Por Graciela Vázquez Moure
Hace dos años recibí un mail que contaba una historia motivadora. Un joven de 22 años había armado sus libros. Con esfuerzo cada uno de ellos encerraba los poemas y un título le daba identidad: El escritor maldito. Un título que sintetizaba una búsqueda basada en la mitología, volcada en poemas en los que el relato se fortalece a través de la metáfora y signos ancestrales.
El autor era Jeremías Vergara, me contó que con paciencia y conciencia utópica, armó cada uno de sus libros y se propuso difundirlos.
Así fue que lo entrevisté. Ese contactó sirvió para que otros colegas lo entrevistaran y comenzara de esta forma un nuevo camino.
Dos años después conversamos nuevamente con Jeremías, pero ahora la entrevista va más allá de su primer libro. Es que Ediciones La Grieta le publicó el primero El escritor maldito y el segundo Tierra Silenciosa.
Jere, cambió su carrera de Psicología por el profesorado de Literatura y descubrió de esta manera que su vocación por las letras está más fuerte.
Desde el Sur Digital, recorrió este crecimiento que tuvo además otro grato momento, cuando el Concejo Deliberante de la ciudad le entregó la distinción al mérito.
Presentó sus libros en la ciudad de Neuquen y en Cutral Co. Ambas fueron exitosas.
Tierra Silenciosa tiene varios capítulos y en cada uno se deslizan los poemas “es que yo siento que los libros son como tierra silenciosa, mientras están cerrados, cuando los abrimos dejan de serlo y se convierten en otra cosa, lo que planteo es que en el libro abierto cuando está en manos del lector, se escapa el silencio para ser palabra viva” dice Jeremías Vergara.
Tiene 24 años y nació en San Martín de los Andes. Disfruta de la lectura y de crear sus propias obras.
Todas las poesías tienen un signo trágico, pero es una tragedia épica, y en ellos está presente la muerte. El define su eje creativo como poesía oscura “siempre está como eje la muerte-dice- lo que pasa que tal vez sea un tema mío, quizás tenga que ver con los miedos, me hace pensar en lo desconocido y qué hay más allá de todo esto que es la vida, siento que con la muerte se logra la paz que en la existencia no se tiene” profundiza Jeremías.Uno de los signos de la mitología es que siempre en el morir está la posibilidad de volver a nacer.
“Es como los vikingos que planteaban que con la muerte se nos daba la oportunidad de estar con los dioses, siempre hay un renacimiento. En el Ragnarok (mitología nórdica- destino de los dioses) cuando mueren los hombres se unen a los dioses, cuando se destruye todo quedan solo los dioses que tienen menos jerarquía, la muerte es interesante” dice Jeremías
En Tierra Silenciosa, se encuentra el poema a Justina, una vecina de su madre a quien él conoció desde niño que tuvo una muerte casi absurda, si es que en algún momento deja de serlo. Justina cortando flores de su jardín cayó y su cabeza golpeó contra un muro, la mujer murió en el acto.
El sintió que siempre estará entre las rosas, esas que fueron testigo de su partida. El silencio, la partida, la muerte, nuevamente presente.
Ganó varios concursos en los últimos tiempos. Fue distinguido en varas revistas literarias de otros lugares del mundo. Su libro El escritor maldito se vende en Cádiz en España entre los libros creados con esfuerzo, esos que se arman con pasión. El primero ese que tuvo noches de desvelo en la impresión y el armado.
“Años de cambio” así define este joven escritor los últimos tiempos “de mucho crecimiento y en lo personal también, creo que estando tranquilo y siguiendo en la humildad pude hacer muchas cosas, gané varios premios y participé de revistas en el país y en Chile, El escritor maldito recibió un premio en Mexico y Tierra Silenciosa recibió uno en Uruguay y otro en Buenos Aires. Nunca pensé que mis poemas podrían ser aceptados de esta manera, ¿te acordás? que en la entrevista anterior hace dos años no pensaba que pasaría todo esto” reflexiona Jeremías Vergara.
Le ha costado tanto todo que finalmente llegó el logro que vive en estos momentos “si pudiera seguir armando mis libros lo haría, pero ahora me puedo concentrar en otras cosas, fueron dos años de mucho esfuerzo”.
Sube hacia la cima, lo intenta, con humildad, con esfuerzo y con esa esperanza que nutre a los jóvenes.
Quienes miran en las noches
Agudizan los espejos
Ellos caminan aquí
(Fragmento de Alas mórbidas- El escritor maldito)




