáveres en que se había convertido el río Mapocho.
El poeta les pidió a Manuel y a Matilde que regresaran a Isla Negra en busca de ropa y libros.

Sigue reprochándose haberlo dejado solo el 22 de setiembre.

“Fue un error, no debimos dejarlo solo al cuidado de su hermana Laura: ella no veía bien.” Mientras buscaban las cosas, una empleada de la Hostería Santa Elena, les llevó un ominoso recado. “Dice don Pablo que se vayan urgente, alguien lo inyectó en el estómago mientras dormitaba”. Parte de este testimonio es corroborado por Matilde Urrutia en su libro Mi vida junto a Pablo Neruda. “Sonó el teléfono. Era Pablo. Me pedía que regresara inmediatamente: ‘no puedo hablar más’, me dijo. Yo creí que había pasado lo peor; en forma afiebrada cerré la valija, y me puse en camino. Lo van a detener, pensé casi enloquecida. ‘Tenemos que ir lo más rápido que pueda’, le dije al chofer. No sé cómo no nos matamos”. Manuel corrige un detalle de esta versión: “En ese tiempo ya habían cortado el servicio telefónico y los mensajes los recibíamos a través de la hostería”.
Araya cuenta que llegaron a la Clínica, bajó las maletas de Neruda y las dejó en el auto diplomático que lo llevaría al aeropuerto. Subió a la habitación, vio al escritor con la cara rojiza y con un pinchazo en el abdomen, una mancha que se extendía como ocurre con la picadura de un mosquito. Mojó una toalla para tratar de bajar la fiebre de “Pablito”. Recuerda que entró un médico a la habitación. “Era moreno y de bigotes, me dijo que tenía que comprar un medicamento, una receta que decía Urogotán y me indicó que la podía encontrar en una farmacia de la calle Vivaceta”.
Cuando Manuel  tomó la calle Balmaceda y cuando iba llegando a su destino, lo detuvieron dos autos, que lo emboscaron, uno adelante y otro atrás.
– ¡Huevón! ¿Eres el secretario de Neruda? –gritaban mientras lo abofeteaban–. ¡Contesta!
Araya terminó en el suelo, con golpes y un disparo directo en la pierna izquierda.
“¿Cómo sabían que era yo? – se pregunta- Siempre he creído que desde la clínica estaban coludidos con la gente que me detuvo”.
Después de estar detenido en una comisaría, a la medianoche fue trasladado al Estadio Nacional. Fue torturado e interrogado sobre el paradero de dirigentes comunistas. No cesaban las patadas ni los puñetazos. “No los conozco, no sé de qué me hablan.” Neruda le había advertido una vez que lo iban a castigar por haber trabajado como su asistente, que le preguntarían por “los compañeros” y le pidió que aunque le sacaran los ojos, nunca dijera nada, relata a la revista Ñ.
Seis días después, fue el cardenal Raúl Silva Enríquez, encargado de resguardar a los perseguidos de la época, quien lo encontró y pidió atención médica para él. “El curita me dijo que don Pablo había muerto a las diez y media de la noche del 23 de septiembre. No lo podía creer”. Araya estuvo detenido 45 días. Sus torturadores lo liberaron en noviembre.

 

Entre sueños y sonrisas

feliz puerto

Volviendo a Pablo Neruda, su chofer, Manuel Araya en las entrevistas realizadas cuenta que ha soñado con el poeta y relata el final del sueño en el que Neruda está presente
“Ah, a Pablito lo veo sonriendo- dice-.   Lo escuché clarito, me dijo: ‘Manuel parece que llegamos a un feliz puerto’”.

 

Federico Graef: “Su vida no fue ni una invención ni un sueño de inmigrante”. El refugio que quedó como emblema de su paso por San Martín de los Andes

Por Graciela Vázquez Moure

 

Su historia se transformó en un ícono de un deporte que pasó a ser el eje de una comunidad cordillerana. Su vida no fue ni una invención ni un sueño de inmigrante.

Es que la práctica del esquí en San Martín de los Andes, tuvo  un personaje central en la década del 40. Un alemán que llegó a  este pueblo  y no solo dejó su huella como amigo y vecino, sino que dejó las pistas del cerro Chapelco donde desde 1974 se centra la actividad invernal.

Federico Graef   era  geólogo y   fue quien delineó  las pistas, estos caminos que fueron surcados luego por los amantes de la nieve, del invierno y del deporte en el cerro Chapelco.

El inició el club de esquí cuando existía  un club de andinismo, otro de esquí y  un tercero que era un club social y deportivo que se llamaba Independiente. Don Federico, logró fusionar esas instituciones, y  así se fundó  el Club Lácar.

En la década del 20   fue parte de la comisión de  la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos en Buenos Aires.  Su  participación en esta institución y sus contratos con empresas petroleras, hicieron que recorriera el país como geólogo. La Patagonia lo cautivó y se radicó en San Martín de los Andes cuando ya dejaba su actividad  profesional.

 

(Foto histórica expuesta en la muestra Así era mi pueblo)

 

asi era mipueblo  dos graef

Fue  un patagónico por adopción, después de haber recorrido el  sur haciendo   estudios  basados  en la explotación petrolera en Comodoro Rivadavia,  llegó a San Martín de los Andes y fue quien sugirió en  1946 construir un refugio en el cerro Chapelco.

La decisión fue no sólo por considerarlo un lugar estratégico para las travesías veraniegas, sino también como albergue de esquiadores. En aquellos tiempos los jóvenes del pueblo subían a esquiar al cerro y trepaban a pie la montaña, ya que no existían medios de elevación. Llegaban cansados y fue así como en la cota 1720 del cerro Chapelco,, Graef decide construir un refugio de montaña que se hizo en forma conjunta con quienes subían a disfrutar de la nieve.

Se inauguró en el año 1948. Desde entonces permanece con su construcción típica de refugio de montaña y es patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Su historia es muy particular, porque Federico Graef,  en un momento de su vida cuando tenía 60 años  comenzó a sentir molestias en el estómago y un médico en Buenos Aires le diagnosticó un tumor. El diagnóstico fue poco alentador porque era maligno.

(foto expuesta en la muestra histórica Así era mi pueblo- Museo Primeros Pobladores- En la izquierda Federico Graef)

asi era mipueblo 011

Don Federico le preguntó cuánto tiempo le quedaba de vida y el médico le respondió que solo dos años.

Al conocer San Martín de los Andes  debido a su trabajo, había decidido que en el momento de su retiro viviría en este pueblo cordillerano. Así fue que se radicó en la década del 40.

Muy lejos de desanimarse don Federico  decide vivir cada día disfrutando de la naturaleza.

Así se relaciona Graef  con todos los jóvenes que fueron luego parte de un grupo entusiasta que subía todos los fines de semana a Chapelco,   a pesar del esfuerzo que representaba remontar la montaña después de cada deslizamiento desde la cumbre. Fue así que construyeron por su  iniciativa un refugio en la cota 1720 y le pusieron el nombre de Graef por ser el impulsor del esquí,  determinar las pistas y decidir el refugio que los albergaba.

Primero se construyó un solo ambiente donde se colocaron cuchetas   que  permitía albergar en pleno invierno  o en verano,  a los grupos  que llegaban al cerro. En momentos más crudos del invierno el refugio desaparecía bajo la nieve, por eso se instaló un mástil con una pala atada a lo alto, para ubicarlo, como una ingeniosa medida de quienes lo habían construido.

Después se agregaron otros ambientes con una galería cerrada, y se colocó la torre que permitía el acceso a diferentes niveles, y escapaba de la nieve. Esta parte de la construcción se constituyó en emblemática.

Durante años estuvo olvidado pero luego se recuperó a través del Club Lacar y esquiadores pioneros, se lo rescató y es patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad.

4303954826_a495790563

Sobre el diagnóstico del médico que le dio la tremenda noticia,   podemos decir que pasó desapercibido en su vida, porque Don Federico vivió hasta los 96 años. Fue  increíble  como su ánimo y su decisión de vivir la vida en la naturaleza le cambió ese destino anunciado.

Cuando llegó la vejez, Federico Graef decide retornar a Alemania donde falleció.

Había residido treinta años en nuestro país, y podemos decir que escapó a la construcción del mito que se  delineó alrededor de muchos pioneros de San Martín de los Andes, porque como decía al comienzo su vida no fue una invención ni un sueño de inmigrante.

 

Foto del refugio en la actualidad- Santiago Gaudiorefugio graef santigo gaudio sg_chapelco08

 

 

Filman documental sobre la orquesta “Musicantes”

Por Graciela Vázquez Moure

Recuerdo que hace ocho años era un proyecto que comenzaba a ponerse en marcha

Y también recuerdo  la alegría de quienes serían coordinadores y profesores  de los niños y niñas que formarían parte de la orquesta,  cuando una tarde en la Escuela 352, en la Vega Maipú,  se recibieron los primeros instrumentos latinoamericanos.

La propuesta enmarcada en el proyecto social Andrés Chazarreta proveniente del gobierno nacional, empezaba a concretarse.

 

 

 

entrega_instrumentos_musicales0072

Heber Lòpez y el Chango Soria, mentores del proyecto presentado que dio origen a la orquesta municipal Musicantes, el día que se recibieron los primeros instrumentos.  (foto Santiago Gaudio- )

 

Así fue creciendo esta orquesta que no solo congrega a los chicos y chicas que están comprometidos con el grupo sino que además sumó a las familias que han colaborado en cada uno de los desafíos.

Hace unos días culminó el encuentro de orquestas, al que asistieron de distintos lugares de la Patagonia, y ahora una nueva idea se pone en marcha.

Perfil Liber Menghini

Liber Menghini

Se trata de un documental que comenzó a filmarse esta semana última de mayo, en el que a partir de este viernes  y durante ocho días, los cineastas Líber José Menghini y Jorge Menghini Meny, llegados  desde Buenos Aires comienzan a filmar un documental sobre la Orquesta Musicantes, en el marco de un proyecto que incluye filmar las orquestas infantiles del Programa Social Andrés Chazarreta, dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación. La primera película contó la historia de la orquesta El Tambo, de La Matanza y la segunda narrará la de Musicantes, en San Martín de los Andes.

Jorge Menghini

Perfil Jorge Menghini 1

Durante los días que estén en nuestra ciudad, Líber y Jorge realizarán entrevistas y registrarán ensayos, paisajes y conciertos de Musicantes, de sus profesores, alumnos, referentes, padres y madres, para llegar al corazón del ser de este proyecto sociocultural, que de alguna manera será la muestra de otras tantas orquestas de la Patagonia Argentina.

Además el viernes  desde las 20.30 horas, en el Salón Municipal, en el marco de la realización del 8º Encuentro Regional con los nuevos intérpretes y creadores de la Música de Raíz Folklórica Argentina, Generación XXI, registrarán una presentación de Musicantes.

Los cineastas ya conocen a Musicantes, pues en el 2010 produjeron el documental “Trabún, Encuentro de los Pueblos”, donde trabaron amistad entre otros con Heber López y el Chango Soria. Pero también cuentan que eligieron realizar una película sobre Musicantes porque “desde lo artístico, Musicantes tiene un repertorio de música popular latinoamericana que aborda  especies y ritmos únicos, una metodología de enseñanza basada en la transmisión oral y una identidad cultural con influencia andina y mapuche”.  También incorporarán al documental a la flamante orquesta Wenu Mapu, integrada por niños y niñas de la Escuela 161, del paraje Payla Menuko.

Líber José Menghini y Jorge Menghini Meny, cuentan entre sus antecedentes la realización de “Bolivia entre ricos y pobres”, “Trabún Encuentro de los pueblos”,   “Orquesta El Tambo” y numerosas realizaciones breves. Líber también realizó “Entre cartones” y Jorge “Uruguay Elecciones 2009”. Actualmente tienen en proceso de edición un documental filmado en Brasil y otro grabado en Uruguay.

 

 

 

Exitoso final en Payla Menuco del Encuentro de Orquestas Latinoamericanas

La escuela 161, del Paraje Payla Menuko, sede de la orquesta Wenu Mapu, fue el lugar elegido para realizar el cierre de este hermoso Segundo Encuentro de Orquestas Latinoamericanas de la Patagonia, que se realizó desde el pasado 22  de mayo, en San Martín de los Andes. Allí compartieron palabras de reflexión, juegos, un almuerzo y se entregaron presentes a los participantes que llegaron desde Esquel (Chubut) y de Lamarque (Río Negro) y que coincidieron en expresar que regresan a sus ciudades con el corazón más abierto y repletos de música compartida.

El Encuentro fue éxito y transitó numerosos momentos de aprendizaje, intercambio y presentaciones. Las primeras de ellas fueron en las escuelas 86 y 352 de la Vega Maipú, donde se presentaron en ambos turnos las cuatro orquestas Wenu Mapu, Pú Pichikeché, Espíritu Andino y Musicantes, brindando conciertos didácticos, que disfrutaron los  alumnos y docentes de dichos establecimientos.  El sábado por la mañana se realizaron distintos talleres entre los 150 chicos y chicas participantes, divididos por instrumentos, donde a través de juegos compartían saberes y música.
A la noche fue el momento de la Gran Peña Concierto de cierre en un gimnasio Chango Soria colmado de  familias que se acercaron a escuchar a los pequeños, y cuyo momento más trascendente fue cuando juntos, los integrantes de las cuatro orquestas, sobre el escenario, interpretaron juntos el huayno popular Cinco Siglos.  En esta oportunidad, es de destacar la actuación de los pequeños músicos de Wenu Mapu, que pasaron de muy buena manera los nervios de su primera peña en el escenario mayor.
El nivel musical de los arreglos presentados esa noche estuvo a la altura del encuentro, así como los chicos y chicas de Musicantes que hicieron de anfitriones de las orquestas visitantes y coordinaron varios aspectos de la organización general: prensa, presentaciones y guías.  Los padres y madres de la orquesta organizadora volvieron a mostrar el compromiso de siempre para este proyecto cultural que crece cada año en San Martín de los Andes.
Sin duda que este encuentro ha fortalecido a cada una de las orquestas participantes, pero también al Programa Social Andrés Chazarreta, que encuentra en la Patagonia un recorrido de raíces profundas.
Este Encuentro de Orquestas contó con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, de la Secretaría de Cultura, Educación y Deportes de esta localidad, de ATEN Seccional San Martín de los Andes y del programa Construyendo Risas.
Fotos: Emilia Sorrentino 
 

 

A 20 años de la muerte de don Jaime de Nevares un nuevo libro lo recuerda. El autor, el padre Fernando Barrufet, fue testigo de la vida del obispo neuquino

Por Graciela Vázquez Moure

 

Conoció a Don Jaime de Nevares en Valencia, donde nació y  comenzó sus estudios como sacerdote de la orden de los Salesianos. Llegó a Neuquén el 12 de mayo de 1970 y desde ese momento estuvo durante 22 años junto a quien era el obispo de la provincia.Los primeros cinco años como secretario del obispado.

De Nevares fue el primer obispo de Neuquén y quien  estuvo más tiempo en el obispado, el lapso de tres décadas fue suficiente como para ubicarlo entre los hombres  que quedaron plasmadas en la historia. Crea la diócesis de Neuquén el papa Juan XXIII, y lo designa obispo en 1961.

Estuvo en el Concilio Vaticano II, y fue poco después que viajó a Valencia y en esa oportunidad conoció al padre Fernando Barrufet, quien estuvo  cerca de este hombre que se destacó por sus valores espirituales, sociales y políticos, porque fue consultado por los sectores más  cercanos al poder y fue entre otras cosas, fundador de la Asamblea  de los Derechos Humanos y miembro de la CONADEP.

El martes 19 de mayo se cumplen 20 años del fallecimiento de Don Jaime y es el día elegido para presentar  en San Martín de los Andes,  el libro “Don Jaime de Nevares el ilustre vecino”, su autor es el padre Barrufet, quien  conoció profundamente a través del cargo de secretario del obispado,  a de Nevares con quien compartió la mesa diaria, los proyectos y los grandes desvelos del obispo ante las injusticias que diariamente veía.

En el año 65 terminó el concilio y de Nevares viajó a España, en Valencia conoció al padre Fernando cuando daba clases en un colegio y allí existió el acuerdo de que cuando terminara sus estudios  de teología viniera a Neuquén.

“Viajé en el año 67 y cuando terminé mis estudios en Córdoba viajé a esta provincia,  desde el día que llegué me dijo que quería que fuera el secretario del obispado, estuve cinco años y dos meses viviendo en ese lugar” cuenta  en  diálogo con Desde el Sur digital, quien desde el 2011 es párroco de la parroquia San José de nuestra ciudad.

En esta relación tan profunda y que el destino propició, el sacerdote logró un conocimiento y un afecto especial por el obispo neuquino.

“El primer libro que se escribió sobre don Jaime fue el que hizo el padre Juan San Sebastián, quien lo  conoció  desde niño. Cuando se retiró del obispado el padre San Sebastián lo llevó a la parroquia donde él estaba e incluso murió atendido por el  Padre Juan” expresa  el padre Fernando, en un relato que muestra esta unión de personas que desde el alma estuvieron cerca de quien fuera el más emblemático obispo de Neuquén.

Hay varias publicaciones que cuentan la vida de don Jaime,  el de San Sebastián y de Capitanio, el que se presenta el 19 de mayo  este último,  tiene una historia especial, es que se trata de la vivencia de Barrufet, tan cercana a de Nevares.

El libro fue escrito hace años, justo ahora se cumplen los 20 años de la muerte del obispo  y se cumplieron los 100 años de su nacimiento, y el equipo pastoral de la diócesis  fue quien propuso la publicación de “Don Jaime de Nevares, el ilustre vecino”.

 

don jaime joven


DSD- ¿Qué cuenta en este libro padre Fernando?

F.Barrufet-  En el primer libro que se escribió sobre él, se hablaba mucho de la figura de Don Jaime, en este libro yo quise marcar la relación con los sacerdotes de la primera época de su obispado.

Porque vivencié que había un problema social y Don Jaime salía, pero antes se relacionaba con los sacerdotes que estábamos con él, nos daba participación en todo, abría la puerta del escritorio y me decía “vení que quiero consultarte algo, y que el obispo me consultara a mi siendo tan joven, era impactante. Esto es lo que cuento, anécdotas que incluyen a algunos sacerdotes también. Su relación con nosotros y su compromiso social.

 

-El obispado de Jaime de Nevares fue el más extenso, 30 años y dejó su huella.

-Si en la provincia es el que más tiempo estuvo, luego fueron lapsos de diez años.

 jaime-de-nevares.jpg tres

-Por qué fue tan emblemático Don Jaime, le tocó el período más oscuro de la realidad argentina con la dictadura, vivió situaciones de riesgo, sin duda su actividad social pienso, ayudó a mucha gente. Tiene que ver con toda su trayectoria o con su humildad.

-Yo creo que él recorrió la provincia ni bien comenzó en el año 60. Llegó muy conmovido por todo lo que había visto, por la pobreza. Pidió el Martín Fierro, y lo leyó. Llegó a Zapala y escribió una carta pastoral siguiendo lo que decía el Martín Fierro. Destacaba cómo cien  después de escrito este texto,  pasaba lo mismo en la provincia, pobreza y postergación.  Luego  organizó varios comedores infantiles. Luego vinieron las huelgas del Chocón en esa década,  intervino hablando con autoridades incluso con quien era presidente de facto del momento. Además tenía muy buena relación con las comunidades mapuche. Lo nombraron  “Peñi”, hermano, salió la cosa al revés él quería que los “huincas” aceptaran como hermanos a los mapuche y fue al revés. La comunidad Hayquillan, de Colipilli, fue quien le dio esta distinción.

-Se mezcló mucho siempre su vocación religiosa, esa condición conciliadora para los conflictos sociales y este lado político. Cómo se hace para que esos tres ejes se unan sin ser efectista y tener el equilibrio justo.

-Vivir  la fe cristina es el compromiso concreto. Jesús dice tres ejemplos para que los que estamos en esta vocación comprendamos. Ustedes son como puñados de levadura que una mujer mete en la masa, ustedes son como la sal de la tierra, son como la luz, que brille la luz de ustedes frente a la gente, para que vean las buenas obras que realizan y que dignifiquen a Dios. Nosotros tenemos la obligación y el derecho como curas de meternos en lo social, de defender la vida y comprometernos. La mayoría de los santos se jugaron por el compromiso social.

-Cómo definiría a don Jaime de Nevares

– Mira, al final de  su vida le preguntaron ¿usted es comunista? Y respondió “no, yo soy cristiano”.

 a caballo

-Qué siente usted ahora padre Fernando con la presentación de este libro, que comenzó hace décadas.

– Yo empecé a escribirlo cuando don Jaime cumplió 75 años en 1990,   había mucho revuelo entre nosotros porque él había renunciado ante el papa Juan Pablo II, al obispado, se había cumplido su tiempo,  yo ese mismo día empecé a escribir algunas cosas, el falleció a los 80 años. Así que es el resultado de ese momento en que lo inicié con todos los recuerdos y ahora que se presenta, pasaron  25 años. Sin duda es mucho tiempo y el libro cuenta muchas cosas que sucedieron desde la década del 70 cuando comencé a estar a su lado.

Don Jaime con jp II

 

-Qué edad tenía cuando llega a la Argentina padre?

– Tenía  25 años, ya conocía a Don Jaime y  el motivo de venir a Argentina fue ese contacto que tuve en 1965. Siempre desde niño había querido ser misionero, quería irme a Molokai, en Africa, donde el padre Damián Veuste había fundado un leprosario y terminó contagiado de esa enfermedad, ahora es santo. En mi casa recibíamos una revista donde se hablaba del padre Damián, pero no pude, me ofrecí para ir a la India y justo prohibieron la entrada de misiones, luego busqué ir a Filipinas y justo conocí a don Jaime, me habló de Neuquén y bueno acá estoy desde el año 70.

 

-¿Se sintió reconfortado con esa decisión?

– Si mi sueño era venir a la cordillera y estar con los mapuche, don Jaime me dijo: “no tienes que ser secretario” no me gustó mucho, pero eso me ayudó a conocer a los sacerdotes, a la diócesis y sin duda tenía que estar a su lado.

 

-¿Qué significa para usted presentar este libro?

-Si te digo sinceramente ha sido un apuro. Porque nunca estuve en una presentación y bueno se hizo en la ciudad de Neuquén y ahora en San Martín de los Andes. El libro aporta  más datos de quien fuera nuestro primer obispo, lo siento como un aporte a su imagen desde mi vivencia personal.

 

Nota de redacción: el libro “Don Jaime de Nevares, el ilustre vecino, del padre Fernando Barrufet se presenta el 19 de mayo a las 20hs, en la Parroquia San José-