Después del anuncio de quien era en ese momento jefe de gabinete, Jorge Capitanich que confirmó en su paso por San Martín de los Andes en los primeros días de enero, que en los primeros meses del año sería licitada la mencionada obra, el Municipio local y la Dirección Provincial Aeronáutica espera y reclama a su vez que se liciten los trabajos que demandarán varios meses, y dejarán inoperable por ese lapso a la aeroestación de la que dependen San Martín y Junín de los Andes.
Los trabajos proyectados tienen un presupuesto de 200 millones de pesos, antes se había dicho 120, pero Capitanich confirmó que la cifra es mayor.
El Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, ORSNA. aprobó los pliegos de licitación en diciembre, y se esperaba que sea licitada la obra en febrero, para comenzar los trabajos en el primer trimestre del año, según las expectativas mencionadas en esa presentación que se hizo en el municipio local.
Lamentablemente se fue el mes de febrero y aún no se licitaron los trabajos que consisten en nuevas cabeceras de pista, cambio del sistema de balizamiento, rehabilitación del pavimento flexible en la pista, además de arreglos en el edificio en distintos sectores incluidos los sanitarios. Recordamos que la construcción tiene 25 años y nunca se realizaron acondicionamientos importantes en su estructura que también demuestra el paso del tiempo. Además se reformaría el sistema de iluminación externa y se pidieron arreglos en el camino de acceso.
Desde el Sur Digital consultó al secretario de turismo Salvador Vellido quien confirmó que desde el municipio y de la Dirección Provincial de Aeronáutica, de quien depende la aeroestación, se realizaron contactos con sectores de nación responsables del tema, para agilizar esta etapa licitatoria que es fundamental para poder comenzar con la obra proyectada.
Además en este caso considerando que existe en nuestra zona la veda climática, el tiempo que se pierde es fundamental para la realización de determinados trabajos debido a la lluvia y a las bajas temperaturas que no permiten el desarrollo de lo proyectado.
Dos comunidades patagónicas son las que esperan el aceleramiento de esta etapa administrativa que permita ver concretados los trabajos programados.