Por Graciela Vázquez Moure
Desde el jueves que están en asamblea, no se recogen los residuos y la situación se tensó en esta semana.
Todo comenzó cuando el Concejo Deliberante dio a conocer el cobro de horas extra de quienes trabajaron durante la cuarentena.
La realidad es que el Municipio no está en condiciones de afrontar sus compromisos debido a la baja recaudación que tiene desde el mes de abril en adelante, cuestión que se profundizó en estos dos últimos meses.
Si uno se pone en el lugar de los trabajadores que salieron cada día a cumplir con su trabajo de recolección, de limpieza, de desinfección y de mantenimiento de la ciudad, cuando el resto permanecía en su casa, algunos con teletrabajo y otros no, y de todas maneras cobraban su sueldo, la situación cambia. Los hemos visto a los recolectores las primeras semanas cubriendo su trabajo sin faltar un solo día, echando lavandina en cada bolsa que levantaban. Los contenedores estaban impecables y la ciudad también.
Entonces la retribución en ese caso y en esos casos, no era tan injusta. Pero la situación explotó al conocerse públicamente la realidad.
Además de los atrasos justamente en las horas extra, realidad que no asombra porque el país está quebrado, tocando fondo y con un futuro poco alentador, piden otras cosas que quizás podrían ser negociables.
En la semana la actividad empezó a caer, se notaba en las plazas no solo que no estaban limpias, sino que algunas tenían residuos desparramados, todo un símbolo.
Y así el viernes fueron al Concejo Deliberante y expusieron su reclamo, fue en la zona de estacionamiento debido al aislamiento obligatorio. Los recibieron las autoridades del legislativo local.
Reclaman:
– Falta de actualización del salario
– Rechazo del pago en cuotas del aguinaldo
– Falta de entrega de la indumentaria 2020
– Deuda de entrega de leche hace varios meses
– Pago de horas extras adeudadas desde el inicio de la pandemia
– Viáticos adeudados e incumplimiento de los protocolos establecidos en dependencias municipales.
El reclamo frente a los concejales, no deja de ser justo, lo que uno se cuestiona en este caso es que quizás deberían evaluar los dirigentes gremiales que llevan a cabo la protesta junto a los trabajadores, que son hoy un sector afortunado por cobrar un sueldo, cosa que un gran porcentaje de la población no tiene, que saben que cuentan con trabajo, realidad que un gran porcentaje de la población solo tiene incertidumbre y no sabe si lo perderá, si volverá a tenerlo aquél que no trabaja, que vive en estos días con ayuda que brinda el Municipio o con 10 mil pesos que cobran del IFE, así podríamos enumerar otras realidades.
Que cada día cierran más comercios y dejan sin trabajo a los empleados y a los dueños sumergidos en un tremendo dilema. Un pueblo turístico que no sabe cuándo entrará en acción, en fin la lista es extensa, quizás con más puntos que el acta que entregaron los trabajadores municipales a los concejales.
Tal vez recapaciten o el intendente Saloniti reciba algún salvataje de la provincia, y de apoco los puntos reclamados puedan ir cumpliéndose.
Es un momento gravísimo, el más grave de la historia de nuestro país y del mundo, incluso supera a los tiempos de guerra, y podemos citar a Freud para concluir: “la ansiedad es la inquietud por el por-venir”, nada más acertado para estos tiempos que corren.


