Como era previsible el aumento en la tarifa de gas y la eliminación de gran parte de los subsidios en el suministro, está provocando una reacción adversa en el sector hotelero y gastronómico de la Patagonia.
San Martín de los Andes no escapa a esta realidad y desde la Asociación Gastronómica Hotelera ya comenzaron las reacciones que tienden a analizar la posibilidad de presentar un amparo ante la justicia, con motivo de la llegada de las primeras facturas con aumento.
Teniendo en cuenta además que el período que llegó con un 2000% de aumento corresponde al momento del año que menos calefacción requieren los establecimientos, (marzo-abril) esta situación hace pensar que quien pagaba entre 800 y 1000 pesos de gas recibió la factura por 23 mil o 29 mil pesos, se produce entonces una señal de alarma pensando en los meses futuros en que con la temporada alta las cabañas, hoteles y restaurantes tienen un consumo elevado de este servicio. Sin duda que tampoco era lógico el monto anterior al aumento, pero al parecer no existe un término medio con las medidas implementadas por el gobierno nacional.
Los referentes del sector aducen que además no pueden trasladar estos costos a las tarifas, porque la realidad del país indica que en caso de aumentar las mismas, provocarían una retracción en la demanda del destino.
Por esta realidad es que tanto la Asociación Hotelera de San Martín de los Andes, como FEHGRA, que nuclea al sector patagónico, ya está elaborando notas que serán enviadas a los ministros de Energía y al de Turismo, para que se tomen decisiones ante lo que ha generado el aumento de gas y en la región. La Delegación Patagonia de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica en tal sentido declaró el estado de emergencia económica por los “aumentos desmedidos de las tarifas del gas” que rondan entre el 1.000 y 2.000% y solicitó un encuentro con el ministro de Turismo de Nación, Gustavo Santos, y con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren
Se piensa qué sucederá en pleno julio y agosto, cuando las temperaturas en la cordillera obligan a mantener calefaccionado todo el día a los usuarios y en el caso de los restaurantes no solo es la calefacción sino el uso continuo de cocinas, cuestión que estiman que tampoco podrán trasladar a los precios debido a que ya no resiste mayor costo.
La coyuntura es grave y el sector turístico se está movilizando.








s que preocupa, tanto a los intendentes como a las autoridades de los Parques Nacionales, es la habilitación de los prestadores turísticos y la compatibilidad de las normas en las jurisdicciones nacionales, provinciales y municipales.
