Por Graciela Vázquez Moure
Fue el coronel Jorge Rohde quien tuvo a su cargo las palabras principales en el momento de colocar la piedra fundamental, en esa mañana del 4 de febrero de 1898 cuando se concretó la fundación de San Martín de los Andes.
Dijo el militar quien además fue quien delineó las calles del pueblo cordillerano “(…) este pueblo de San Martín de los Andes, surge a la vida con auspicios excepcionales, favorables y halagüeños, No solo lleva por nombre el apellido del héroe argentino y libertador de Chile, sino que una posición geográfica extraordinariamente bella y ventajosa. Situado en un punto estratégico de la vasta y fértil región de los lagos andinos, tiene vía fluvial cercana del Atlántico y comunicación inmediata a través de los lagos y ríos que nos unen al Pacífico”.
Rohde además vislumbró ese destino turístico que esta comarca fue delineando con los años, cuando dijo en plena fundación “(…) sino parece que la misma naturaleza ha querido predestinar esta región para que sirva de lazo de unión entre dos grandes océanos y entre dos grandes pueblos que han sido y serán hermanos”.
Imagen de las primeras décadas del pueblo
El militar no dejó de señalar que esta fundación era el comienzo del progreso y que sin duda el límite que imponía salvaba el territorio imponiendo la soberanía argentina.
La historia cuenta que la zona del lago Lacar corría serio peligro de ser atribuida a Chile, debido a las divisorias de aguas, ya que el lago Lacar desemboca en el Pacífico.
Siempre es bueno recordar que fue el Tte. Cnel. Celestino Pérez, quien tuvo a su cargo la fundación, ante la ausencia del Gral. Rudecindo Roca que se encontraba en las termas de Lahuen Co. Esto ha provocado discusiones, que pusieron en debate quién es realmente el responsable de este acto trascendente, si quien decidió la operatoria militar o quien estuvo presente en el momento de la firma del acta de fundación.
Desde ese momento San Martín de los Andes comenzó un desarrollo en el que españoles, franceses, holandeses, italianos y criollos, llevaron adelante avances, en un territorio que no estaba desierto porque en él vivían los integrantes del pueblo Mapuche, comandados por el cacique Abel Curruhuinca.
Comenzaron así las instituciones, las usinas precarias pero que daban luz en las pocas horas de la noche, los molinos harineros, los aserraderos, las chacras, el telégrafo, las proyecciones de cine en el hotel Lacar, la primera escuela 5, las Comisiones de Fomento que regían los destinos cívicos del pueblo, el primer médico el Dr. Koessler, la actividad turística de los pioneros que navegaban el lago mostrando las bellezas ocultas en medio de este espejo lacustre.
Imagen lago Lacar 1900
En las primeras décadas San Martín de los Andes cobró el impulso de desarrollar instituciones que forjaron una comunidad, en la que los pioneros se esforzaron para lograr avances que décadas después lo posicionaron por su belleza paisajística, como uno de los puntos más admirados por el turismo nacional e internacional.
La Patagonia tiene esta joyita que se desarrolló a la vera del lago Lácar. Que en las últimas décadas conformó una infraestructura que sorprende al visitante. Con una población que hoy debe superar los 35 mil habitantes, según el censo del 2010, cerca de 30 mil fueron los relevados.
Bellezas intangibles que siguen sorprendiendo a quienes residimos y a quienes llegan por primera vez.

San Martín de los Andes es lindo, es ese lugar donde no solo estuvo el paraíso, sino que sigue estando, y seguirá mientras lo respetemos entre todos, cuidando su medio ambiente, dándonos cuenta que sus virtudes son vulnerables a la acción del hombre, a esa presencia antrópica que no siempre es inofensiva. Es el lugar que cobija al viajero y al residente, es la naturaleza a pleno que se expresa en cada estación del año, sorprendiendo a cada instante permitiendo que no se agote la capacidad de asombro.








Inicialmente la isla Santa Teresita, fue un lugar turístico y fue el Mayor Narciso del Valle quien con sus embarcaciones “La chiquita”, “Siga en punta” y “Por si pega” fue pionero en estos paseos y fue quien diseñó los recorridos en el interior de la isla.

1933 un lugar ideal para ser descubierto, mientras se navega el espejo lacustre que ofrece un marco especial a San Martín de los Andes.



