El cambio climático llegó para quedarse. Las condiciones del planeta demuestran cada año mayores riesgos para la vida, en aquellas zonas que por un lado son castigadas con tormentas furiosas, descargas eléctricas nunca vistas, tornados que superan la media normal y todo tipo de expresión de la naturaleza que alarma.
Las inundaciones por un lado y la sequía extrema por otro, son temas recurrentes en distintos puntos de nuestro país-
La Patagonia tuvo un verano y otoño seco, contradiciendo todas las predicciones que anunciaba la presencia de la corriente de El Niño en el Pacífico, que ya está en retirada pero que se sabe que una vez que ésta se va, entra la de La Niña, que pronostica períodos más secos.
La Autoridad Interjuridiccional de Cuencas de Neuquen, anunció un plan de contigencia, debido a los cauces de los ríos, que muestran un nivel que se dio en año 1999, año de sequía y verano ultracaluroso.
Las lluvias se precipitaron en la zona del valle, pero el verano y el otoño en la cordillera, como decíamos, fue seco. La nieve acaba de llegar a la zona de la cordillera, con retraso y acompañada por lluvias tenues. La falta de agua en la zona cordillerana preocupa porque como se sabe nacen los cauces que producen agua para Río Negro y Neuquén. Justamente desde la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) creen que de no mejorar las condiciones “apenas” alcanzará el agua para llegar a marzo. Noticia preocupante, para la población de toda la zona.
Es por ello que Elías Sapag, titular de la AIC, informó que presentaron un plan que tiene cuatro puntos preventivos: horas de máquina para canalizar y asegurar las tomas de agua; bombas auxiliares para la captación en los ríos; la construcción de espigones y obras de defensa y controles ambientales a la salida de las plantas de tratamiento cloacal y en las bocas de captación.
“No existe en lo inmediato una situación de riesgo. Tenemos al Limay con 250 metros cúbicos por segundo (m3/seg) y al Neuquéncon 65 m3/seg. Sí, es cierto que existe un déficit porque al Limay le sacamos 250 m3/seg y le entran apenas 100 m3”, explicó Sapag a uno de los diarios regionales.
Desde la AIC indicaron que actualmente las cuencas de la región está en un 30% de la media que suelen tener para esta época. Si bien las nevadas ayudarán cuando se produzcan los deshielos de primavera, esperaban que el clima acompañara con algunas lluvias en la zona de cordillera y así reforzar los caudales ante nuevas eventualidades.
Aseguró que principalmente se están padeciendo las consecuencias de un año “seco”. “Mientras no tengamos un año extraseco estaremos en condiciones de poder garantizar el abastecimiento”, dijo. Sin embargo reconoció que hubo mayor generación eléctrica, por lo que se turbinó más agua y esto casó bajantes en los embalses.

En San Martín de los Andes, mientras haya nevadas el Quilquihue es privilegiado
Desde el Sur Digital.com.ar, consultó con el Gerente técnico de la Cooperativa de Agua Potable de San Martín de los Andes, quien dio un panorama tranquilizador.
Alejandro Echaniz, expresó que mientras nieve, el Quilquihue y los ríos de la región son privilegiados, y que no peligra el abastecimiento de agua para la población.
Las conexiones suman ya 8.600 y según indicó la nieve que caiga en los próximos días y en agosto, es fundamental para mantener el caudal.
“Tuvimos un verano seco y mayo y junio en iguales condiciones, las nevadas llegaron tarde, pero esperamos que sigan produciéndose para que se trasnforme en agua en la primavera y el verano, con una nevada normal lentamente suben los caudales” destacó Echaniz.
Indicó además que de acuerdo a sus registros, el último fue el verano más en la región en los últimos 80 años, y el otoño no mejoró las condiciones, por lo que el invierno es trascendental para el caudal de los ríos de la región cordillerana.
Más allá del abastecimiento que por ahora no es pesimista, el cambio de mentalidad y de conciencia con respecto al uso y cuidado del agua potable, es fundamental sobre todo cuando el abastecimiento se restringe debido a condiciones climáticas que están fuera del control de quienes habitamos la región.